
Eduardo Mallea

Caricatura de Pérez D´Elpas
(1982) publicado en el
Suplemento Ideas - Imágenes
de "La Nueva Provincia"
el domingo 24 de agosto de 2003. |
Eduardo
Mallea nació en Bahía Blanca el
14 de agosto de 1903. Este año la ciudad
recordó el centenario de su nacimiento.
El recorrido que estamos transitando desde esta
columna, la aldea nacida de un fuerte, las historias
singulares relacionadas con la población
originaria, el desarrollo como ciudad, el crecimiento
cultural sostenido, no puede soslayar el homenaje
y el recuerdo a la figura y obra de Mallea.
He realizado nuevas lecturas de sus libros, desde
mis propias vivencias literarias y desde mi propia
convicción de patria lo que permite un
juego diferente y una comprensión adulta
de la pasión de Mallea.
Reconoce en su libro “Historia de una pasión
argentina” que no tuvo una infancia metropolitana,
en alusión obviamente a su niñez
y a la primera etapa de la adolescencia en esta
ciudad. Bahía Blanca aparece reflejada
en esta obra, más allá de las palabras
hasta llegar a una sensación corpórea.
Dice: “...mi primer amigo fue el viento
que venía del océano...”,
“...el árido tiempo del sur apretaba
con garra la bahía...”, “...ni
una pradera en torno a la ciudad, ni colores,
ni sol, durante días y días, sino
la piedra gris, la arena gris; la atmósfera
hosca...”
Adolescente, Mallea, viaja a Buenos Aires con
su familia y en esta ciudad continúa sus
estudios, pero siempre reconocerá que el
primer contacto consciente con su tierra nació
en las tardes solitarias en esta ciudad del sur
y en la que mirando la llanura buscaba al hombre.
Vienen otros tiempos, los de Buenos Aires de principios
de siglo. Se desvela intuyendo las dificultades
de la identidad nacional, la sustitución
del mundo verdadero, los valores aparentes, el
delirio de la representación y las visibilidades
e invisibilidades de la patria y de su pueblo.
El viaje a Europa, imprescindible en los jóvenes
de su generación y condición social
le permite mirar al país desde una nueva
convicción.
Y se produce el retorno.
El regreso físico.
El regreso literario
El regreso al interior de la Argentina, la exaltación,
la escritura de la pasión.
“No detenerse argentinos, argentinos sin
sueño, argentinos taciturnos, argentinos
que sufren la Argentina como un dolor en la carne.”
Mallea dejó su huella en Bahía Blanca
y la ciudad marcó su obra e inspiró
sus primeras indagaciones, pero el autor trasciende
la frontera y se convierte en el ensayista y novelista
argentino por excelencia. Su palabra evoca y defiende
la interioridad de la patria, la verdad y la libertad.
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