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La
excusa es una inconclusa historia de amor. Los personajes son Celimena
y Alcestes, quienes vuelven a encontrarse después de veinte años. Ella,
hoy está casada y con hijos, él vuelve convertido en Cardenal. Están
dados todos los condimentos para un desarrollo dramático vibrante e
intenso, en medio del cual esos veinte años transcurridos, se encuentran
teñidos de silencios, odios, rencores, reproches, esperanzas, frustraciones,
alegrías, dolores, penas. Con toda seguridad los actores deben haber
sentido toda una cantidad de emociones y sentimientos, que al no trascender
la piel de sus personajes, no han podido llevarnos de la mano por esos
singulares paisajes del alma. Asi han privado al espectador de compartir
con ellos esas vivencias.
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