Obra:
PEQUEÑO DETALLE
Autor: Eduardo Pavlovsky.
Dirección: Elvira Onetto.
Elenco: Valeria Cavaza, Osvaldo
Djeredjian, Chang Sung Kim.
Asistente de dirección:
Marisol Quintas.
Iluminación: Ivan Nirich.
Sala: El Excéntrico de la
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Basada
en un hecho real, tal como cuenta el autor Pavlosvky en
el programa que se entrega al ingresar a la sala, “Pequeño
Detalle” trata de la historia de una pareja, en
cuyo abroquelado mundo privado, irrumpe un obstinado pintor,
quien no conforme con invadir su espacio físico,
pasa a interferir en todos los territorios que componen
la intimidad de la misma. La situación se va deslizando
desde algo tan normal y cotidiano, como contratar a un
pintor, hacia el terreno del absurdo. La amenaza es clara:
El pintor llegó para quedarse y jamás se
irá. No le importa el dinero, sólo le importa
quedarse, instalarse para realizar un trabajo que nunca
dará por concluido. Esto provoca reacciones disímiles
en ambos integrantes de la pareja. Ella, profesora de
historia, con mucha vida interior, parece en cierta medida,
complacida por la novedad, mientras que él, escritor
reconocido, aunque de cualidad dudosa, al punto de que
es descubierto en un plagio, se desespera por echarlo.
Sin embargo su actitud es –en el fondo- ambigua,
ya que también “engancha” en la |
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situación. La presencia del pintor, obra como el catalizador
que desata los conflictos latentes en la pareja, pero que
también los ayuda a redescubrirse mutuamente y ante
sí mismos. La violencia que llega a generarse entre
ellos, es explícita, quizá demasiado en mi opinión.
“Pequeño
detalle”, es de alguna manera una alegoría, que
da cuenta de cómo el mundo externo, de una forma o
de otra, se las arreglará para entrometerse con el
nuestro, aún del modo más inesperado y sin pedir
permiso, para interactuar y colisionar con él, con
lo propio, con lo personal, donde tratará de desarmar
nuestras pautas para imponer las suyas, y nos llevará
de modo inexorable a un replanteo acerca de quiénes
somos en realidad.
Como
hecho teatral, esta obra, que se desarrolla en un ámbito
muy pequeño, posee un adecuado manejo de tiempos y
espacios, donde se nota la buena mano de la directora Elvira
Onetto.
La
escenografía, saca provecho de cada rincón,
con el indispensable apoyo, en un espacio tan acotado, de
una iluminación impecable.
Entre
las actuaciones, se destaca el excelente trabajo de Osvaldo
Djeredjian (el pintor). Las demás, en especial la del
escritor (Chang Sung Kim), deberán mejorar mucho, si
quieren lograr un nivel parecido.
BUENA |
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