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por
Daniel Mojica |
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Autor: Luigi Pirandello
Direcciòn: Rubèn
Schumacher
Elenco: Pablo Caramelo, Javier
Rodríguez, Francisco Civil, Pablo
Messiez, Osvaldo Bonet, Lautaro Vilo, Horacio
Peña, Roberto Castro, Elena Tasisto,
Analia Cruceiro, Alfredo Alcòn
Traducción: Daniel Brarda
e Ingrid Pelicori
Iluminación: Gonzalo Còrdova
Escenografia y vestuario: Jorge
Ferrari
Sala: Teatro Gral. San Martín
- Sala Casacuberta
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El
sàbado 30 de julio tuve el honor de asistir
a la funciòn de prensa de esta magistral
obra de Luigi Pirandello (premio Nobel de literatura
1934) Nacido en Sicilia el 1867 viviò hasta
1936. Entre sus obrtas màs famosas se encuentra
“Seis personajes en busca de autor”
UN POCO DE HISTORIA: “En la Europa medieval
las iglesias eran un beneficio del señor
feudal que concedìa a un clèrigo
una parroquia como feudo, con todos sus beneficios.
Eran los reyes quienes otorgaban los obispados
y las abadìas màs importantes. Esta
costumbre provocò numerosos enfrentamientos
entre los papas romanos y los reyes medievales.
Tal vez el màs grave haya sido la disputa
entre el papa Gregorio VII y Enrique IV de Alemania.
Gregorio afirmaba que podìa deponer al
emperador y desligar a sus sùbditos de
la fidelidad al monarca. Enrique desoyò
la autoridad del papa y fuè excomulgado.
Como consecuencia lo abandonaron todos su sùbditos
y no le quedò màs remedio que reconciliarse
con el papa. Quien antes de perdonarlo lo hizo
esperar tres dìas y tres noches vestido
con un sayo en señal de penitencia”.
Decìa que tuve el honor de presenciar este
espectáculo, y en realidad ha sido un verdadero
privilegio asistir a esta magistral clase de actuación
del maestro Alfredo Alcòn. Tiene una presencia
escènica y una humildad que sòlo
los grandes poseen. Su virtuosidad se pone de
manifiesto en la creación de climas, en
el manejo de tantas tonalidades vocales y un manejo
del cuerpo con el que parece dibujar el aire que
lo circunda. Sus silencios son tan convincentes
como sus palabras. Quiero destacar que el teatro
es un fenómeno grupal y como tal, el resultado
es un logro colectivo, pero los talentos brillan
individualmente y el de este hombre de la escena
ilumina al teatro todo.
La obra cuenta el juego de un grupo de amigos
que deciden festejar una noche de carnaval con
una cabalgata en la que cada uno irà disfrazado
de un personaje que elija. Una mirada de hombre
enamorado que equivoca la respuesta de los ojos
que mira. Un accidente que deja fijado al protagonista
en el personaje de Enrique IV.
Esta simple excusa le sirve al autor para desnudar
la hipocresía, las miserias y la crueldad
de una sociedad que cuando pone una etiqueta,
esta es un estigma casi imposible de despegar.
Con diàlogos filosos y escenas muy bien
estructuradas.
La obra tiene un gran vuelo poètico.
Al cabo de un tiempo, algunos de los amigos del
protagonista deciden ir a visitarlo con un mèdico
para ver si lo pueden curar.
Las situaciones y los diàlogos son reveladores
de las historias de cada uno. El ansia de venganza,
los celos, la envidia, el amor y la burla estàn
presentes en las escenas que van desentrañando
el drama del protagonista y van empujando la obra
hacia el final.
Reitero el sensacional trabajo de Alfredo Alcòn,
con un elenco muy sòlido en el que se destacan
Elena Tasisto, Horacio Peña y Pablo Caramelo.
Para no perdèrsela. |
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