elmurocultural.com  
m
m
DISCIPLINAS i
Literatura i
Artes Plásticas i
Música i
Danza i
Teatro i
Cine i
Fotografía i
Arquitectura i
SECCIONES i
Agenda Cultural i
Noticias i
Direccionario i
Publicaciones i
Concursos i
Página Abierta i
COLUMNISTAS i
Desde el Mundo i
Desde Argentina i
Desde Buenos Aires i
GALERIAS i
Personales i
Obras en Venta i
Exposiciones i
MEMORIA URBANA i
SERVICIOS i
PUENTE CULTURAL i
| AGENDA | ARTISTAS | OBRAS | COLUMNISTAS | DIRECCIONARIO | CONCURSOS | i
por Daniel Mojica
Obra: FUGA Y ASEDIO
Autor: Gerardo Baamonde.
Elenco: Gerardo Baamonde.
Música: Pablo Porcelli.
Luces: Miguel Guerberof.
Dirección:
Silvia Vladimivsky y Enrique Federman.
Sala: El ombligo de la luna, Anchorena 364, Buenos Aires.
Funciones: Viernes 21:00 hs.
 
m
¡Qué placer, produce ver tanta libertad, expresividad y pasión en escena! Qué gusto que da ver desplazarse por el escenario ese cuerpo que Gerardo Baamonde maneja de manera impecable.

De pronto es un hombre empujado al exilio que no quiere partir, mejor dicho que tomó la decisión de hacerlo, pero su cuerpo no lo deja. Cuando por fin logra domar a su cuerpo y ponerlo en sintonía, son los objetos que aparecen en escena los que no lo dejan partir. Tal vez no sea esta la historia que él quiso contar y sea la que yo quise ver. Puede suceder. Quizás cada uno de los espectadores que tuvimos la dicha de asistir a este maravilloso espectáculo haya visto una obra distinta. ¿Por qué no?

En otros momentos parece un hombre en lucha con la pegajosa realidad, que no se puede quitar de encima y lo acosa casi hasta la asfixia. En un despliegue de recursos que por momentos traen a la memoria al gran maestro Marcel Marceau, oxigena el alma asistir a esta poética corporal que conmueve en cada gesto, en cada movimiento, en cada mirada.

¿Qué importancia puede tener en este contexto si existe un principio, un medio y un final? Si la historia habla de esto o de aquello. Si desde cada impulso que brota en la escena son miles las imágenes que se desprenden, como una sinfonía de innumerables interpretaciones que cada quien es libre de dar la forma que más le guste.

Luego, cuando se apagan los aplausos, porque las manos duelen de tanto hacerlo, uno se da cuenta que asistió a una ceremonia en la que no fué necesario escuchar una sola palabra desde el escenario, para lograr esa profunda comunicación. Mientras seamos capaces de generar esta magia, podemos estar seguros que nada está perdido. Todo lo contrario.

Excelente.
.
<< ANTERIOR SIGUIENTE >>
m
| Contáctenos: info@elmurocultural.com | Publicidad: comercial@elmurocultural.com | Webmaster: info@cero.8k.com |