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| Hoy
quiero hablar de la innombrable en esta tarde gris. |
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La
que ven los ciegos, oyen llegar los sordos, y pone un
no en la boca de los mudos / La que tuviste suerte si
te sorprende durmiendo / La que ni Dios / La directora
de orquesta que cierra cada función con la Sinfonía
Inconclusa / La que (ya lo dijo Quevedo) es el miedo de
fuertes y de sabios / La enemiga de los electricistas
porque resucitan la luz / La chorra de más fama,
que te afana hasta el color / La ¿de que sirve
amurallar la puerta con un piano, si igual va a entrar?
/ La que ignoran los locos (por algo lo son) / La de los
pasos mudos (otra vez Quevedo) / La solícita sirvienta
que tiende la cama de todos / La de la avioneta que fumiga
sombra / La cocinera de la Ultima Cena / La elegida por
Borges, quien le dedicó su libro “Elogio
de la sombra” / La que a veces es mejor que llegue
cuanto antes / La autora de la frase: Débil es
la carne / La que dijo Nunca digas nunca / La que el mundo,
para ella, tiene apariencia de lágrima / La que
tarde o temprano / La que dice: Hágase la sombra
/ La que matarla quisiera / La que de pronto / La de muchas
más noches que Las mil y una noches / La que hoy
puede ser el día / La que se presiente en el zumbido
de una mosca, y más si esta es verde / La que en
el principio fue Ella, no el Verbo / La Señora
de la limpieza / La que suele decir: No se porque me temen
si duro un segundo / La reina de la pala / La que odia
a los suicidados, porque se le adelantan / La que te mira
con cara de perra porque ve el hueso que sos / La bromista
perversa que pregunta ¿cómo estás?,
cuando ya no estás / La que no hay rayo que la
parta, ni tiempo que la dañe, ni decreto que la
prohiba, ni sueño que la interrumpa /
Esa / Esa que corta el hilo de cristal / Esa que no descansa
ni en el Día del Trabajador / Esa que canta Hoy
vas a entrar en mi pasado, y encima con música
de Adiós muchachos / Esa que cuando Cristo preguntó
“Padre, ¿por qué me has abandonado?”,
contestó: “Porque yo le di la orden”
/ Esa que le da a los amantes el grito agónico
para que vayan ensayando el grito final que un día
será / Esa que se olvida de sumar, pero no de restar
/ Esa que sonríe de costado cuando nos oye decir:
Hasta mañana / Esa que podría llamarse Malena,
porque su canción tiene el frío del último
encuentro / Esa que sale a trabajar perfumada con flores
marchitas / Esa que pinta de blanco los hospitales para
que tengas más frío al entrar / Esa que
en las fotografías familiares, aparece allá,
al fondo, un poco borrosa, pero siempre sonriendo / Esa
que chista detrás tuyo, y al darte vuelta ya es
tarde / Esa /
La que cada dos por cuatro se siente feliz cuando alguien
le dice: Mi tango triste fuiste tú / La que deja
en tu casa mensajes anónimos que generalmente dicen:
“Pronto estaré allí” / La que
goza del canto de los pájaros, siempre que sea
en el cementerio / La que admira a Troilo, porque ese
bandoneón y Ella coinciden en hacer llorar / La
que cría escalofríos y los va soltando por
aquí, por allá, por allá, por aquí
/ La que siente placer por las despedidas, y también
por aquellas oscuras golondrinas que ya no volverán
/ Las que suele silbar por las calles solitarias, y quien
la oye sabe que ese silbido, ay ese silbido / La que nunca
tuvo novio / La fiambrera / La comelotodo / La que siempre
tiene un lugarcito para vos en su corazón / La
que pisó tus zapatos de gamuza azul / La abuela
feroz para quien todos somos Caperucita / La que te lleva
a pasar una temporada en la eternidad /
Si, esa misma, no hay otra /
La que dice ser la primera comunista, porque a todos los
iguala / La que en Agosto está mas cerca / La que
te hace decir: Qué lástima, justo ahora
que todo me iba tan bien / La del nombre innombrable,
inconfesable, indeseable, irrefutable, intolerable / La
que para Ella da lo mismo que sea uno o un millón,
que sea bajo el sol o la luna, que sea un burro o un gran
profesor / La escrachadora / La que dan ganas de cantarle:
Usted es la culpable de todas mis angustias y todos mis
quebrantos / La que tiene forma de bala, de soga, de trago
de limón, de salto en el vacío, de silencio
en la noche ya todo está en calma / La inmortalizada
por Contursi, que le escribió: Percanta que me
amuraste en lo mejor de mi vida / La que una tardecita
o una nochecita se llevó a tu buena viejecita y
después te espera a vos a la vuelta de cualquier
esquinita / La vieja actriz que termina la función
corriéndole un telón al corazón /
La que se disfrazó de cuervo y con grave voz de
cuervo le dijo a Poe: Nunca más / La que si sale
volando es porque eligió a algún astronauta
/ La que no duerme, y en esto se parece a la locura de
este mundo que tampoco duerme / La que llegó en
plena milonga, hizo lo suyo, y taconeando salió
/ La gata maula que juega con el mísero ratón
/ La que sabe encontrarte aún antes de que hayas
nacido / La grandísima mamma, que te devuelve a
la oscuridad original / La que miente escandalosamente
cuando dice: ¿Quién, yo? / La que amaga
seguir de largo pero no le creas: vuelve esta noche /
La que le dijo a Dios: A vos te dejo para el final.
En fin. No se si he sido claro.
Por las dudas, cuídense porque anda suelta. |
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