Buenos
Aires es una de las pocas ciudades del mundo, me atrevería
a decir la única de América Latina, donde
no es del todo extraño, que por algún circuito,
casi misterioso, lleguen films de los orígenes
más exóticos. Es frecuente en algunos cines
comerciales, en la Sala Leopoldo Lugones, en el Cine Club
Núcleo, o en la corajuda programación del
Cine Cosmos, entre otros, encontrar en sus carteleras
películas, que podríamos calificar de: "Cines
Emergentes". Podríamos ensayar una definición
diciendo que son los provenientes de países de
escasa o discontinua producción. En estos años
nos han llegado films desde la ya indiscutida potencia
cinematográfica en la que se ha convertido Irán,
de la mano del genial realizador Abbas Kiarostami, a producciones
de Camboya, Africa Subsahariana, Bolivia, Túnez
o países que surgen a partir del desmembramiento
de la Unión Soviética.
Esta nueva columna del Muro Cultural, tendrá como
fin aproximar aquellas cinematografías a sus lectores.
Por donde pasará desde la creación y desarrollo
de éstas, hasta la vida y filmografías de
sus más destacados directores. |