Una joyita teatral
Estoy reconfortado por el espectàculo que
presenciè el viernes 25 de febrero. Como
cronista de teatro asisto a muchos estrenos de
diversas caracterìsticas. Que paso a enumerar
sin agotar la lista y sin juicio de valor: los
vanguardistas, algunos de los cuales montan las
obras sòlo para regocijo y entendimiento
de su cìrculo, aunque el resto quedemos
en ayunas ( para algunos lo ininteligible es muestra
de talento); los que apuntan al mensaje por sobre
lo teatral y dejan olvidados a los actores entre
los textos; los que creen que el texto no es importante
y privilegian acciones, movimientos y visualidad
fìsica. Con esto quiero significar, màs
allà de juzgar resultados, propuesta y
logros, que siempre son subjetivos, que hay tantas
formas de ver el teatro como teatristas puestos
a producirlas.
Como hombre de teatro, tambièn tengo mis
preferencias, gustos, visiones y subjetividades
que podrìan entrar en las enumeraciones
enunciadas.
Como espectador ( todo cronista lo es ) abro mis
sentidos y dejo que la obra me lleve. Muchas veces
me pregunto ¡¿dònde estoy?!
Otras disfruto plenamente el paseo al que me llevan
actores, autor y director.
“Llanto de perro” es una rara avis
dentro de la oferta teatral de la ciudad.
La dramaturgia de Andrès Binetti en esta
obra, no tendrìa sentido sin los personajes
que puso sobre el escenario (personajes reconocibles
de la fauna rural de la Argentina) y esos personajes
no expresarìan lo mismo sin esos textos,
y no otros sino Marianela, Gabriela, Alejandro
y Paula podrìan encarnar esta criaturas
desamparadas y atrapadas en su propia dinàmica
socio-cultural.
Es la historia de tres hermanos, dos mujeres y
un hombre, que sobreviven en un rancho, en el
medio de la nada. Habla de su lucha cotidiana
por conseguir alimento, de su flaco horizonte.
Una simple historia que remite a profundas reflexiones
acerca de los vìnculos y las relaciones
entre las personas y de estas con su medio, su
contexto natural, sus motivaciones e intereses
particulares.
Transcurre durante un dìa en la vida de
estos seres, que hacen guardia por turno para
poder aczar un peludo que les sirva de alimento.
Ya que que por la incontinencia sexual del varòn
se han escapado los cerdos que tenìan y
sòlo les queda una gallina...que està
dejando de poner huevos a causa de los abusos
de la que es objeto. La pelea cotidiana de las
hermanas para que esto no suceda.
En medio de esa realidad, llega la chica que viene
a ralizar una encuesta de hogares para el INDEC.
Si los diàlogos y las escenas eran vigorosos,
irònicos y llenos de humor entre los hermanos,
cuando se incorpora la encuestadora, hay momentos
de antologìa.
No puedo avanzar màs. No quiero privar
de la sorpresa y el disfrute a quienes vayan a
ver “Llanto de perro”.
Hay un trabajo actoral sensacional, donde la mano
del director ajustò cada detalle en funciòn
del conjunto. Muy buena la puesta en escena, el
vestuario y la iluminaciòn.
Para disfrutar màs de una vez. |