Es
una propuesta desbordante que avasalla visual
y sonoramente. Esta versión libre de Hamlet,
habla de los abusos de poder y los negocios sucios
del gobierno de Dynamo, que cualquier desprevenido
podrìa confundir con el gobierno argentino
de la dècada del noventa, a finales del
siglo XX. A esa sana confusiòn, tal vez
ayude la mùsica y las odaliscas con su
danza nativa.
La temàtica està planteada con astucia
y agudeza, cuenta con un buen apoyo tècnico
en lo lumìnico y audiovisual.
La dramaturgia sirve de manera inteligente a la
propuesta. Habla de la desmesura del poder, y
de su impunidad. La propuesta es pretenciosa y
cumple con el objetivo de golpear la conciencia
del pùblico con su mensaje.
Mi sensación es que habrìa que ajustar
un tanto la coreografìa, para que adquiera
el vuelo que amenaza tener, y trabajar màs
los textos en algunas escenas claves. Esto no
invalida para nada el gran trabajo de todo el
elenco.
Es para verla. |