Lo
singular a veces de las presentaciones que un
artista realiza de su disco, es que pocas veces
suena en el escenario lo que esta en el disco,
algo que se ha hecho una costumbre en algunos
músicos, basta recordar hace un par de
años, una incoherente presentación
de un disco dedicado a Tejada Gómez, en
el cual habían grabado los mas famosos
vocalistas folklóricos de nuestro medio:
Heredia, Sosa, Parodi... y ninguno de ellos participo
del encuentro, un hecho verdaderamente notable
y desprolijo.
Este prologo viene a cuenta, de todo lo contrario
que ocurrió –felizmente– cuando
Laies presenta junto a Arturo Puertas, Fernando
Martínez y como invitada Liliana Herrero,
que sencillamente era como estar escuchando su
disco sentado en un auditorio.
Claro, sencillo, convencido de su búsqueda,
lleva su proyecto adelante, y da batalla.
El diálogo de los tres, comenzó
fluido, suelto y llegando al final con la misión
cumplida.
Desde el piano, Iaies mostró lo que hizo
siempre, y le sumo madurez y poesía.
Su tango jazzero encontró entre el público,
un discurso de coincidencias y admiración.
No es la primera vez que alguien intenta un proyecto
de este estilo, pero la seguridad y la constancia
conque Iaies ha pulido su obra, es de destacar,
porque en un país en donde mantener un
proyecto artístico es casi imposible, por
la cantidad de circunstancias económicas
y culturales que te dificultan llevarlo a cabo,
y mucho mas cuando se trata de algo como el jazz,
que no es un producto comercial, sino que también
exige de un público de calidad e informado.
Iaies, puntualiza –no somos inmortales,
nadie por fortuna, sabe a ciencia cierta cuantas
veces mutara de amores, oficio, terruño
o ideas. Ya lo dijo García Lorca 'es mejor
no estar atado a nada', pensamiento coincidente
de ambos. |