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historia. El hombre adulto es el que tiene más rollo
para desandar sus imágenes y ponerle poesía a sus
evocaciones, en esos cristales que van repasando la vida.
LOS DUELOS:
Precisamente de la vida se trata y el vivir se resume en duelos
sucesivos inevitables: cuando nacemos, cuando somos niños,
cuando somos adultos, cuando somos ancianos; etapas cada una con
su propia carga de memoria. La vida es un conjunto de duelos a superar
y éstos son un desafío a la pérdida. Cada uno
acomoda su coraje como puede para seguir viviendo y tratar de superar
las ganancias y pérdidas a que el destino lo somete. Los
arraigos y desarraigos, los aprendizajes y desaprendizajes, las
risas y llantos con que la cultura nos desayuna en sus vaivenes
diarios. La vida es una cita para estar en el mundo y después
animarse a recordarla.
Esta
mixtura de cosas vividas toma cuerpo en la experiencia tanguera
adquiriendo la fisonomía de una filosofía con sus
definiciones y sobreentendidos que dan al protagonista formas específicas
del gremio: cara tanguera -parada tanguera-gestos y hasta un caminar
tanguero reconocible que habla acabadamente de ese pincelazo de
nostalgia que nos deja el tiempo y que la madurez se encarga de
calmar, en la compañía de los otros nostalgiosos.
El
tango ofrece el marco social adecuado que contiene como un sostén
cultural las vicisitudes universales de la relación del hombre
con los otros, con el mundo, con la fe, ideas genéricas que
giran en torno del amor, de la vida, los desprendimientos y las
frustraciones propias del género humano. Es una geografía
común con superficies compartidas que representan una estabilidad
sicológica donde nadie se saca ventajas. Es un reproche uniforme
de resignación forzosa ante cosas que son propiamente humanas
y de todos.
Está en juego la comprensión y el entendimiento que
circula únicamente en la Escuela de la calle, en los golpes
de la vida y que llegan con los años cuando se tropezó
con la misma piedra, y en lugar de sacar chapa de estúpido
se saca carnet de humano. Lo que
antes fue ironía, descalificación, soberbia, hoy es
conformidad y renuncia. Renuncia a saberlo todo, a poderlo todo,
en una realidad que lo somete a una saludable posibilidad de fracasos.
"El tango penetra con un golpe rítmico la máscara,
para dejar escapar a borbotones el profundo y paradógico
silencio que somos más allá o más acá
de la ciudad." Rodolfo Kuch.
PSICOLOGIA
DE LA NOSTALGIA TANGUERA:
La gente se enferma por la soledad en una sucesión interminable
de cambios y sorpresas irreversibles, que agigantan la importancia
del fracaso. No tenemos un entero dominio de nuestros impulsos,
afectos y necesidades en un estado permanente de estar a merced
de postergaciones. No queremos convivir ni reconocer nuestra fragilidad,
menos aún aceptarla como inexorable. El tango es el invento
que sirve como pasaje para atravesar la frontera de la tristeza,
es una reacción salvadora que reemplaza un sentimiento por
otro e instala la nostalgia como presencia y espacio vincular. La
nostalgia tanguera cuelga en la estaca el pasado y se instaura como
un lugar vincular para disparar fantasías reparadoras y comunes
donde todos y cada uno tienen la opción de no recibir la
carta ganadora.
La nostalgia tanguera formaliza un estilo de constante encuentro,
estímulo y complicidad, erigiéndose como proyecto
vital compartido al unir y reunir en pareja la realización
de un consuelo y un lenguaje común. Es el lugar del consuelo
y la revancha.
La vida siempre da una revancha. Recuperarse implica salir de la
soledad, incluirse como uno más en un grupo reconocido y
querido, para lo cual habrá que hacer un aprendizaje de tolerancias
propias y ajenas. Reencauzar las aspiraciones retraduciendo los
logros con las posibilidades reales, en una tarea de elaboración
de duelos, dándose chance para una nueva oportunidad.
El tango le pone oídos a esa queja común dibujando
ese espacio de chance para quebrar el maleficio de la derrota, haciéndole
un guiño a los sinsabores y escapar graciosamente de la locura.
El tango le ordena no bajar los brazos hasta que la parca lo decida.
El autor, Lic. Manghera, dedica esta página con afecto a
Tanguería Manolo, un lugar de tango en Salta.
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