»
Agregar a Favoritos
GUIA DE ARTISTAS
» Literatura
» Artes Plásticas
» Música
» Danza
» Teatro
» Cine
» Fotografía
» Arquitectura
SECCIONES
» Agenda Cultural
» Direccionario
» Publicaciones
» Concursos
» Página Abierta
COLUMNISTAS
» Buenos Aires
» Desde Argentina
» Desde el Mundo
» Entrevistas
GALERIA ON LINE
» Artistas de El Muro
» Obras en Venta
TANGO | Nuevo
EVENTOS
BENEFICIOS
MEMORIA URBANA
SERVICIOS
PUENTE CULTURAL
.
CONTACTENOS
» Info
» Publicidad
» Gacetillas
» Ventas
» Expo
» Webmaster
NNo todo es Hollywood
por Guadi Calvo»n
.
Yussef Chahine, la resistencia constante.
m
Mis películas -son una comedia,
una película del oeste, es lo que se quiera,
pero son también una fuerte llamada a la resistencia.

Yussef Chahine
m
Yussef Chahine, es sin duda fue y sigue siendo el más vigoroso representante de la cinematografía egipcia. En su filmografía demostró un constante interés por reflejar los cambios sufridos por Egipto y la problemática que afectan al mundo árabe contemporáneo, su identidad, la tradición versus la modernidad, la estratificación social, y el papel de la mujer, son sus principales temas.
Nació en Alejandría, en 1926 de padre sirio y madre francesa de educación cristiana y francófila, Yussef Chahine pasó brevemente por la universidad antes de mudarse a California, donde estudió cine y teatro en el Pasadena Playhouse, egresando en 1948. De vuelta a Egipto trabajará como asistente del documentalista italiano Gianni Vernuccio. Empezó su carrera de director con Baba Amin (Papá Amin) (1955) filmado en Cairo. Bab al-Hadid (Estación Central) realizada en 1958, lo lleva a trascender más allá del mundo árabe y a darse a conocer en los festivales europeos. La sexualidad, así como la violencia, la represión y la locura causadas por la marginación son indagados con una sutil visión sobre la vida de una extraña cofradía de changarines y mozos cuyas existencias dependen del movimiento de la Estación Central de El Cairo; entre ellos se encuentra Kinawi, el protagonista principal, interpretado por el propio Chahine. Estación Central es ya un clásico del cine egipcio. Gamila al-gaza'iriyya (Gamila) 1957 inaugura la superproducción histórica, si bien su discurso se desdobla claramente en una metafórica exaltación de Nasser lo que da al film una extraordinaria dimensión ideológica. En 1963 filma An- nasir Salah ad -Din (Saladino Victorioso), que es el primer film representativo de la nueva era que Nasser pretendía iniciar. Con la Asociación del Nuevo Cine (Gamaat as-snima al-gadida), ente creado por la revolución de 1952, produce tres importantes obras Fagr yaum gadid (El alba del nuevo día) de 1964, Al-ard (La tierra) en1968, adaptación de la novela de Abderrahman Cherkaui centrada en los conflictos agrarios de los años treinta, que es uno de los mejores y más combativos filmes de Chahine, y en 1970 realiza Al -ijtiyar (La elección). En el año 1972 termina Al-usufur (El gorrión), que indaga sobre las causas del fracaso en la guerra de los Seis Días de 1967: este film fue prohibida por la censura y luego estrenado con varios cortes y sin publicidad en un cine marginal de El Cairo. Al Mohager (El emigrado) de 1994, plantea el éxodo como un rito iniciático encarnando a José en Egipto, por este motivo, el film fue prohibido en varias oportunidades por las autoridades religiosas islámicas, amparándose en una fatwa de 1983 e impidiendo su exportación. Chahine siguió luchando a favor de la libertad de expresión en el mundo islámico. Formó su propia productora, Misr International con un estudio y varios cines. En 1998 filma Al-Massir (El Destino). que obtuvo La Palma de Oro del 50º aniversario del Festival de Cannes, premio otorgado por única vez. Este es inicialmente un film contra el fanatismo. Presenta el mundo de Averroes, un prestigioso filósofo también conocido como Abu al-Walid Muhammad, que vivió en Al-Andalus (Córdoba) en el siglo XII. Esta producción ha dado lugar a furibundos debates en su país, mientras en el exterior fue consagrado por la crítica y los estudiosos.
Chahine con 75 años, más de treinta películas y el respeto internacional por su obra, sigue trabajando, dirigiendo y produciendo a jóvenes realizadores egipcios como Alef El Tayeb, Rafaat El Mihi o Mohamed Khan, entre otros. Hoy, el grueso de la cinematografía egipcia (unos sesenta largometrajes anuales), está integrada por géneros populares, aunque también se observan algunas variantes que buscan una propuesta más creativa y original, más lúcida y moderna. La impronta que le ha dado Youssef Chahine al cine egipcio, sosteniendo un espacio de resistencia para la libertad y el arte, es insoslayable.
m
<< ANTERIOR SIGUIENTE >>
m
Pagina de Inicio Escribanos Agregar a Favoritos