| Es
un espectáculo que merece diferentes miradas para ser
analizado en toda su dimensión. Desde una perspectiva
visual presenta la particularidad de transcurrir en un dormitorio,
y casi en su totalidad sobre o alrededor de una cama, y la
de tener al protagonista masculino, en la primera de las escenas,
con un desnudo total en una parte de su participación,
esto llevaría a pensar en una propuesta dramática
transgresora en todas sus líneas, pero los diálogos
no trascienden la formalidad de una discusión matrimonial
( más allá del uso de palabras que explicitan
los problemas sexuales y de deseo de la pareja ) Buenas actuaciones
y un elemento para destacar el uso del colchón en una
verticalidad que permite a los actores jugar desde lo corporal.
La segunda escena muestra la relación de un matrimonio,
en el cual la mujer trabaja desde su casa ( mientras cuida
a su pequeño hijo) y atiende llamados muy calientes
desde su línea telefónica. Particular trabajo
que despierta las fantasías del marido y muestra la
frustración de la mujer. No hay ninguna singularidad
dramática para destacar. Buenas actuaciones.
La última escena nos propone un interesante flash de
diapositivas en el que las actrices juegan con las sábanas
y van fijando las mismas contra las paredes del cuarto entre
sugestivos movimientos y cambio de luces.
Me quedó la ambigua sensación de que se pretendió
una osadía desde el desnudo y el lenguaje con insultos
casi televisivos, que desde la propuesta dramática
no se pudo sostener. Igual es válido todo intento que
sirva para expresar las ideas.
BUENA |