elmurocultural.com  
m
m
DISCIPLINAS i
Literatura i
Artes Plásticas i
Música i
Danza i
Teatro i
Cine i
Fotografía i
Arquitectura i
SECCIONES i
Agenda Cultural i
Noticias i
Direccionario i
Publicaciones i
Concursos i
Página Abierta i
COLUMNISTAS i
Desde el Mundo i
Desde Argentina i
Desde Buenos Aires i
GALERIAS i
Personales i
Obras en Venta i
Exposiciones i
MEMORIA URBANA i
SERVICIOS i
PUENTE CULTURAL i
NMúsica Clásica
por Roberto Neuburger»n
m
Pasión irregular
.
Pasión según San Juan, BWV 245 de J. S. Bach:
Director: Mario Videla
Camerata Bariloche (Fernando Hasaj, 1er violín)
Grupo de Canto Coral (Néstor Andrenacci, dir.)
Gerd Türk (Evangelista), Marcos Fink (Jesús), María Bisso, s.; Bernarda Fink, a.; Makoto Sakurada, t.; Víctor Torres, b.
Teatro Colón, 05-07-02


Cuestión difícil y controvertida: definir el criterio de la interpretación. Muy lejos ha quedado el romanticismo mendelssohniano -que culminara en los desbordes fastuosos a la Karajan- tras el creciente peso de la práctica historicista (que, en las obras corales de Bach, tiene aún un subcapítulo: ¿se asigna las arias de soprano y contralto a niños varones -mulier tacet in eclessiam- o a divas adultas?). Para no hablar de la magnitud de las fuerzas corales: ¿se convoca a una multitud, o se sigue a Joshua Rifkin y se economiza hasta las últimas consecuencias -cuatro y nada más, para ser exactos...). Generalmente se opta por el prudente y justo medio aristotélico (la solución Rilling) que usa instrumentos modernos pero limita el número de estos y del coro, con cantantes adultos sin discusión. El oyente decidirá si el resultado llega o no a Roma...
En la ocasión, la versión, decididamente, sigue a Rilling, con añadidos algo pintorescos. El coro no es pequeño, pero tampoco grandilocuente. Es curioso hallar en contigüidad un cello moderno de amplio vibrato con una viola da gamba que carece de éste, y flautas de metal al lado de una teorba. Aún más evidente es el caso de los solistas, con un Evangelista de estilo absolutamente perfecto, que logra un extraordinario dramatismo simplemente por su intensidad y no por su volumen, un Jesús de excelente dicción y presencia, una contralto con coloraturas clarísimas, un bajo de buena línea vocal aunque algo pálido, con una soprano y un tenor con poca conciencia de estilo y/o en una noche poco feliz.

Relaciones peligrosas
.
La Fanciulla del West, ópera en tres actos de Giacomo Puccini, con libreto de Civinini/Zangarini según el drama de Belasco
Director de orquesta: Mario Perusso
Director de escena: Marcelo Lombardero
Intérpretes: Daniel Muñoz (Johnson/Ramírez), Olga Romanko (Minnie), Luis Gaeta (Jack Rance, el sheriff), Luciano Garay (Sonora)
Teatro Colón, 03-08-02

En tiempos de vacas flacas, era arriesgado programar una ópera italiana verista, muy atada a cierta tradición estática -que sólo una propuesta verdaderamente exhaustiva, sin compromiso con las convenciones, puede movilizar- y que requiere intérpretes de condiciones vocales y escénicas de alto calibre.
La inteligencia de Lombardero (hubiese sido más razonable verlo en el papel del sheriff) no le alcanzó esta vez para desprenderse de los marcos habituales y transitados; el añadido de aperturas y cierres de escena con proyecciones a la manera de un film no disimulan el contexto plenamente tradicional, que conserva sin mucho cuidado del detalle. Precisamente este último aspecto presenta el carácter más irritante: la falta absoluta de entrega de los cantantes. La diva inmaculada sólo le ofrece al tenor -que acaba de aullar (literalmente) un bacio, un bacio solo - una miserable, casta y muy amarreta mejilla. ¿Temor al contagio, quizás? ¿O hay que reconocer que la estaca de madera (no muy sexy que digamos, con sus kilos de más) que le pide ese don inalcanzable no se merece otra cosa?
Al lado de los lavados protagonistas, Luciano Garay fue el único que ofreció una actuación comprometida. Pero ay, se trata de un papel menor. ¿Cuándo le darán algo acorde con su talento?

La furia del talento amenaza desde el underground
.
Xenakis-Perséfone. Espectáculo con obras para percusión de Iannis Xenakis: Okho (1989), para tres tambores africanos, y Persephassa (1969) para seis percusionistas, esta última con coreografía de Alejandro Cervera
Intérpretes: Paralelo 33 (Pablo La Porta, director) y bailarines (Paula Rodríguez, Miguel Ángel Elías, Marina Giancaspro, Leonardo Haedo)
CETC (Centro de Experimentación del Teatro Colón), 09-08-02


Es frecuente que los eventos del subsuelo del Colón alcancen logros mayores que los de la sala grande. Es el caso de este impactante espectáculo, cuyos cuarenta y cinco veloces minutos condensan una fuerza arrolladora, aplastante, imparable. La coreografía de Cervera presenta recursos sencillos y despojados pero altamente eficaces, dando forma, una vez más, a un axioma: sólo cuando el sustrato musical es de jerarquía, puede la danza tener carácter más allá del virtuosismo o la acrobacia. Los bailarines logran un ritual comprometido y apasionante, a la par de los percusionistas, que despliegan en Persephassa -tras la introducción con Okho, casi tranquila y lírica al ser apreciada retroactivamente- una espectacular y calibrada furia salvaje, conmovedora, implacable.
m
<< ANTERIOR SIGUIENTE >>
m
| Contáctenos: info@elmurocultural.com | Publicidad: comercial@elmurocultural.com | Webmaster: info@cero.8k.com |