Gustavo
Cirigliano es doctor en Filosofía y Letras de la
Universidad de Buenos Aires. Su intensa actividad académica
lo ha visto desempeñarse en las universidades de
La Plata, Nueva York, Maracaibo, del Litoral, Salta. Consultor
de las Universidades de Río Cuarto, Luján,
Patagonia La Rioja. Fue además Asesor en la Tecnológica
Nacional y la Universidad de Buenos Aires.
Sus conferencias y cursos lo han tenido en diferentes
universidades de España, entre ellas la Politécnica
de Madrid.
En su tarea como escritor ha publicado "La educación
abierta", "De la educación a la política",
entre otros títulos.
Su trabajo literario propiamente dicho, es fecundo. Publica
en revistas literarias y suplementos culturales. En este
sentido he leído una serie de artículos
con la identificación de Historias del Agustino.
Llama ni atención los que se refieren a Borges
y el Proyecto del `80.
Nuestro común interés, casi pasión
, por Jorge Luis Borges y la índole de su pensamiento,
nos lleva a esta conversación. -¿
En qué sentido usted dice que el Proyecto del
`80 es un mito argentino?
-Cuando hablamos de Proyecto del `80 nos referimos a
la idea de país que un grupo dirigente imaginó,
en el siglo XlX, para la Argentina, la que ya por el
proyecto anterior sanmartiniano había logrado
su independencia política. Plantearse un proyecto
entonces equivalía a algo así como: ahora
que, como país, ya poseo autonomía, qué
papel voy a jugar en el mundo, qué hago con mi
existencia.
Simplificando, ese proyecto de país consistió
en "europeizarse". Ser como los países
avanzados de Europa, tener su cultura, sus instituciones,
su educación, su desarrollo tecnológico,
su sistema de transporte, etc. Claro que ello requería
un sostén económico.
La pampa húmeda, espacio geopolítico privilegiado
del proyecto, brindaba la posibilidad de producir y
vender carne y cereales (o los "ganados y las mieses"
en términos de Lugones) en intercambio con Europa,
aunque en particular con Gran Bretaña y a la
vez, importar cultura, ciencia, tecnología de
la época, construir una ciudad moderna en su
estructura y edificios ferrocarril, escuelas, cambiar
la población; en suma, los clásicos y
conocidos componentes del Proyecto del `80.
Ahora bien, con relación al mito. El mito se
ubica habitualmente en un inicio, en el pasado. El proyecto,
siendo semilla, en cambio, mira al futuro y lo precede.
Es algo a lograr, a realizar. Pero en la medida en que
el proyecto originante se va concretando, se va mitificando
su origen. Es visto como una semilla que se ha ido desplegando.
Es raíz fundadora y organizadora de todo lo que
se desarrolló. En ese sentido "un proyecto
de país" puede constituirse en "mito"
al cual se irá refiriendo la realidad que se
va construyendo. Para decirlo más brevemente:
la escuela misma compartiendo su parte en el proyecto
mitificó "la vaca y los trigales",
en su clásica composición-tema la vaca
o en la prueba de germinación.
-¿Es Borges explicable dentro del Proyecto del
`80? ¿ Lo encarna, de algún modo?
-Borges puede considerarse como la culminación,
el punto más alto de la creación literaria
dentro de los elementos constitutivos del Proyecto del
`80. Baste señalar: sin duda él es "europeizado"
como el proyecto se proponía, y eso se revela
especialmente en su actitud respecto a uno de los componentes
decisivos del proyecto: la ciudad de Buenos Aires, tema
privilegiado de su creación o con el tango. Es
decir, Borges trabaja una temática que abarca
elementos que integran el proyecto.
-¿Qué relación se puede establecer
entre el P. del `80, Borges y el platonismo?
-El Proyecto del `80 es platónico. Y sabido es
que Borges tiene una acentuada posición filosófica
"idealista", prácticamente es solipsista
berkeleyano. El idealismo sostiene habitualmente que
hay dos realidades: una, ejemplar y modélica
ubicada en algún lugar celestial o topos uranos,
siendo ésta la verdadera realidad y la otra,
una imagen inferior. Platón señaló
que "el tiempo era la imagen móvil de la
eternidad" con lo que viene a decir que el tiempo
es una pobre imitación de un modelo superior.
Según lo visto anteriormente, en el Proyecto
del `80, Europa era percibida como la verdadera realidad,
la realidad a ser tenida por meta, a ser imitada.
En tal sentido, la realidad argentina era segundona
dado que para existir debía siempre primero mirar
el modelo y luego reproducirlo. De todos modos, el proyecto
se logró y Argentina llegó a ocupar un
lugar destacado en el mundo de las dos primeras décadas
del 1900. Fue exitosa en la educación. Fue generosa
en la aceptación de la inmigración, aunque
recordando el artículo 25 de La Constitución
que, por coherencia con el proyecto, fomentaba la inmigración
europea, no cualquier inmigración.
El rasgo platónico del Proyecto del `80 puede
ejemplificarse en estos versos de H. Expósito
en el tango Cafetín: |
-¿
En qué sentido se puede hablar de sacralización
de la figura del gaucho y la borgeana mitificación
del malevo?.
-Cuando se elige "europeizar", ello incluye
la población. Lo que se hará de dos maneras:
la forma más eficaz de europeizarse es cambiar
la población trayendo europeos. Y en segundo lugar,
modificar la población a través de la educación.
La escuela es un componente decisivo de construcción
de esa identidad europeizada. Europeizar la población
llevará a la paulatina desaparición del
gaucho, del habitante errante de la pampa. Tanto él
como el indio deberán dar paso a quienes se asienten
para cultivar el suelo o sea la pampa y a producir carne
y trigo. En cierta medida se puede decir que el proyecto
del `80 "sacrifica" al gaucho. Pero a la vez
sublima ese sacrificio. Y sacraliza su figura. El gaucho
irá desapareciendo pero su figura alcanzará
rasgos míticos, totémicos, en el Martín
Fierro. Los proyectos sacralizan lo que sacrifican. En
Borges el malevo es un pampeano atrapado en las orillas,
y es una figura a desaparecer frente a la invasión
inmigratoria. El tango, en sus letras, mostrará
cómo ese malevo, que Borges se empeña en
mostrar como un héroe, va desapareciendo sin gloria,
como "Langosta" y "El tigre Millán".
-¿Existe
algún vínculo de Borges con el pensamiento
gnóstico cristiano ?.
-En lo relativo a lo "negativo del mundo"
parece evidente, según algún estudioso
lo ha señalado. "El mundo es malo".
Por otra parte, Borges era un buen conocedor del pensamiento
gnóstico cristiano. Prueba de ello son dos artículos:
Una vindicación del falso Basílides ,
de 1913 y Tres versiones de Judas ,de 1944.
Siempre quedan cosas por decir ante una obra que es
rica y suscitadora. Pero, baste por hoy. |