»
Agregar a Favoritos
GUIA DE ARTISTAS
» Literatura
» Artes Plásticas
» Música
» Danza
» Teatro
» Cine
» Fotografía
» Arquitectura
SECCIONES
» Agenda Cultural
» Direccionario
» Publicaciones
» Concursos
» Página Abierta
COLUMNISTAS
» Buenos Aires
» Desde Argentina
» Desde el Mundo
» Entrevistas
GALERIA ON LINE
» Artistas de El Muro
» Obras en Venta
TANGO | Nuevo
EVENTOS
BENEFICIOS
MEMORIA URBANA
SERVICIOS
PUENTE CULTURAL
.
CONTACTENOS
» Info
» Publicidad
» Gacetillas
» Ventas
» Expo
» Webmaster
| AGENDA | ARTISTAS | OBRAS | COLUMNISTAS | DIRECCIONARIO | CONCURSOS | i
» por Jorge Grinberg
.
Obra: EL METODO GRONHOLM MUY BUENA

Autoría:
Jordi Galcerán
Versión:
Betty Couceiro
Actuan:
Alejandra Flechner, Gabriel Goity, Martín Seefeld, Jorge Suarez
Diseño de vestuario:
Mariana Meligeni
Diseño de escenografía:
Alberto Negrín
Diseño de luces:
Gonzalo Córdova
Fotografía:
Andy Cherniavsky
Producción ejecutiva:
Sebastián Blutrach, Ariel Stolier
Producción general:
Ana Jelin, Pablo Kompel
Dirección:
Daniel Veronese
Sala:
Paseo La Plaza, Av Corrientes 1660

En un mundo donde el interés empresario, prima por sobre cualquier otra consideración, “El Método Grönholm”, aborda la temática de cómo se selecciona al personal jerárquico de una gran empresa multinacional. Una más entre tantas, de esas que han marcado no sólo el perfil global que muestra hoy nuestro planeta, también el rumbo hacia donde se dirige, en función de su rentabilidad.
La obra, pletórica de ingeniosos diálogos y situaciones que despiertan la hilaridad del público, intenta desnudar los resortes psicológicos que mueven a los empleados cuya máxima aspiración es un día, ser ejecutivos de empresa. Modernos mercenarios sin armas de fuego, que esconden –más que visten- sus cuerpos a menudo deformados por la vida sedentaria y una dieta grasienta, adentro del pretencioso, obligatorio y universal uniforme de guerra de la especie: el traje con corbata.
Los cuatro aspirantes al puesto, tres hombres y una mujer, participan en un juego de roles cambiantes, donde cada uno debe demostrar porqué es el mejor para el puesto solicitado. Así, se tejen frágiles alianzas y se juegan dudosos valores cuya solidez es cercana a la del vapor, aunque algo menos.
El control de la situación, al igual que el poder en la vida real, es ejercido desde el anonimato. Del mismo modo se imparten las consignas que deben acatar los participantes, quienes son manejados cual títeres por fuertes e invisibles hilos.
La conducta de los aspirantes, va dejando atrás todos los límites, donde en camaleónica competencia, cada uno adopta el color que cree ver en la empresa, hasta el punto de desdibujar en alguna medida, su propia identidad.
Daniel Veronese, gran director de actores, sabe sacar lo mejor de cada uno de ellos, que hacen un trabajo parejo y sólido, aunque es indudable que Gabriel Goyti, en su papel del más trepador entre los trepadores, sobresale del resto, haciendo reír a la platea, al tiempo que le va dejando una sensación de escalofrío ante lo siniestro y reconocible de su personaje.
La puesta, sin grandes ni profundos diálogos, se hace muy llevadera y deja su impronta en los espectadores, más aún, cuando se enteran de que el argumento, tiene su punto de partida en la realidad de un sistema de selección de personal, diseñado para una cadena de supermercados de España.
La escenografía, pulcra, impersonal, de colores neutros, con diversos rincones y vericuetos, es la apropiada para las situaciones que se despliegan, apoyando eficazmente la trama.
.
VER INDICE DE OBRAS >>
.
Pagina de Inicio Escribanos Agregar a Favoritos