| Esta
obra que surge de la mano de la improvisación, terreno
en el que Eugenia Guerty se mueve con singular ductilidad,
muestra a un personaje desolado, atrapado entre las telarañas
del deber ser y las reales vivencias que es capaz de generar.
El personaje es fácilmente reconocible y tal vez esa
familiaridad le quite la cuota de originalidad que siempre
busco en los espectáculos a los que asisto. Pero esto
no empaña el notable trabajo de composición
que esta muy buena actriz realiza. De manera inteligente se
apoya en algunas pocas acciones físicas durante el
trayecto del viaje en micro, y realiza una rica interacción
con el público/alumnado, pasajeros en un viaje de egresados.
En el desarrollo de esa comunicación nos vamos enterando
de las particularidades de este personaje.
Eugenia Guerty utiliza muy bien el espacio escénico
y las limitaciones físicas del lugar, con un notable
trabajo corporal y uso de la voz. Maneja muy bien los climas
y posee una calidez especial.
Es un espectáculo que en medio de risas nos hace pasar
un buen momento.
BUENA
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