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NEntrevistas a Escritores
por Jaro Godoy »n
« VER INDICE DE ENTREVISTAS
Luis María Sobrón.
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Mi sangre arde/ en tus manos,/
Besa los juncos/ de la orilla ausente/
Muere/, en el eco/ de un poema/.

L. M. Sobrón
.
Entrevistamos al Señor Luis María Sobrón, en la ciudad de Mar del Plata el día 09 de abril de 2004. Poeta, ensayista en su larga trayectoria, ha escrito mas de diez libros de poesía y ha recibido diversos premios tanto nacionales, como internacionales.
Invitado a distintos congresos alrededor del mundo exponiendo su poesía, y sus estudios críticos sobre la creación poética.

Es de esta ciudad un maestro, respetado, admirado y querido por sus pares.
Luis Maria Sobron, su humildad, su poesía, sus palabras.

JG: ¿Maestro, como definiría usted él termino poesía?
LMS: Para mí la poesía es el canto del ruiseñor atrapado por el cuervo en la garganta de la noche; la poesía es un canto diferente a todas las expresiones estéticas, del arte de escribir, de toda la literatura. Siempre pienso que la herencia de los griegos nos dio a nosotros el motivo de la ensoñación poética. Comenzaron los amigos poetas de Grecia con la poesía y, en ese canto poético, tradujeron todas las realidades de sus vidas, amatorias, de trabajo, de las guerras, de todos los ordenes sociales, de lo que era la vida y la comunicación en sí. Es por eso que a la poesía yo la amo y le tengo un profundo respeto; la poesía vendría a ser como un cisne, en un lago inefable a las adversidades, porque la poesía es la verdad de lo bello.

JG: Entiendo que hace muchos años se dedica a la poesía, ¿en estos años en que usted le ha dado todo, que le ha devuelto ella?.
LMS: Me a dado alegrías, satisfacciones, le voy a contestar con las palabras de un gran poeta y critico argentino, Eduardo González Lanuza cuando decía algo así como: “Si un lector de cualquier parte del mundo en un libro de poesía, encuentra un poema y ese lector puede decir: éste es el poema que yo hubiera querido escribir, entonces ese libro estaría salvado y el poeta estaría consagrado.” Yo creo que, si el lector pudiera llegar a mi yo poético, estaría salvado. Es decir, la poesía sería un estadio símbolo del yo pero fundamentalmente, ese yo es la verdad consigo misma, con el subconsciente porque no habría una interferencia de la conciencia. Ese yo, aunado con el subconsciente, es lo que le da plenitud a la poesía.

JG: Ese es un pensamiento muy asociado con el surrealismo...
LMS: Puede ser..., sí como no. Además me interesa mucho el surrealismo porque la configuración poética del surrealismo tiene esa faz, esa historia de propuestas de saber qué es lo que hay en ese pensamiento escrito o en esa plástica de un pintor surrealista, qué motiva esta forma, este color, este sonido, por qué esta implicación que da el surrealismo al descubrir la verdad a través del análisis que no olvida fundamentalmente el fenómeno estético en la obra de arte. El surrealismo es una poesía de propuestas, de pensamientos. La poesía surrealista no se puede leer como una poesía estándar, sino a la luz de su programa estético.

JG: Me contaba que publico su primer libro en el año 1975, Yo caminero, después vinieron, Poemas de la vida y la palabra, Salmo de cenizas, Máscaras sin rostro, La ciénaga de Cristal, El alma en el espejo, La memoria encendida, y El otro.
Después de ejercitar su yo interno y lograr una comunidad entre la palabra y la belleza, ¿Cómo definiría usted la palabra amor?
LMS: El amor es un instante muy fugaz. Mire, yo tengo la alegría de tenerlo, evidentemente ese amor se va a ir construyendo, tiene atajos, situaciones no advertidas o no queridas, pero cuando hay una creencia solidificada en él tú y yo, ahí solamente con amor se puede tener tolerancia, respeto, comprensión. Es una síntesis muy especial, un alambique muy especial con el cual hay que destilar muy profundo para obtener sólo una gota de amor, sólo una gota...

JG: ¿Qué opina de los jóvenes poetas de Mar del Plata, y del nivel actual de la poesía?, ¿Esta cómodo con las nuevas corrientes estéticas?
LMS: Me gustaría más hablar de lo que pasa con la poesía joven a nivel nacional. Creo que esa cultura joven, esa poesía joven tiene contrastes muy serios con el hecho cultural, ya que hay una diversidad de modos de escritura que se entroncan con las diversas vertientes de la tradición argentina. Por otra parte no se puede legitimar el antojo de una palabra junta con otra, si eso no tiene un sentido de existencia pura. Creo que se esta escribiendo una poesía que si usted la escucha leída por otro, bien podría pasar como un libro de prosa. En muy pocos casos hay vida en la poesía. Se tendría que escribir desde el umbral del desgarro. Hubo un colega suyo una vez en Madrid que me pregunto en una charla de café, ¿qué es el creador?, yo había estado hablando del poeta creador, una cosa es ser poeta y otra bien distinta es ser poeta creador. El creador es el que tiene un sentido de universo tan importante que hasta al común de las cosas le da una interpretación diferente a la ordinaria. Es decir, el creador tiene una suerte de antena hechizada, acepta los comportamientos los recibe, los metaboliza en su interior, y cuando por fin ese consciente carcelero se ha ido por un instante, es entonces cuando el inconsciente abre las llaves de la cárcel y ensaya un poema ¿Por qué? Porque el subconsciente le insufló toda la necesidad para que ese poema tenga realización propia, no sólo que respire interiormente por ese metabolismo, fíjese que ese poema del subconsciente es el poema que el consciente no se atreve a discutir, porque posiblemente carece de las herramientas que el subconsciente tiene para dirimir el combate en la función creativa.

JG: Eso deja muy en claro que no esta de acuerdo con las corrientes estéticas legitimadas por ciertos sectores de la poesía.
LMS: Una vez le preguntaron a Sábato qué opinaba sobre la poesía y él contestó “Hay poesía o no hay poesía” hay buena poesía, pero hablar de una pléyade de poetas es otra cosa.

JG: Hablando del fenómeno de que mucha gente se dedica a escribir poesía, donde proliferan los talleres literarios y malos poetas ¿Cree usted que ésta sea la razón por la cual la gente se haya alejado de la poesía o es la mala poesía la que alejó a la gente, espantándola?
LMS: La sociedad contemporánea ha sido una sociedad de crisis en general. Necesitaba abrevar en una comunicación de tipo social, y también dispersa basada en la necesidad de distracción que tenia esa sociedad. Entonces la poesía no encajaba, porque carecía de los elementos fundantes del hecho creativo. Al suceder ese fenómeno se dio paso a la prosa, a la novelística en general y a los ensayos. Y los editores, que no son tontos, comenzaron a editar y publicar novelas con gran repercusión. Y se configuró entonces el mundo de los Best Sellers y hasta hoy así está atada la lectura de nuestra sociedad en crisis.

JG: ¿Y en el tiempo actual a que se debe?
LMS: Como precedentemente le manifesté, el público no tiene interés en la lectura de poesía porque ésta no le da lo que el mercado demanda o porque evidente y lamentablemente son muy pocas las obras en prosa que se pueden respetar por la solidez de la escritura.

JG: Después de comprobar cierta resistencia de la gente hacia la poesía, ¿cree que vale la pena seguir escribiendo poesía en estos tiempos?
LMS: Yo creo que sí. Hay que seguir escribiendo poesía. La poesía debe seguir como un vector apuntando hacia el cielo, algún día va a dar un vuelco fundamental, ya está dando un vuelco favorable. El poeta apunta a una contribución espiritual, en la estructura materialista en que vive. La gente necesita la contribución del poeta en estructuras que la novela muchas veces no puede otorgarle.

JG: Cree que la poesía necesita un líder, (un Lorca, un Neruda, un Cernuda) un caudillo, o que la poesía, por sí sola, encontrará el camino de vuelta a la gente?
LMS: Pienso que la cuestión poética no es una cuestión de líderes ni caudillos. Las generaciones son las que dan parición a los poetas que realmente influyen en los comportamientos espirituales y sociales de los lectores, pero para que se dé este fenómeno son muy importantes como lo han sido las estructuras de la educación que son las que sostienen el gran paraguas de la cultura. Nosotros tenemos un problema gravísimo por la ausencia focal, inmediata y general de los grandes problemas de la educación.
En los tiempos del Doctor Illia, presidente de la República del 63 al 66, la educación tenía en el presupuesto de la Nación el 24,8, esto era saludado por todo el mundo. Hoy tendremos el 4 o 5%, he leído que le daban a la investigación, un aumento para el Conicet que realmente no es significativo, pensando que este organismo se dedica a todo tipo de investigación.
El problema de la educación: ¿qué es la educación? Es la configuración de los grandes soportes sociales para mantener el techo de la cultura, no hay cultura sin educación, lo más importante en el país es el fenómeno de la educación. Si estos gobernantes no se dan cuenta, no sé cómo se van a mantener. Deberíamos darle un viraje a todos los problemas sociales que nos acaecen, así nos lleve décadas, comenzando por la educación. Hemos tenido una brecha cultural tremenda, tremenda, a veces me pregunto cómo hemos subsistido; debemos tener una red pulmonar cada uno muy grande, tenemos una cuestión muy importante que todavía no nos animamos a encontrar. El día que encontremos los verdaderos componentes que hacen a nuestra identidad no vamos a tener que buscarla afuera yéndonos a España, Europa, siendo lavacopas, en un barcito de Madrid o en las calles de Alcalá.

JG: Volviendo al tema de la poesía, usted presentó un libro en Maratónica de Poesía aquí en Mar del Plata (El otro, Editorial Vinciguerra) siempre se ven las mismas caras, siempre la concurrencia es la misma. Además averiguando me he encontrado que existen casi veinte instituciones que agrupan poetas, escritores, artistas en general, ¿ a qué atribuye usted la falta de unidad entre escritores?
LMS: Mire, le contesto con la misma pregunta que me hizo usted hace un momento. Quizás no ha surgido un nombre o quizás porque la sociedad de escritores nuestra no ha dado testimonios. Yo no creo en los talleres, yo no creo que se pueda enseñar a escribir poesía o a hacerse poeta, la novela o el cuento tienen ciertos esquemas trazados, uno los analiza y los desmenuza y los puede ir trazando como un plan de enseñanza, en la poesía no.
Hubo una diversidad de estos talleres, y ¿sabe cuál es la angustia mía?, con toda sinceridad, es que no sé si saben por qué escriben.

JG: Después de estas palabras ya no sé si preguntarle ésto, ¿qué palabras usaría para estimular a los buenos y jóvenes poetas de hoy?

LMS: Yo les diría directamente que lean y escriban al mismo tiempo, pero como índice muy lógico para seguir un camino. Que sigan los programas de estudio de literatura, que estudien las generaciones poéticas, como las que usted mencionaba en esta charla.
La generación del 27 completa, esto seria una gran satisfacción, hay un gran cúmulo de escritores que sirven de parámetro, Neruda, Octavio Paz, en fin todo dependerá del gusto del lector.

JG: Entonces ¿cree usted que hay poesía mala que daña la reputación de la buena literatura?

LMS: Yo no diría así que hay una poesía mala, hay una poesía que directamente no dice nada, no da propuestas, es una poesía nominalista, muy personal, muy en el yo, pero no crea una expectativa. Creo que muchos jóvenes poetas argentinos adolecen de cosas fundamentales, tienen unos baches culturales tremendos, fíjese creo que en los escritores jóvenes, sus lecturas se vuelcan más para la prosa que hacia los poetas de calidad, esa es una apreciación muy personal.
Además, creo que los jóvenes de hoy escriben mucho mejor prosa que poesía, no se puede improvisar el arte poético, no admite improvisaciones, hay un yo interior, hay un llamado interior.

JG: ¿Puede deberse eso a que los jóvenes de hoy son demasiados orgullosos como para escuchar la voz de los grandes maestros?

LMS: Sí, sí, además yo no sé si son orgullosos por que los leen o por que no los leen, creo que hay mucho orgullo de prestado también, por ejemplo, usted toma un Borges, el otro día estaba repasando El hacedor y la poesía de Borges, aunque tenga muchos tonos descriptivos, es una gran poesía aunque yo crea que la metáfora de Borges es mucho mas rica en la prosa, pero leer a Borges es fundamental.

JG: ¿De Alfonsina Storni qué piensa?

LMS: Una gran poeta de su tiempo y para su tiempo. La poeta argentina que más me interesa es Olga Orozco.

JG: ¿Pizarnik?

LMS: Si, Pizarnik, pero con pinzas, no nos vayamos mas allá.

JG: ¿Cree que su suicidio eleva su poesía o contribuyo a que se le prestara mas atención?

LMS: Creo que sí, sí. He hablado con algunos poetas de Pizarnik, y el suicidio de Alejandra lo toman directamente como una contribución a su propia obra, pero no sé si llegan a entender la vida de Alejandra Pizarnik y por que le ocurrió eso.
Además hay una serie de obras de Alejandra Pizarnik que ostentan una situación limite.

JG: Además su vida siempre estuvo al limite.

LMS: La vida de ella siempre estuvo al borde, además de problemas psicológicos, había una contribución a una serie de aspectos que a ella no le conformaban...

JG: Era la rebelde de su época sólo que creo se equivoco de año.

LMS: No sé si ella se equivoco...

JG: Me refería no a la escritura sino en su vida personal.

LMS: Pizarnik, además de la interpretación que podamos hacer relacionada con lo biográfico, expresa una ‘revolución’ que tiene que ver mucho con lo épocal; me refiero a la diseminación del sujeto frente a cambios sociales y culturales muy fuertes... no es poca cosa...

JG: Cambiando de tema, ¿qué opina de los premios literarios?

LMS: Esa pregunta no es fácil de contestar, si los tribunales y los jueces fuesen totalmente éticos, si supieran leer, no otorgarían los premios que se otorgan, yo conozco situaciones que me preocupan.
Hubo un supuesto poeta que pasaba horas en la capilla para ver si era favorito de uno, tomando copas con otro, invitándolos a cenar en el hotel más caro de la ciudad, si con eso logran la conquista del sí.

JG: El cabaret de los premios...

LMS: Sí, creo que como en todas partes, no creo que sea un fenómeno Nacional, creo que hay premios que se dan y están muy bien, pero hay otros que pudieran haberse evitado por que a la saga quedan los que los merecían realmente.
Además mire por ejemplo los premios Planeta, cuántas obras reciben, usted cree que los jurados pueden leer 200 obras que puedan llegar, y ahí entra una cadena de intermediarios que van descartando obras que quizás no llegan nunca a ojos del jurado.
Creo que hay escritores indiscutibles y otros muy discutibles, solo se trata del cristal con que se los mire.

JG: Maestro, a su edad, como cualquier ser humano tiene un bagaje que carga a sus espaldas de experiencias, aciertos y errores. Si pudiera volver donde nace ese camino ¿Volvería a pisar sobre las mismas piedras?

LMS: No, pero quiero decirle que en mi vida lo único que no descartaría es la poesía.

JG: ¿Lo único que rescata de todo lo andado es la poesía?

LMS: Si porque si puedo morir y revivir, yo le diría que lo único que quisiera es tener en otra vida el estado de gracia con la poesía, que se traduce en esto: Vivir en estado de poesía, y fundamentalmente poder decir como digo en un poema de mi libro El alma en el espejo: “No se razona/ el tiempo/ la muerte/ es el orgasmo final/ de todo lo creado”.

JG: ¿Qué es lo que lo inspira más, el dolor propio, el dolor ajeno, el amor, la sociedad, la rabia?.

LMS: Todo, a mí me inspira todo, hay una inspiración que es inmediata y otra que corroe y sigue su propio itinerario, algunos recorridos a la defensiva y otros abiertos a la paz.

JG: ¿Le quedan cuentas pendientes con la literatura?

LMS: Sí. Muchos baches de lectura. Pero la cuenta pendiente a la que usted se refiere no la tengo, porque no se puede abarcar todo. Pero sí con alma y vida he abarcado la poesía, la poesía salda la cuenta pendiente que tengo con la literatura.

JG: Hablábamos recién del sesgo metafísico que tiene en general su poesía, veo que ha escrito varios poemas relacionados con la figura de la muerte ¿Le tiene miedo a la muerte o sólo respeto?

LMS: Dialogo con la muerte. Como digo en este poema –ésto es exclusivo para Arte-Par porque nunca hablo de mis poemas inéditos– “la muerte nació conmigo/ la muerte/ no es el instante presentido/ no es con el diario convivir/ con ella/ es propiedad inapelable/ que detenta/ su propia profecía/.” Me llevo muy bien con la señora de negro.

JG: ¿Está trabajando en algún proyecto nuevo en estos momentos?

LMS: Odas. Las odas se llaman, que no se escriben desde hace mucho tiempo en la literatura. En El Hacedor Borges creo que tiene una oda a la Independencia... Yo sigo escribiendo y sigo rescribiendo, le decía a mi secretaria el otro día que rescribir es como volver a escribir un nuevo poema, Borges reescribía mucho, y yo rescribo mucho, porque soy un orgulloso del lenguaje que tenemos, como para maltratarlo.

JG: Agradeciendo tanta hospitalidad y los cafés, me quiero despedir de usted con una ultima pregunta ¿Qué opina usted de Luis Maria Sobron?

LMS: Que es un hombre que poco a poco se va celebrando con la vida cuando acierta y desacierta, pero de Luis María Sobron no quedan los despojos, si bien escribe desde el umbral del despojo.
 
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