DISCIPLINAS i
Literatura i
Artes Pásticas i
Música i
Danza i
Teatro i
Cine i
Fotografía i
Arquitectura i
SECCIONES i
Agenda Cultural i
Direccionario i
Publicaciones i
Concursos i
Página Abierta i
DESDE EL MUNDO i
MEMORIA URBANA i
COLUMNISTAS i
SERVICIOS i
PERSONALES i
SALZBURGO i
MATANZAS i
COLUMNISTAS
Vista Terrestre
por Marcos Silber
Callejón y después.
 
HACER EL ODIO -CON VERSO PER-VERSO-
CANTATA CIANURA PARA CORO MURGUERO DE MARGINADOS,
RELATOR RUFIÁN Y MEZZO-BUSCONA SOLISTA.
 
Hay sequía loco. Va para largo que no cae una gota de merca.
El Monje está guardado, y no alcanza el fervor maternal de la Rusa María,
la braguetera del callejón no alcanza
ni alcanza el fueguito que Juan Mechita sostiene como llama votiva.
Entonces nos juntamos -vea- a gritar cantar entre todos
decimos queremos hacer el odio no el amor y decimos
con los derechos de la mishiadura y decimos
el que no canta grita que se borre y decimos
el que se borra es hijo de la yuta.

Hay sequía loco. Va para mucho que no cae una gota de merca,
aunque el Nene Manguera anuncia hoy vienen.
Viene el Alemán barbudo, se llama Carlos y la tiene clara;
te la dice posta cómo te tragan los de arriba.
Chamuya fino pero se entiende.
Y también viene Vladimiro, el bocha que no deja de chillar
"todo el poder a la doce". Y anuncia Manguera: algo traen, no sé,
son de peligro dice la taquería; deben traer de la buena;
sería grande que no tarden.
Aquí hay bronca y soledad y frío y oscuridad hay aquí.
Se supo, fue el Cuervo Marito
quien se volteó a la sorda del Kiosco.
Y Manguera dice que Vladimiro dice que Carlos dice
"los de abajo no deberían lastimarse entre sí"

Hay sequía loco. Va para demasiado que no cae una gota de merca
Entonces nos juntamos -vea- para gritar cantar
"queremos hacer el odio no el amor" y decimos:
con los derechos de la mishiadura y decimos
así que vengan los pesados del verso
los grandotes de la palabra que vengan.
Que venga el Portugués Fernando con sus múltiples sombras;
que venga el Ciego Mayor Señor de los Laberintos;
aquí lo espera el arca con las cenizas de Alejandría.
Que venga el cabrón Perse con sus poemas hechos de nada.
Y el Tano Salvatore que venga, el Quasimodo, porque
"anochece y estamos solos sobre el corazón de la tierra";
y que venga Federico, el espléndido marica,
en la calle ésta de los cuchillitos estaremos a las cinco en punto de la tarde.
Que venga el Capitán de Chile con sus mineros que venga
con sus versos más tristes y el azul del metileno.
Y el Cholo Cesar que venga, que se traiga su jueves,
el puto jueves, la puta muerte, el aguacero.

Hay sequía loco. Va para eternidad que no cae una gota de merca.
Qué pasa, se murieron los Dillers?. Todos se murieron?
Qué dice la gilada, la tele que dice?
Dice de nosotros, algo dice? Por qué no vienen?
Arrugan eh! Tienen miedo? no quieren que mostremos la geta?
Malos somos? somos feos? Monstruos, eso somos;
forajidos y oscuros y perdedores y reos somos; eso.
Qué pasa hoy, no servimos? No vendemos?
No hicimos ningún barullo grande? No nos fumamos todo?,
no tamos el cielo? No somos noticia hoy? Ningún chico se regaló para fiambre?
Vengan turros y díganle a la gilada que aquí es siempre noche,
sólo noche, y que te devora las tripas la víbora de fuego,
y que el silencio, esa rata de la oscuridad
se pone arriba del día, y digan que te pudren, que mata, revienta.
Vean turros y vean la tiniebla, que vive aquí,
que no se corre, que se queda.

Hay sequía loco. Va para olvido que no cae una gota de merca.
No queda otra entonces que juntarnos a cantar gritar
"queremos hacer el odio no el amor"
y decimos: Pesa el bajón, loco, pesa.
Va para el reloj de todo el tiempo
y nada para más la sequía. No.
Así que vengan los pesados del verso
los grandotes de la palabra que vengan;
que vengan a levantarla aquí
aquí donde vamos a regarla
con alcoholes de zozobra y blancas de soledad vamos a regarla;
con los gritos nuestros los cantos de nosotros
disparados desde las tripas nuestras de nosotros.
Que vengan los pesados los grandotes que vengan
los papás de la espléndida palabra
que vengan hasta/para el corazón en la cabeza
de nuestro fugitivo chiflado mísero día.
De cada día.
Aquí.

 
<< INTRODUCCION SIGUIENTE >>
 
2001, El Muro Cultural