elmurocultural.com  
m
m
DISCIPLINAS i
Literatura i
Artes Plásticas i
Música i
Danza i
Teatro i
Cine i
Fotografía i
Arquitectura i
SECCIONES i
Agenda Cultural i
Noticias i
Direccionario i
Publicaciones i
Concursos i
Página Abierta i
COLUMNISTAS i
Desde el Mundo i
Desde Argentina i
Desde Buenos Aires i
GALERIAS i
Personales i
Obras en Venta i
Exposiciones i
MEMORIA URBANA i
SERVICIOS i
PUENTE CULTURAL i
| AGENDA | ARTISTAS | OBRAS | COLUMNISTAS | DIRECCIONARIO | CONCURSOS | i
por Jorge Grinbergn
Obra: COMO EN UN TANGO
Elenco: María Fiorentino y Rubén Stella
Libro y dirección: Beatriz Matar
Asistente de dirección: Marcela Di Salvia
Asistente de producción: Laura Lincovsky
Diseño de Escenografía: Cristian Morales
Diseño de luces: Julio Martínez
Jefa de Prensa: Susana Casais
Producción: Javier Blanco / Damián Rovner
Funciones: Viernes y sábado a las 23
Sala: Teatro Picadilly
m
“Como en un tango”, aborda el infinito tema de los encuentros y desencuentros entre el hombre y la mujer. Con el tango y sus letras como marco, se recorren algunas de las múltiples variantes del amor, el sexo y las diferencias psicológicas entre ambos géneros en relación a estos temas. Si bien se parte del tango, esta obra tiene la rara cualidad de practicar una profunda incisión en la cerrazón en que se encuentran las letras de las canciones, les abre una puerta y las invita a salir, a desarrollarse, a volar. Les da nueva vida al permitirles insertarse en el argumento y a partir de allí, modificarse.

María Fiorentino, hace un memorable papel. Siempre al borde del streep tease, maneja con maestría el juego femenino del ocultar-develar, con el que inexorablemente atrapa a su presa. Rubén Stella, aunque es actor más que cantante, hace un decoroso papel cuando canta y crece mucho más cuando actúa.

Una de las escenas más destacables, expone con talento, cierta dificultad masculina para entender a las mujeres. Ella le arroja el mandato femenino, de hacerle decir las cosas que siempre soñó escuchar de un hombre, para así poder erotizarse y acceder al momento cumbre. El no tiene ni idea. Su pensamiento lineal, no puede navegar en los mares de lo que la mujer espera. En vano intenta penetrar los misteriosos laberintos de la lógica femenina, que sin saber lo que quiere, quiere lo que no sabe, pero de un modo muy particular. Finalmente es ella quien lo va guiando por la confusa maraña de sus deseos, y como a un niño perdido, lo toma de la mano y lo conduce a la salida.

Estos dos actores, de edad más bien madura, nos hacen reflexionar que el amor, el deseo, el afán de conquistar al otro, son inherentes al ser humano en cualquier momento de la vida.

El vestuario, especialmente el de María Fiorentino, es excelente. La escenografía es aceptable.

Muy buena.
.
<< ANTERIOR SIGUIENTE >>
m
| Contáctenos: info@elmurocultural.com | Publicidad: comercial@elmurocultural.com | Webmaster: info@cero.8k.com |