
Carlos
Renison con el fondo
de la cúpula del Teatro Colón

El
maestro Alberto Lysy abraza al músico argentino
que se ha perfeccionado en Europa en la Academia Internacional
del Mozarteum de la Universidad de Salzburgo, entre otros
centros.

Con
el maestro Peter-Lukas Graf, a cuyos cursos asistió, como
a los brindados por los maestros Roberto Fabbriciani (italiano)
y Michael M. Kofler (austríaco). |
A
los cuatro años, Carlos Enrique Renison (1970)
lloró desconsolado por no poder tocar el piano
como su madre. Después abordó varias artes
y se quedó con la música, apoyado por una
familia que fomentó su inclinación. Hoy
es profesor de piano y flauta traversera (Escuela Municipal
de Bellas Artes "C. Morel" de su Quilmes natal).
Reconoce a Néstor Zulueta, Ana Stampalia, Claudia
Tucci, Alfredo Ianelli, Jorge de la Vega y Claudio Barile,
como los maestros del comienzo.
Siempre obtuvo notas sobresalientes. Y fue elegido mejor
compañero, inclusive, premiado por el Club de Leones.
De los reconocimientos que ha recibido, sobresalen el
de Jóvenes Notables 1994 de la Asociación
Wagneriana de Buenos Aires; el 1º Premio que otorgan
la Asociación Promociones Musicales y el Fondo
Nacional de las Artes. Ganó becas por concurso,
como el Camping Musical Bariloche; integró la Orquesta
Juvenil de Radio Nacional y fue contratado por la Orquesta
Sinfónica Nacional para actuar en el Teatro Colón,
bajo la dirección de Pedro Ignacio Calderón.
También fue dirigido por Juan Ringer, Josè
Rodríguez Fauré, Washington Castro, Mario
Benzecry...
Los expertos en música como Napoleón Cabrera,
han vertido elogios en las críticas por sus actuaciones
que tuvieron como escenarios el Auditorio de Belgrano,
las radios Clásica, Nacional, Municipal de Buenos
Aires, Universidad de La Plata y los canales (á)
y 7. También brindó su arte en salas europeas.
Prestó además, su colaboración honoraria
para infinidad de conciertos a beneficio de entidades
sociales.
En 1999 asistió a los cursos de verano que Alberto
Lysy dictó en Cariló; realizó después
una audición para este maestro y fue seleccionado
para una beca en la International Menuhin Music Academy
de Salzburgo, en la que permaneció un mes. Allí
le sirvieron el inglés, el francés y el
alemán que estudió.
En el 2000 estuvo nuevamente en Austria, para asistir
a cursos invitado por la Fundación Internacional
de Estudios Musicales Lysy, en Blonay, Suiza. Al promediar
el 2001 estará en los cursos de verano de la Academia
Internacional de Música de Niza, donde se perfeccionará.
La limitación del repertorio para flauta, lo movió
a componer siendo estudiante y sigue con esa faceta a
la par que la de intérprete.
Es feliz con la música y se divierte con ella.
Le ha dado alegrías a los suyos y percibe la emoción
de quienes lo escuchan en sus recitales, que también
le muestran su agradecimiento por ellas.
Duda cuando se lo consulta por los aplausos que lleva
en su corazón, porque todos tienen una seducción
particular, pero, la sonrisa grande confirma que recibe
un afecto especial cuando es el público quilmeño
el que aplaude.
No es para menos: su pueblo ?al que mucho se ha brindado
como persona y como músico? lo admira y lo quiere.
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