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En
toda sociedad, casi siempre, existen "potencias"
sociales que imponen sus normas culturales a una
franja significativa de personas. Estas "potencias"
son representadas por instituciones específicas:
sistema escolar, academias o grupos literarios
o artísticos: cenáculos, salones
o cafés. En estos casos es común
que aparezcan autores u obras que ofician de "faros"
intelectuales. Ellos sirven de punto de referencia
para los otros escritores, actores, críticos
del escenario intelectual en una época
determinada.
En el siglo actual, a principios de los años
20, el centro literario de América Latina
era Buenos Aires. Este cosmopolita centro cultural
constituía a la vez, la vanguardia estética
y su órgano característico era la
revista Martín Fierro.
Las revistas literarias fueron "una de las
principales formas de organización del
territorio literario y vehículo de esas
estrategias llamadas escuelas o tendencias".
(Cito a Beatriz Sarlo y Carlos Altamirano en su
libro "Literatura-Sociedad".)
Tenían como especial objetivo el cuidado
de la calidad literaria y su propagación.
En la actualidad la revista traza una estrategia
de grupo y la integra o la dirige un escritor
que le da prestigio. Recordemos el peso de Sartre
en "Les Tempes Modernes" o de Victoria
Ocampo en "Sur". La revista contiene
cierta clase de escritos, declaraciones o manifiestos
que marcan esa estrategia de grupo. Además
de las revistas se observa otro tipo de agrupamientos
literarios.
A estos grupos se les reconoce un linaje común
social o familiar, intelectual o de ideales.
De este tema de las revistas y grupos de intelectuales,
que los hubo y de mucha trascendencia en Argentina,
conversamos con Juan Jacobo Bajarlía.
Este escritor argentino, poeta de talento, novelista
y dramaturgo, nació en Buenos Aires. Por
su polifacética personalidad creadora fue
premiado infinidad de veces: Premio Municipal
de Narrativa (1969); Konex de Platino (1984);
Premio Municipal de Teatro (1960). En 1963 en
ensayo, Premio sobre César Vallejo del
Instituto del Nuevo Mundo de la Facultad de Filosofía
y Humanidades de Córdoba. Considerando
su calidad de narrador, Leopoldo Marechal lo llamó
"zoólogo de la monstruosidad".
Como traductor trabajó sobre Ionesco, Jean
Tardieu y sobre Kandinsky.
Bajarlía fue, a su vez, fundador e integrante
de revistas culturales y de grupos.
-¿Qué relación se puede
establecer entre revista y grupo hablando de literatura?
-Entre nosotros, algunas revistas crearon un grupo
literario, pero, con frecuencia fue al revés,
ciertos grupos literarios pertenecían a
generaciones que traían una nueva imagen
o una nueva voz, crearon la revista a los efectos
de poder manifestarse a través de ella.
Entonces, se da al revés, los grupos crean
estas publicaciones. Pero, se da que hay muchas
revistas, tan eclécticas y tan dispares,
que no obedecen a ninguna finalidad poética,
ni estética, que acogen a todo el mundo
y que en definitiva, se convierten en publicaciones
pasatistas. Estas publicaciones jamás van
a crear un grupo o no son consecuencia de un grupo.
Cuando se funda Martín Fierro en ella estaban
Oliverio Girondo, Evar Méndez, Córdoba
Iturburu. Ellos tenían un propósito,
el De reaccionar contra la poesía tradicional
e inclusive, ahondar, abundar, en lo que para
ellos era fundamental: La metáfora. Ese
era su interés, ya definido, para crear
la revista y convertirse en un grupo renovador.
-Martín Fierro fue fundada en 1904 por
Alberto Ghiraldo. En sus comienzos la revista
es llamada "combatiente y anarquista",
en correspondencia con las ideas de la época.
-En esa primera época, cuando Martín
Fierro es fundada, es en realidad la época
en que la revista era exclusivamente ideológica.
Esta revista se convierte en literaria en 1922,
cuando advienen estos escritores y otros.
-La generación del Centenario tenía
también sus revistas: una de ellas se llamó
"Así" , otra "Ideas"
y también, "Nosotros".
-Indudablemente fueron importantes, porque también
nuclearon a los primeros grupos que
quisieron fundar una literatura argentina, cuando
nuestra literatura estaba influida aún,
por la literatura del 80. En esa época
había un escritor importante, Eugenio Cambaceres.
Con la Generación del Centenario, los nuevos
escritores se amalgaman con la generación
del 80 y forman un grupo más o menos homogéneo
que desemboca en la revista Nosotros, donde Roberto
F. Giusti tuvo un importante papel, porque fue
el primer crítico que trató de analizar
a las jóvenes generaciones. Literariamente,
se entiende.
-¿"Proa" tuvo como codirector,
en cierto momento, en su segunda época,
a Ricardo Güiraldes?
-Así es. "Proa" fue muy importante.
Aparece en el año 1924 y en esa época,
su principal promotor fue Jorge Luis Borges. Fue
cuando traduce por primera vez una página
del "Ulises" de Joyce, el monólogo
de la Sra. Bloom. Quiero decirte algo respecto
de ese trabajo, cuando yo comencé a dirigir
la revista "Referente", lo fui a ver
a Borges para que me diera, precisamente, esa
primera traducción. Sabrás que Borges
leía a Joyce en inglés. Bueno, Borges
me dijo que no la tenía, tampoco estaba
en la Biblioteca Nacional. Esto me obligó
a ver a todos los amigos que tenían colecciones
enteras de revistas, pero ninguno de ellos la
tenía. No tuve más remedio que comunicarme
con la Biblioteca de Washington, pidiendo una
copia. La recibí al poco tiempo. Fijate
cómo estamos de rezagados, con otros países
de Latinoamérica, en este aspecto.
Nuestras bibliotecas no almacenan, no guardan
debidamente los trabajos de los creadores.
-Otro de nuestros acostumbrados olvidos. ¿Borges
y Neruda integraron grupos vanguardistas?
-Borges sí, porque había conocido
a Vicente Huidobro en 1918, en Madrid. Habían
anunciado la muerte de la metáfora y proclamaban
una serie de hallazgos en materia poética.
En este grupo que integraban Borges, Cansinos
Asens, Bóveda y otros, se inicia el ultraísmo.
Ya Vicente Huidobro había publicado "Poemas
Árticos" y "Ecuatorial".
Es la primera manifestación de rechazo
de la metáfora por la imagen, entendida
la imagen como la aproximación entre dos
realidades más o menos alejadas para obtener
un concepto emocionalmente poético. Borges
llegó en 1921 a Buenos Aires a integrar
y promover una primera vanguardia en Argentina.
Martha, yo considero vanguardista a Pablo Neruda
en el sentido de la ruptura con el modernismo,
pero consideramos que Pablo Neruda, en su lenguaje
poético, era tradicional.
-Acá nos encontramos con los grupos
de Boedo y Florida.
-Los grupos de Boedo y Florida que se han estudiado
extensamente, fueron muy importante y derivaron,
precisamente en la revista Martín Fierro.
Pero, respecto de estos grupos, habría
que hacer un distingo: los que estaban en el grupo
de Florida eran precisamente los renovadores respecto
del lenguaje, respecto de lo estético.
Los que pertenecían al grupo de Boedo más
bien eran renovadores en lo ideológico,
es decir, no les interesaba justamente el lenguaje
por sí mismo, sino como instrumento para
conseguir alguna adhesión de tipo político.
-¿Cuál fue la primera manifestación
de la vanguardia estética argentina?
-El Grupo de arte Concreto Invención recoge
el desafío de la vanguardia europea y diez
años después del primer manifiesto
de Europa, ya hay en Buenos Aires grupos que están
muy compenetrados de las innovaciones que proponen
los surrealistas. Los escritores Enrique Pichón
Riviere, Aldo Pellegrini y otros surrealistas.
Paralelamente con estos, aparece el grupo que
yo integro, con la revista "Arturo",
de 1944.
-¿Quiénes lo integraban?
-Éramos un grupo de poetas muy restringido,
Edgar Bayley, Juan Carlos Lamadrid y en la última
época del grupo, Raúl Gustavo Aguirre.
Cuando Aguirre se incorpora, se plantea la posibilidad
de publicar una revista que tuviera la mayor circulación
entre grupos de la novísima generación,
así nació "Poesía Buenos
Aires".
-¿Raúl Gustavo Aguirre dirige
la revista" Poesía Buenos Aires"?
-Raúl Gustavo Aguirre fue un hombre fundamental
en Poesía Buenos Aires, porque como él
se incorpora tardíamente al invencionismo,
no es tan estrictamente invencionista y se abre
más naturalmente para recibir a las nuevas
generaciones de poetas.
-¿Hacia 1940 apareció la revista
"Realidad"?
-"Realidad" tuvo como director a Francisco
Romero. En abril de 1949 salió allí
un fundamental trabajo de Julio Cortázar
sobre Adán Buenosayres, una página
crítica que hasta ahora no ha sido superada
por la exégesis que se hace sobre el libro.
Esta revista podría compararse con Sur,
sólo que no tuvo tanta permanencia. |