elmurocultural.com  
m
m
DISCIPLINAS i
Literatura i
Artes Plásticas i
Música i
Danza i
Teatro i
Cine i
Fotografía i
Arquitectura i
SECCIONES i
Agenda Cultural i
Noticias i
Direccionario i
Publicaciones i
Concursos i
Página Abierta i
COLUMNISTAS i
Desde el Mundo i
Desde Argentina i
Desde Buenos Aires i
GALERIAS i
Personales i
Obras en Venta i
Exposiciones i
MEMORIA URBANA i
SERVICIOS i
PUENTE CULTURAL i
NMúsica Clásica
por Roberto Neuburger»n
m
Tareas herculeas cumplidas
.
Hércules, oratorio de Handel con texto de Thomas Broughton.
Director: Sergio Siminovich; coro y orquesta de la Sociedad Handel de Buenos Aires; solistas: Francisco Bastitta (Hércules), Marta Pereyra (Dejanira), Pablo Travaglino (Licas), Carlos Ullán (Hilus), Silvina Sadoly (Iole).
Iglesia de la Santa Cruz, 17-11-02


Siminovich y la Sociedad Handel realizan un significativo aporte a la vida musical porteña; más de una vez notamos que los ensambles de la así llamada "música antigua" (concepto tan vago e impreciso como el de "música contemporánea") no discriminan la paja del trigo, programando por igual el capolavoro y el epígono. Con el gigante de Halle, podemos al menos tener confianza en el material musical de base.
Y en segundo lugar, el equilibrio que se logró en esta versión (pese a las difíciles circunstancias, en un día de más de 33 grados de sensación térmica y en una iglesia en la que no se podían prender los ventiladores a causa de la grabación que se llevaba a cabo), con un coro ajustado y un conjunto instrumental de precisión estilística inflexible (algunos detalles especialmente regocijantes, como el tecladista que, al margen de alternar clave y órgano, prestaba su voz en algunas intervenciones corales, la afinación y expresividad de los obligati, el vibrato mínimo no imponible de las cuerdas, el director asumiendo la segunda flauta dulce, etc.). Y los excelentes solistas: la entrada dramática de Bastitta desde la entrada de la iglesia, la musicalidad y expresividad nada comunes de Travaglino, el dramatismo de Pereyra, la solidez de Sadoly y el fraseo elegante y homogéneo de Ullán. ¿Cuándo estará listo el doble CD?

Final de la gran fiesta, hasta el año que viene (esperemos...!)
.
VI Ciclo de Conciertos de Música Contemporánea,
organizado por Martín Bauer en el Teatro San Martín.
.

Concierto V
Tambuco (Rubén Gallardo, Claudia Oliveira, Raúl Tudón, Alfredo Bringas, conjunto mexicano de percusión); Robyn Schulkowsky, percusión; Gerardo Gandini, piano; Paralelo 33 (Pablo La Porta, Martín Diez, Fabián Keoroglanián, Gabriel Luchetti, percusión)
Obras de Alejandra Cárdenas, Paul Barker, Gerardo Gandini, Robert Ashley, Iannis Xenakis, John Cage, Edgar Varèse.
12-11-02

Concierto VI
Obras de Alvin Lucier, Nicolás Varchausky, Kevin Volans, Sylvano Bussotti, Karlheinz Stockhausen, Eugenio Toussaint, Thierry de May, Christian Wolff.
13-11-02


Quien presenció el excepcional, ya legendario concierto del grupo mexicano Tambuco en la Fundación Proa, hace varios años con su perfecto equilibrio de contrastes y programa entusiasmante, podía tener elevadas expectativas para el regreso de estos sensacionales percusionistas. Compartiendo el programa con diferentes artistas, el resultado, si no alcanzó el balance único de aquélla oportunidad, logró picos expresivos de interés más que indudable. Tal vez la obra de Gandini, con subtítulos ingeniosos pero que ha sufrido descarnadamente el paso del tiempo con sus recursos muy atados a ciertas fechas, hubiese debido ubicarse en un concierto aparte, dada su extensión (que amenazaba con reducir las restantes composiciones a bocadillos). Sin embargo, tras el intervalo, la norteamericana Schulkowsky logró levantar el ánimo con la potencia dramática de Xenakis, y con la sencillez conmovedora de la pieza de Cage, que se toca sobre las espinas amplificadas de un cactus (perfectamente iluminado, daba la impresión de un bucólico notturno). Luego, también de Cage, la encantadora trilogía Living Room Music, que incluye el canon hablado A Story. En cuanto al superclásico de Varèse, Ionisation (interpretado por un grupo que respeta la distribución original, para 13 ejecutantes, dirigidos por Santero), se lo puede hacer mil, dos mil, tres mil veces y siempre sonará a gloria (¿por qué, por qué lo tocaron una sola vez? ¿Había que pedir de rodillas que lo repitieran?).

El segundo programa invirtió la secuencia, con Schulkowsky al principio desplegando sus habilidades a veces riesgosas (una gran cassa, mal colocada, se cayó durantre la ejecución de Coeur pour batteur), una finísima y delicada versión, por los huéspedes mexicanos, para cuatro instrumentos de placas de cuatro signos del Zodíaco, y las piezas virtuosas escritas especialmente para el conjunto por Toussaint (quien les hace bailar una amalgama de mambo y flamenco) y de Mey (esta última ya exhibida con igual talento en Proa). Aún con sus momentos desparejos (¿qué harían las cimas sin los correspondientes valles?), imperdible.



Concierto VII
Piano Circus (ensemble de seis pianos)
Obras de Steve Reich, Peter Bengtson, Conlon Nancarrow, Erkki-Sven Tuur, Heiner Goebbels.
19-11-02


Final a toda orquesta... de pianos (El programa, debajo de la foto del conjunto británico, debería advertir "sugerencia para servir" como las cajas de cartón de algunas latas, ya que no estaban los seis pianos de cola, en tanto algunos habían sido sustituidos por teclados electrónicos...).
Nuevamente, como ha sido más que habitual en este ciclo, una muestra de virtuosismo inteligente de primera línea. Uno puede discutir el programa, ya que habiendo para todos los gustos, alguna pieza puede no coincidir con el propio (para mí, es el caso de Reich: el minimalismo, en tanto reacción supuestamente crossover contra la atonalidad, no me cae demasiado simpático. Por ejemplo, Reich se quejó una vez de que encuentra aburrido a Hanns Eisler, perfecto ejemplo de cómo se puede ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio). Pero la artesanía exacta, una máquina aceitada (y muy simpática) no dejan dudas. Creo que la primera parte desplegaba el juego de recursos del conjunto de modo tan elocuente, que la extensa obra de Goebbels de la segunda no logró dar la impresión de articularlos (al pasar: la práctica de exigir de los instrumentistas el recitado de párrafos literarios, en un idioma que no le es propio, tiene sus límites: así, con los fragmentos de Robbe Grillet, la profesora que en la propaganda de la tele insiste con la pronunciación de "chateau Richelieu" hubiera hecho su agosto). Lo que no quita, en modo alguno, la importancia del evento.

m
<< ANTERIOR SIGUIENTE >>
m
| Contáctenos: info@elmurocultural.com | Publicidad: comercial@elmurocultural.com | Webmaster: info@cero.8k.com |