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La
Poesía de los '60 |
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Carlos Patiño »n |
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Informe
sobre
Lavorante
Selección de Poemas |
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APUNTES
DEL CAFE
-Yo,
que alguna vez las vi venir, sé cómo duelen, nos
dijo el Tarta.
La
primavera se metía en la cama, en su noche de estreno.
Y nosotros cansándonos en el oscuro café de siempre.
En ese mirar la vida tras los vidrios de un bar, que junta a
los que ya están de vuelta, con los que, de puro otarios,
nunca salieron.
Después
las pausas. Enormes agujeros negros que se hinchaban en los
ojos fijos sobre el asfalto vacío de la madrugada. Todo
se deslizaba en frases sueltas. Entre un desfile abrumador de
cigarrillos.
-Pobre
pibe, carajo, se quejó Enrique.
-Los
atorrantes son los entrenadores, viejo -saltó Alfredo.
A vos te parece: viene de perder dos veces seguidas por nocaut
y tras cartón, otra vez al ring. ¿O te crees que
uno es de fierro?
-Andá
a saber cómo fueron las cosas. Si lo dejaron subir fue
porque estaba bien. Por algo los revisan antes, no?
-¿Y
por qué no tiraron la toalla?
Qué
se yo. Ni yo, ni usted ni nadie sabemos nada. En un café
uno discute, aclara, explica, juzga. Porque el café es
eso justamente. Cualquier cosa, todo junto. Además, recién
nos habíamos enterado por el boletín de la radio.
Después vinieron los días, las noticias, la angustia.
Y la primavera nuestra te metía en su noche de estreno,
en su silencio.
El
Tarta cada tanto repetía:
-Yo
que las vi venir, sé cómo duelen. Y no se puede
salir. La ves clarita y las piernas no quieren más. La
cabeza te pesa 100 kilos y los brazos son de plomo. Es bravo
viejo, muy bravo. iHay que estar ahí!
Y
Alejandro estaba lejos. Había empezado su round más
difícil. El bisturí trazaba la línea entre
dos mundos y Alejandro hacía equilibrio. El tiempo caminaba
en silencio. El muchachón de Rosario que un día
se fue con la maleta cargada de trompadas esperanzadas, volvía
con las manos vacías.
Sí.
Ya sé. Me dirán: "es el destino". Pero
un destino que nos va regalando un collar de dolor: Justo Suárez,
César Brion, Oscar Pita, Alexis Mitteff, José
Santiago, José Bruno, Alejandro Lavorante, y algunas
perlas que la mente no retiene.
El
boxeo es duro, difícil, riesgoso. Pero quienes aún
creemos en él como deporte no podemos concebir que sea
antesala del crimen. Por eso nuestro simple pero sincero homenaje
a Alejandro Lavorante, es un poco recordación a Béni
Pret, a David More, y de todos los muchachos que fintiando una
ilusión, volvieron -cuando volvieron- -un paso más
allá de la vida, un paso más acá de la
muerte. Y caminan por esa dimensión extraña para
que los rescate un poco, el amor simple, llano, de muchachos
como ellos que tras la mesa de un bar comprenden aquello de:
-Yo,
que alguna vez las vi venir, sé como duelen. Es bravo
viejo, muy bravo. ¡Hay que estar allí!
Atilio Luis Viglino |
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DELINCUENTES
COMUNES
Que
se va una trompada
dialogando con el viento,
que se baila
si te veo
con un tango,
por finta
entre las piernas.
Con brazos de obraje,
más allá de tu Rosario.
Si te veo
en el gimnasio,
poderoso,
con tu cuello
amagando
a lo carpani.
Hoy lo supe,
es primavera.
Que tu cabeza
golpeada
se ha ido
a vivir
con las tinieblas.
Saliste
de aquí abajo
con un Firpo
y un Justo
en la cabeza.
Qué te han hecho
Lavorante,
¡qué tremendo!
Se me hace
imposible
Io que es cierto
la metralla de esos puños
se han quedado quietos,
se ha hecho soledad
con el desierto.
Buenos Aires, Rosario
te esperaron,
te quisieron decir
y no pudieron.
Qué me dicen
los señores
dueños del hampa,
delincuentes comunes
que dirigen
el boxeo.
Miguel Angel
Rozzisi |
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LLEGO
LA PRIMAVERA
lavorante viene y va
su brazo baila en el aire
su cuerpo baila en el baile
con el cross
o con el jab
salta su risa con onzas
con su loca manera de golpear
por arriba una cuerda
por el pecho
su corazón del ring hasta el techo
y la cuerda que algún día no da más
lavorante
sube y baja
baja
cintura que sube
esquiva el sudor
se agacha
su pierna mueve
la deja que ande
o la baila
desabrocha o endereza
su guante
que su silueta alocada
toca su mano
y se viene
aire del aire que tiene
su bata
bota saltando
y el golpe que está pegando
en la tribuna se mete
lavorante
cierra y abre
su puño llega
despega
desenrosca su coraje
por eI juego de la lona con Ias piernas
después enrieda la cara
traba eI músculo
Io saca
pone su nombre en el ranking
pega y pega
nocaut Ie lleva a Ias venas
sueña su sueño en eI golpe
y hasta el norte se lo lleva
lavorante
está que arde
Ia soga salta en el pecho
al cuadrado va derecho
mete y mete su detalle
le dice arriba y abajo
le dice izquierda
eI manager
le dice
grito en inglés
la tribuna que lo mira
que no entiende
que no sabe
lavorante
está que acusa
con derechas
Ie tocan con izquierdas
el hígado y la boca
Ie dan a la cabeza
y él se para
y otra vez cae de cara
de boca contra el aire
que se abre con las mañas
que fractura
que el corazón no carbura
y el manager tan feliz
pugilea el púgil gil
y el gringo se cae y cae
y el cerebro no respira
ni respira su nariz
abajo que por arriba
un guante muy elegante
le desarma por el cuerpo su país
y el nocaut está tan cerca
que tan cerca se ve la operación
se ve un vaso de agua con limón
lo que no dicen
la vieja
el mate que no va para la pieza
la maceta donde se cae un malvón
el patio donde se grita un carajo
con lo que da el corazón
y
hasta el fin gringo muchacho
adentro
y fuera del ring
tu nombre como metralla
que te vas
se fue
lo sacaron por la cara
por el dólar
la cabeza la mortaja
si
te vas
Alejandro Lavorante
a dios le tiramos la toalla
chau
hermano
no te vayas
Roberto Jorge Santoro
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MIENTRAS
DURA EL INSOMNIO
Mientras
dura el insomnio mayor
el de tus brazos rompiendo ángulos
tu insomnio de muchacho que prometía
con los ojos cerrados para algunos
jugando hasta la madre para otros
mientras tanto
mientras ese sopor va y viene
como en una casa coloquial
nosotros buscaremos respirar de prepo
en la calle para ser conquistada todavía
con la zurda bien adelante
la derecha en réplica y ojo el hígado
y la cartera por su prolijo valor en cuero
mientras dura tu estado indiferente
por darle un adjetivo
queda en pie la salud de nuestros hijos
y que su vocación de padre no se pierda
entre las cuerdas del día cuando
todo parece oscilar entre los números claves
para los pesos moneda nacional
para los peros los porqués las impaciencias
y todas las gamas del tiempo que tiene
su arrepentido cuando quiere.
Parece que estuviera prohibido pensar y sentir
cuando la rueda sigue su marcha sin parar
y quién tira dos trompadas al aire se consagra
campeón de la vereda del mundo
al que le sobran brazos pies hijos de todas clases
y el que se detiene allá él con su insomnio
allá vos que no tenías la guardia perfecta
y te quebró una ráfaga de sorpresas
esa correspondencia jugada con toda tu gente
los hilos del calor y la tristeza.
Mientras dura tu insomnio muchas cosas
han de seguir un camino semejante y
los reconocidos de turno no cejarán tras tu hombre
incompleto los preparativos para la mejor fosa
al que padece el mismo mal tuyo
y se tiene que valer por nuestros medios
a falta de otra cosa.
Yo insisto en que de tus manos en cros
tiene que surgir la otra réplica ahora mismo
para responder por docena a Ios que te inculcaron
darle sin asco y hasta el final de lengua afuera
hasta el final de sapo aplastado
para decirle aquí estoy a los que no se metieron
y se enjuagan las manos con detergente
a los que te llevaron en andas y tú les sonreías
como si el futuro sólo tuviera
color caramelo.
Mientras esto y lo demás ocurra
a más de uno la cuenta le llegará a nueve
y cuando reincorporarse sea duda entera
que siga el curso por Ia misma calle
total de algo hay que morir
total la gente sobra y no hay vacantes
ni una respuesta para aquél que sueña
después de un directo dos directos tres directos
ya lo tengo listo y sigo invicto
y mi mamá se pondrá contenta y besará
mi retrato
cuando llega el vendaval de enfrente alocado
el público grita más fuerte eI ring hace
fintas
y a cada cual su infierno desde eI cuerpo
de quien está en coma si abre los ojos
será posiblemente un hombre incompleto
ante nuestra presencia.
Mientras
dura tu insomnio
aquí vamos de un rincón a otro
sospechando de caer horizontales
y que nunca termine la cuenta.
Daniel Barros
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REQUIEM
POR ELE, CASI PREMATURO
Una
sola noche para ele
casi
un nueve de copas
o un regusto frío
detrás
de la ignominia
Un
hermético aliento
de bestias fatuas
La lluvia
un rostro calvo
de gritos
Una
sola noche sin ele
envasado de oprobio
para espaldas muertas
y labios planos
Más
acá
la lluvia
la
pobre lluvia avergonzada
Jorge Eduardo Fuentes
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