DISCIPLINAS i
Literatura i
Artes Pásticas i
Música i
Danza i
Teatro i
Cine i
Fotografía i
Arquitectura i
SECCIONES i
Agenda Cultural i
Direccionario i
Publicaciones i
Concursos i
Página Abierta i
DESDE EL MUNDO i
MEMORIA URBANA i
COLUMNISTAS i
SERVICIOS i
PERSONALES i
SALZBURGO i
MATANZAS i
COLUMNISTAS
La Poesía de los '60
por Carlos Patiño
El "Informe sobre Santo Domingo"
 
"no se van nuestros muertos porque sienten
que se fueron las botas pero no las pisadas"
Manuel del Cabral. (poeta dominicano)
Cuando aquello que se esperaba y se suponía finalmente se produjo, es decir, cuando los marines invadieron Santo Domingo, capital de la República Dominicana, en 1965, la reacción fue inmediata. Todos los países latinoamericanos protestaron y los pueblos latinoamericanos invadieron las calles exigiendo la retirada del invasor. Pocas veces se registró una reacción tan unánime y multitudinaria ante este tipo de desgraciadamente frecuentes agresiones de los EE.UU. a países latinoamericanos, que ellos consideraban -y siguen considerando- como

simples colonias. El INFORME SOBRE SANTO DOMINGO del grupo Barrilete no podía demorarse. Con una tirada inicial de 4.000 ejemplares -que "volaron" en menos de una semana y hubo que hacer más- este INFORME fue tal vez el que más alcanzó los propósitos teóricos en que se fundaron: hacer de la poesía una cosa viva, actuante, un ser más, UN HECHO, en suma. Y lo fue. En el prólogo, Arnoldo Liberman y Héctor Yánover expresaban: "Intentamos, muchos de nosotros, un poema que lo dijera. Un poema que no le quedara chico a tanto grito ahogado, a tanta sublevación inútil. Un poema que no nos traicionara, que dijera de nuestro asco y nuestra cólera y nuestro aturdimiento y nuestro asombro y nuestro torpe compromiso de palabras alineadas". En esta última frase se define con claridad cuál era nuestra convicción -incluso estética, definida con la palabra "torpe"- muy lejos de la presunción de "revolucionar la poética" argentina que algunos luego nos adjudicaron gratuitamente.

De este Informe participaron, además de los prologuistas ya mencionados, los poetas Daniel Desaloms, Humberto Costantini, Felipe Reisin, Horacio Salas, Enrique Coureau, Rafael Alberto Vásquez, Carlos Patiño, Alberto Costa, Alberto Luis Ponzo, Roberto Santoro, Juan José Folguerá, Julio César Silvain, Cristina Brignolo, Vicente Zito Lema, Alicia Dellepiane Rawson, Marcos Silber y Martín Campos. Vale la pena recorrer el abanico de los destinos de estos poetas: A Desaloms se lo puede ver actualmente dirigiendo un programa cultural de cable; Humberto Costantini falleció de una enfermedad hace algunos años; su obra no necesita menciones: por ejemplo, fue Premio Casa de las Américas con su novela "De dioses, hombrecitos y policías"; Felipe Reisin acabó voluntariamente con su vida, durante la dictadura; Horacio Salas sigue siendo uno de los mayores referentes de la historia de las letras tangueras y especialista borgiano, entre otras cosas; Enrique Coureau, desaparecido; Rafael Alberto Vásquez continúa con su obra poética, ya considerable (y con su maravillosa ordenamiento de hechos y papeles: a él le debo haber recuperado estos INFORMES); Carlos Patiño es quien esto rememora; Alberto Costa, amigo de toda la vida, vive en España y es columnista colega en este mismo sitio; Alberto Luis Ponzo continúa venciendo a los años con su voluntad poética desde el Oeste del Gran Buenos Aires; Roberto Santoro, desaparecido; Juan José Folguerá es hoy un gran traductor y mejor poeta; Julio César Silvain fue uno de los fundadores del Grupo El Pan Duro y sigue en la pelea; Cristina Brignolo tuvo un paso fugaz por la poesía ¿qué será de ella?; Vicente Zito Lema, tenaz defensor de presos políticos, gran poeta y amigo, es actualmente Rector de la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo. Alicia Dellepiane Rawson continúa ligada a la poesía, realiza labores en la SADE y centra sus luchas en los derechos de la mujer: Marcos Silber es cada vez mejor poeta; fundador, entre otras vastas actividades, del grupo "La sociedad de los poetas vivos". Martín Campos falleció hace algunos años, con una vasta obra a sus espaldas. A Yánover, librero de "los de antes", todos lo han visto alguna vez en su programa televisivo, por ejemplo, que lleva ya varios años.

Este repaso no es ocioso: de él se desprende que, salvo Cristina Brignolo -y tal vez sólo se debe a mi falta de información sobre ella- todos los demás participantes de este INFORME, jóvenes entonces, tienen hoy una larga trayectoria en el campo de la cultura. A algunos sólo la muerte -voluntaria, natural o por miserables "razones de estado"- impidió que la continuaran. Es muy raro rescatar de la memoria una publicación juvenil -editada hace casi 40 años- en donde el 99 por ciento de sus participantes continuaron trabajando en este campo. Se puede repasar cualquier revista o folleto juvenil literario de cualquier época y se constatará que solamente el 20 o 30 por ciento de quienes la hicieron perduran en la tarea. Creo que esta continuidad abrumadora marca la convicción y potencia de la Generación del 60.

Pero, regresando al INFORME SOBRE SANTO DOMINGO, debemos decir que vivió su vida como un ser vivo -y molesto- más. Por ejemplo, el poema de Costantini tenía el sutil título de "Yanquis hijos de puta". Era tal la vigencia de los INFORMES y la popularidad que alcanzaron que, por televisión, y refiriéndose específicamente al poema de Cacho Costantini, el Ministro de Relaciones Exteriores de turno -lamento no recordar su nombre- se vio obligado a expresar que no estaba de acuerdo con que se ofendiera de esa manera a un país amigo... o algo por el estilo. Mi poema ORACION decía: "Maldita seas llena eres de sangre/y maldito sea el ruido de tus ametralladoras/hundiendo nombres latinoamericanos bajo la playa azul/y maldito sea el dólar más bajo en tu bolsillo/hasta el último sello/Sube dos puntos más la United Fruit/sube dos puntos más la Stándar Oil/suben dos muertos más las ambulancias/y maldito sea el fruto de tu vientre: la guerra". Como cualquiera puede advertir, es sólo una paráfrasis de la Oración a la Virgen María, sin alusión alguna no ya a la propia Virgen sino siquiera a la religión o a la fe católica. Sólo una paráfrasis. Algunos no lo entendieron así, en especial quienes dirigían el Sindicato de la Facultad de Derecho, capitaneado en ese entonces por el después por demás conocido -y hoy por demás olvidado- santo patrono de los jubilados, Santiago de Estrada. El, al frente de un grupo de matones del Sindicato, un mediodía coparon el comedor de la Facultad e hicieron, manu militari, una ridícula "misa de desagravio" a la Virgen... que nadie había ofendido. Fui declarado "persona no grata" en esa (y otras) facultades y amenazado de muerte. Y ni siquiera era un gran poema...

Anécdotas, sí. Pero de estas anécdotas se desprende que los poemas de los INFORMES incidían en la realidad, provocaban adhesiones y rechazos viscerales. Y hasta "oficiales". Hay cien anécdotas más. Lo importante es que esta poesía ERA. O, para decirlo con una palabra muy grata a Alejandra Pizarnik, OCURRIA. Por estas y otras cosas la Generación del 60 es hoy otro desaparecido. No se puede perdonar a quienes hicieron de la poesía algo más que un paseo en derredor del propio ombligo o un ejercicio "profundo" de cosas "profundas" para gente "profunda", como recatadamente debe ser, sino que la sacaron a la calle a convivir con la gente y compartir su suerte.

 
<< ANTERIOR SIGUIENTE >>
 
2001, El Muro Cultural