»
Agregar a Favoritos
GUIA DE ARTISTAS
» Literatura
» Artes Plásticas
» Música
» Danza
» Teatro
» Cine
» Fotografía
» Arquitectura
SECCIONES
» Agenda Cultural
» Direccionario
» Publicaciones
» Concursos
» Página Abierta
COLUMNISTAS
» Buenos Aires
» Desde Argentina
» Desde el Mundo
» Entrevistas
GALERIA ON LINE
» Artistas de El Muro
» Obras en Venta
TANGO | Nuevo
EVENTOS
BENEFICIOS
MEMORIA URBANA
SERVICIOS
PUENTE CULTURAL
.
CONTACTENOS
» Info
» Publicidad
» Gacetillas
» Ventas
» Expo
» Webmaster
NHistorias de Buenos Aires
por Daniel Mojica»n
m
Historia de amor en Buenos Aires.
m

Puede pasar, que hagas una cita a ciegas, luego de intercambiar unos cuantos mails de virtuales coincidencias. Incluso pueden nombrar a tu poeta favorito y acertar con un poema que en algún momento hizo tambalear tu alma. Un libro que no llegaste a comprar y tenés ganas de leer, puede ser el anzuelo perfecto para ese café que no te atreviste a ofrecer.

Llegas al encuentro con expectativas, temor y ganas. Cuando la saludas, tratas que no se noten los nervios y ese temblor interno. Pero miras sus ojos, y esa mirada es la que estuviste buscando desde que acariciaste la primera piel.

Entonces, renovás tu creencia en la magia, en ese sutil hilo invisible que une los corazones solitarios. Te volvés a afiliar al romanticismo. Tenés otra vez esa especie de vacío en el pecho que te hace sentir pleno.

Nuevamente todo es posible. Hasta cambiar este infame mundo.

Para los de mi generación (acaricio los 52) y sobre todo los que militamos en la timidez, Internet nos abrió un camino. Hasta llegar al cruce de miradas. Al estrechar de manos. Al primer beso. La primera noche juntos.

A partir de allí, el itinerario es similar a todas las historias. Con sus peculiaridades.

Aunque uno le agrega un plus de fantasía o ilusión, por esa magia del comienzo a la distancia. Ignoto y lleno de misterio.

Pero no hay seguro que proteja a los corazones de la falta de sincronización de los deseos. De los destiempos al conjugar el verbo compartir. Del desequilibrio en la pasión. Ni de las expectativas fuera de término.

La vida, existiendo realidades, no se responsabiliza por el uso de sueños.

Aún así y a pesar de todo el amor existe.

Acepto donaciones de caricias para un corazón roto.

Un feliz 2005 para todos.

m
INDICE DE HISTORIAS DE BUENOS AIRES »
m
Pagina de Inicio Escribanos Agregar a Favoritos