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"Del
narrador de historias"
Carlos Dotro
Cuentos
Torres Agüero Editor, 1996
150 páginas
De rodillas, en medio de un temporal inclemente,
el joven será ungido narrador de historias
por un anciano innominado, quien le da el inexorable
mandato de recuperar "el verdadero nombre de
las cosas". Así comienza este libro
de cuentos, que no lo son propiamente (ni aun el
"barroco" central), pues las circunstancias
y peripecias que se relatan van encadenándose
mediante un hilo subterráneo, sutil, mágico
que confiere a aquellas historias una unidad abierta,
la cual concluye -o recomienza- con el canto a tres
voces del Viejo Marrón.
Pero no sólo la banalidad de las convenciones
genéricas vuelve a demostrarse con este libro,
sino también las epocales. Las historias
de Dotro nos muestran claramente que el romanticismo
no fue una escuela acotada en el tiempo, ya que
las sensaciones que liberó reaparecen una
y otra vez, bajo las formas del realismo mágico
u otros recursos del narrador. En este caso, un
narrador que viene a darnos el sabor intransferible
de una región cercana, ciertos atardeceres
suburbanos, ciertos ritos que se cumplen allá
en Quilmes Oeste.
Los frecuentes encuentros con Carlos Dotro mientras
él cursaba la carrera de Letras en la Universidad
Nacional de Lomas de Zamora; la lectura de algunos
textos primerizos, y el conocimiento de su infatigable
actividad como realizador de espectáculos
teatrales concluyen, a mi entender, tamizados y
potenciados en este libro. |
| por
Jorge Lafforgue |
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