| Tengo
que decir que asistí a ver este espectáculo
por Esther Goris y no por Coco Chanel. Y salí conociendo
aspectos de la vida de una mujer que revolucionó su
época en varios aspectos ligados a la moda y a las
costumbres mundanas.
El autor dice en el programa que nos acercaron "Si Coco
no hubiese existido hubiera sido imposible inventarla"
yo me atrevo a decir luego de ver el despliegue de seducción,
talento, expresividad y de sentir la energía que Esther
Goris nos regaló desde el escenario, que si efectivamente
Coco no hubiera existido, nos hubiéramos perdido la
magistral interpretación que hizo Esther, de esta mujer
que para mí, era sólo un nombre más junto
a tantas otras marcas de ropa o perfume.
Creo que vale también destacar el mérito de
Daniel Mañas como autor y director por poner las justas
palabras dentro de las necesarias situaciones dramáticas
que me permitieron ver la dimensión humana de este
singular personaje, y también por haber elegido a Esther
Goris para que ponga el cuerpo y el alma en esta simple historia
que narra la vida de una mujer, que fué abandonada
por su padre en un orfanato y cómo desde allí
se va construyendo hasta ser lo que el mundo conoció.
Hay sentidos e intimistas cuadros en los que Esther revive
las esperanzadas y dolorosas historias de amor que atravesaron
la vida de Coco, haciéndome sentir cada vibración
de su alma.
Es una obra muy bien lograda en cada uno de sus aspectos y
con una interpretación a la que no le falta un sólo
gesto, una sola emoción. Vale la pena verla.
MUY BUENA
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