Prácticamente
me veo en la necesidad de tener que realizar esta nota
que de alguna manera habla mal de los profesionales de
mi país que se dedican a la enseñanza musical,
en casi todos los ámbitos institucionales, lamentablemente
solo resaltan algunas individualidades que prestan atención
al alumno, y no la institución en sí, que
es la que debería hacerlo. Por suerte la proliferación
de escuelas alternativas incorporan la música popular
que en definitiva es la que desea estudiar la mayor cantidad
de interesados, es una verdadera vergüenza lo que
esta ocurriendo en este punto, y es peor vergüenza
que los propios docentes no activen o promuevan algo que
genere un real entusiasmo en la educación de nuestros
chicos, lo veo y lo siento a diario en mis talleres, junto
a mis alumnos, que es una indiferencia absoluta y total
la que las instituciones realizan desde hace ya muchos
años en la total impunidad sin que nadie les diga
absolutamente nada.
Como es posible, que las instituciones como los conservatorios
de música, que son escuelas de arte, manejen un
alumnado como si fuera ganado, sin importarles sus inmensas
inquietudes, creo que se esta tratando a toda una sociedad
adolescente como si no existiera, creo que ya definitivamente
se han olvidado que si en el futuro va a haber artistas,
seguramente serán ellos.
Como es posible, que en las instituciones nacionales de
arte musical no se enseñe el folklore, el tango,
el jazz por verdaderos profesionales y con títulos
que sean avalados tanto en nuestro país como en
el exterior, y algo peor aún, jamás he visto
difusión impulsando a la gente a descubrirse en
el arte, a estudiar, a crecer en el abrazo de la cultura,
basta con viajar y sentir como en los países del
primer mundo cuidan recelosamente a sus artistas y a su
educación.
Daniel Barenboim, el pianista y director de orquesta argentino,
que se fue del país, como muchos otros, porque
lamentablemente nunca ningún gobierno impulso una
política educativa, que como consecuencia esto
crearía una productividad artística y por
lógica la creación de orquestas, espectáculos,
conciertos, intercambio de alumnos y artistas a nivel
internacional, declaro en un conocido matutino, que la
escuela sigue olvidándose de la música...
y que una sociedad se empobrece aún mas, cuando
se la olvida y no se la enseña a estudiar a crecer,
en fin creo que coincido en algunos aspectos con este
gran músico argentino, que no vive y tampoco esta
en el país, porque no se lo puede contener, porque
acá no esta el arte que debería estar, y
como consecuencia el público, nuestra gente, no
esta masivamente en condiciones de ver, escuchar y disfrutar
el moderno arte que esta generando el siglo XXI, simplemente
porque no se la ha preparado, y así seguimos, quienes
estamos atentos observando como continúa este brutal
asesinato de indiferencia a nuestros grandes referentes,
que son desconocidos para nuestros estudiantes, cuando
ya deberían ser símbolos de referencia de
vida y estar presentes en todas las escuelas del país.
Como es posible, que los que nos damos cuenta, tengamos
que estar sufriendo por nosotros y también por
las generaciones que vienen, todos o casi todos lo sabemos,
no solamente Barenboim, son demasiados los músicos
que están ya pensando en triunfar en el exterior,
porque en nuestro país no existe futuro digno.
Hasta cuando será una asignatura pendiente.
Solo pido a nuestro creador, que sea hora que quienes
manejan estos poderes
docentes tomen conciencia, y se acuerden de las próximas
generaciones, antes que se caigan en el agujero de ozono. |