
Cecil Taylor

Thelonius Monk |
Bueno,
por fin podemos ver y escuchar diversas corrientes
musicales en la city porteña, a pesar de
la situación moral y económica por
la que estamos atravesando, de la que todos (sin
excepción) somos partícipes.
Varios puntos nerviosos de la cultura, como ser
el C. C. Gral. San Martin, C. C. Borges, C. C. Recoleta,
Salón Dorado de la Casa de la Cultura, entre
otros, incorporaron ciclos como Música Actual,
Música Sonora, Nuevo Jazz, en donde sus jóvenes
organizadores integran a sus filas a músicos
nuevos con propuestas de las mas variadas ideas,
cuya finalidad es la improvisación sobre
el escenario, y me parece una estupenda elección,
ya que hay para todos los gustos.
Siempre han sido muchos los músicos, que
han tenido propuestas diferentes del resto, fuera
de lo convencional, nuevas búsquedas, nuevas
sonoridades, en diversos instrumentos, chicas que
tocan saxos, baterías, instrumentos que ya
no son excluyente de los varones, y como en todos
lugares, no son aceptados, ni por su actitud, ni
por sus ideas, pero de a poco vamos aprendiendo,
que el cielo es tan grande que todos lo podemos
mirar, y esto significa darle oportunidad al otro
para que se equivoque y crezca, si a un artista
no le das el espacio... como va a crecer?.
Creo que de a poquito, el país, la gente...
vamos creciendo y que la variada información
que podamos recibir nos va a enriquecer el espíritu,
la intelectualidad, y también va a contribuir
a mirarnos hacia adentro, y rescatar nuestras sonoridades,
nuestra identidad, que es algo rico, interesante,
y con muchos atractivos para las culturas de otros
países.
Un ciclo como Nuevo Jazz, nos permite adentrarnos
en un mundo nuevo de absoluta informalidad, en donde
uno es casi parte de la improvisación que
se da desde el escenario, y empieza a descubrir
que no solo había una sola manera de hacer
jazz, sino que como la vida, siempre se es evolutivo
y cambiante, y esta es la propuesta osada que propone
el ciclo.
La convocatoria que los organizadores realizan es
amplia, variada y abierta, sin prejuicios por lo
que cada músico nuevo aporta, y desde afuera,
se aprecia que las nuevas búsquedas, algunas
acertadas o no en el gusto de los espectadores,
dejaran en un cercano futuro apreciaciones, que
antes no se conocían, y ya con eso, habrán
realizado un aporte por demás genuino.
Capital del tango y el folklore, esta ciudad siempre
recibió con brazos abiertos todo tipo de
músicas extranjeras, que de a poco a ido
incorporando como propias, tal el caso del rock,
y que transforma a su manera, dándole identidad
propia, todo esto es muy nuevo, recuerdo que comenzó
allá, por la década del 70, cantando
en castellano, e incluso aportando al rock instrumentos
no característicos.
La lista de músicos convocados, es interminable,
adolescentes, y no tanto, que aparecen desde todos
lugares, adoptan corrientes o estilos, ya experimentados
en Europa, en la década del 60/70 y 80, contando
con la difusión de sellos que hoy han logrado
una importancia dentro del mercado discográfico,
como ECM de Alemania, CANDID, y VIRGIN de Inglaterra,
y otros alternativos mas, en cambio hoy, acá
no hay compañías discográficas,
en busca de artistas, de ideas. Pero contradictoriamente
a la falta de estas, surgen artistas noveles, en
busca de mostrar, para estos lugares, nuevas experiencias
sonoras, y quizás, para un publico absolutamente
desconocedor de ello. algo que esta dando pruebas
de que esto ocurre, han sido los homenajes a los
grandes referentes del jazz como, Thelonius Monk
y Cecil Taylor. Algo esta cambiando... |