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Queridos Protagonistas
por Ana María De Mena
ade_mena@hotmail.com
El salto histórico de Masserdotti.
elmuro
El 25 de mayo de 1947, en La Plata, un grupo de jóvenes instruidos por Vicente Bonvissuto, en un curso especial, hicieron su primer lanzamiento en paracaídas, en conjunto e individualmente. Eran Conrado Pérez, Luis Garat, Oscar González, Alberto Pintos, Edmundo Wrotniak y Alberto Masserdotti.

No sabían que, con el curso del tiempo, una Comisión Especial de la Federación Argentina de Paracaidismo, después de exhaustivos estudios en busca de antecedentes, tomaría ese salto, como comienzo del paracaidismo. Justamente en mayo de 2001 se celebró por primera vez el Día del Paracaidista Deportivo Civil Argentino en el Club de Aerodeportes de Santa Fe.

Masserdotti (1922), único sobreviviente de aquel salto, fue agasajado, le dieron un diploma como Paracaidista Veterano, Pionero y Precursor y recordó emocionado aquella jornada en la que no había sospechado que se convertiría en uno de los protagonistas de ese día histórico.

Apasionado del aire, si los hay; fanático del planeamiento aéreo, también fundó en Florencio Varela, el periódico "Cruz del Sur", que fue motivo de sus desvelos a lo largo de casi medio siglo. Vivió casi toda su vida en ese distrito del Conurbano, donde nacieron sus hijos, donde apoyó comprometidamente la tarea de los bomberos voluntarios y desde donde generó sus "Comentarios aeronáuticos", por LS11 Radio Provincia.

   
El pionero Alberto Masserdotti
y una pequeña ahijada
aeronáutica, posando
en un aeródromo provincial.
De pie: A. Nacini, C. Páez, Masserdotti, O. Bañares,
J. Arrecigor, G. Pérez, M.A. Terzo y H. Barbieri, en Esperanza,
Santa Fe, en la primera celebración del Día del Paracaidista
Civil Argentino, el 25 de mayo de 2001.
   

Con muchísimos y muy gratos recuerdos del Aero Club Río de la Plata y de todos los similares de Buenos Aires, y varios de la Patagonia, Masserdotti, ha perdido la cuenta de cuántos fueron sus saltos, cuántas las acrobacias, las horas de vuelo, de planeador... y cuántos son sus ahijados aeronáuticos, ya que en infinidad de campañas anuales, llevó a contingentes de escolares de Varela, Tandil y otras ciudades, en su vuelo de bautismo. Mantuvo acuerdos de buena voluntad con autoridades de escuelas públicas y privadas, que permitieron que muchísimos niños y jóvenes tuvieran su diploma de la inolvidable primera aventura aérea en un avión pequeño, donde la sensación de vuelo es más intensa que en naves grandes. Muchos de ellos, niños pobrísimos.

Autodidacta formado al lado del ing. Brieger, de personajes quilmeños como Agustín Rocca, Jorge Barton, Tomás Aguilar o David Tolzes... Masserdotti ha comenzado a escribir sus recuerdos, ya que en sus venas corre una tinta-sangre periodística que lo apasiona y mantiene joven. Su escritura tiene un humor y pintoresquismo personales que la identifican. Lo puede confirmar la colega autora de esta columna, que también es ahijada aeronáutica suya.

 
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2001, El Muro Cultural