Obra:
LEJANA TIERRA MIA.
Autor:
Eduardo Rovner.
Dirección:
Oscar Barney Finn.
Elenco:
Osvaldo Santoro y Paulo Brunetti.
Sala: Teatro Andamio 90
Prensa:
Walter Duche - Alejandro Zárate – 4544-8799
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Un
hombre en su edad madura, viudo, pintor, comparte con
su hijo -muy joven, aunque ya un hombre- su vida, su casa
devenida en atelier y su pasión por la pintura.
Es una relación algo extraña, donde quien
aboga por el cambio, por romper esquemas, por salir y
crear mundo, aunque sólo fuera para volver a su
pueblo natal como punto de partida, no es el hijo, sino
el padre. Ambos, intentan terminar una pintura, en la
insólita situación de crear de a dos, expuesta
como si fuera lo más natural.
Cada uno trata de expresar y de imponer en ella, sus conflictos,
sus expectativas y su visión del mundo, contexto
dentro del cual quedan incluidas las relaciónes
padre-hijo, y donde se dan cita los fantasmas del pasado. |
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Muy buena la escenografía, que resuelve con creatividad,
el límite que impone un espacio relativamente pequeño
para los requerimientos de la trama.
Excelente actuación la de Osvaldo Santoro.
Paulo Brunetti, si bien tiene un desempeño, al que
podríamos calificar de prolijo, no bastó para
que me hiciera olvidar -como espectador- de que estaba frente
a un actor. No consiguió que pueda “comprar”
al personaje, como ocurre con algunas actuaciones brillantes.
No obstante, pienso que tiene un gran futuro, en la medida
en que trabaje más y más en esa dirección,
ya que condiciones, no le faltan.
BUENA
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