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Jorge Grinbergn |
Obra:
DIARIO DE UN LOCO
De: Nicolás Gogol.
Dirección: Rubén Viani.
Intérprete:
Leonardo Azamor.
Funciones:
Sábados 22 hs.
Sala:
El Ombligo de la Luna Teatro-Bar, Anchorena 364 - Tel 4867-6578 / 4864-2886
Entrada:
$ 5.- |
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Desde las profundidades
de la Rusia del siglo XIX, tierra de extremos, y de la mano del genial
Nikolai Vasilievich Gógol, nos llega este agudo grito de dolor,
de una de las incontables víctimas de un sistema burocrático,
opresivo y socialmente injusto, que -como diría Oliverio Girondo-
tiene la capacidad de reducir a los seres humanos al "espesor de
su retrato".
Ausencio Ivanovitch, funcionario de poca monta, saca punta a las plumas
del director de un ministerio y es consciente de la deplorable condición
de vida y ubicación social en que se encuentra.
Vencido por el sistema, impotente para encontrar una salida en el mundo
real, la encuentra en el de la locura, estado en el que va cayendo paulatinamente.
El texto, que va creciendo en sarcasmo, alumbra los oscuros laberintos
en que se va adentrando la psiquis de este personaje, con punzante sentido
del humor.
Es interesante señalar que Ausencio Ivanovitch, no parecía
querer luchar contra la opresión reinante, en realidad lo que
lo desvelaba era un fuerte anhelo por estar del lado de los opresores,
y se podría pensar, que Gógol haya querido destacar esta
conducta, como una característica del comportamiento humano por
demás frecuente. Cualquier parecido con la Argentina de hoy, es
pura coincidencia.
Leonardo Azamor, el actor de este unipersonal, hace un papel aceptable,
con una discreta dirección de Rubén Viani.
De la escenografía, se puede decir que es elemental y sin una
sola nota saliente.
La sala de "El Ombligo de la Luna" es un ambiente -en el peor
sentido- acorde con la tónica de la obra.
Aunque está en un primer piso, da toda la sensación de
estar en un sótano (no olvidar a la salida, que hay que bajar
las escaleras y no subir), con pésima ventilación, sillas
en lugar de butacas y poca capacidad de público.
El horario de la función -al menos el día en que asistí-
no fue respetado, con la única explicación de: "estamos
atrasados", empezando casi 40 minutos más tarde que lo anunciado.
Regular. |
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