JG:
¿Pensas como Virginia Wolf que las mujeres
para escribir solo necesitan “Un cuarto
propio y una renta”?
MCV: Si y no, admiro a virginia Wolf y no podría
disentir con ella jamás si en cuanto
a un cuarto en donde uno pueda expresarse literaria
o artísticamente, un hábitat,
una cuevita, pero como me debato entre Buenos
Aires y Milán he aprendido que todo esta
adentro de cada uno y ese lugar lo llevo siempre
conmigo, me arreglo con una lapicera y un cuaderno
en cualquier sitio y con mi valijita de pinturas
y un poco de agua.
Con esto quiero decir que también mi
cuarto puede quedar al aire libre.
En cuanto a la renta seria grandioso vivir haciendo
lo que a uno mas le gusta para sumergirse de
lleno en su marasmo maravilloso...
JG:
Contame como es la historia de algunos de los
títulos que elegiste para tus libros,
muchos llaman la atención por su poética
intrínseca...
MCV: Elegir él titulo de un libro no
es tarea fácil como no lo es elegir el
título de cada poema en si.
Pero sin embargo para mí es una tarea
fascinante es como esperar un hijo y pensar
en el nombre perfecto que le quede justo.
“La Piel de una Lágrima”
surgió de una metáfora espontánea
que hizo al poema central del libro,
“Breve inmortalidad” fue elegido
entre tantos otros nombres por mi maestro poeta
Jorge Atilio Castelpoggi, entre todos los que
a mi me gustaban.
Recuerdo que a el le pareció increíble
esa antinomia. A mí me surgió
pensando en el placer de la petit morte.
Los “Ritos del Crepúsculo”,
surgió así como así también
como uno de los títulos más sobresalientes
de ese libro, además adoro los crepúsculos
y sus ritos.
Mi cuarto libro “Los Demonios de la Pasión”
también ese es él titulo de un
poema para armar con 13 poemas a mis trece demonios,
que me pareció fuerte y digno para que
fuera el título del libro.
JG:
¿Porque “Todos para mí,
ahí”? como mencionas en la introducción
a tu libro de poemas?
MCV: Porque los demonios de la pasión
están siempre todos para mí, ahí.
Esto quiere decir que todo lo hago con deseo
y con pasión así como escribo
soy, soy una mujer tranquila.
Tener pasión significa poner el alma
en lo que hago ya sea una comida, andar en bicicleta,
mirar una puesta de sol, besar, escribir o pintar,
tallar madera o modelar arcilla, así
de simple.
JG:
¿Que crees que llevo al primer hombre
a escribir poesía, a convertir la palabra
en alquimia?
MCV: La poesía esta, la poesía
esta en todo solo hay que descubrirla y manifestarla
con palabras.
Creo en la poesía de los gestos de las
caricias de los silencios.
El hombre se convierte en el alquimista de la
palabra cuando comprende que puede cantarle
al mundo su alma y esa instancia es gloriosa.
JG:
¿Crees al igual que Rimbaud que “Sucede
que yo soy otro...” al escribir, pensás
que hay alguna transformación en el poeta
a la hora de escribir?
MCV: Si creo en la transformación y en
que siempre hay otro y hay tantos, que somos
afortunados quienes podemos darnos cuenta y
a través de ellos que son nuestros emocionantes
estados de ánimo, nuestros duendes de
la creación o nuestras musas eternas,
manifestarnos, cristalizándonos en la
palabra o eternizándonos en el color.
JG:
¿Cual pensás que es el deber o
la obligación de la poesía para
con el hombre?
MCV: La poesía manifiesta todo porque
todo esta en un tiempo y en un espacio siempre
diferente.
Así que creo que es testimonial en todos
los sentidos, a veces es todo tan parecido que
da pavura pensar en lo idénticos que
somos que fuimos que vamos a ser los humanos
en cuanto a los sentimientos. Es como la fisonomía
todos tan distintos y tan iguales. ¡Humanos!
JG:
¿Como ves el rol de la mujer poeta en
nuestros días, tiene el espacio que se
merece o la poesía sigue estando en manos
de hombres?
MCV: Yo no soy feminista y creo que la poesía
no tiene sexo, para mí esta en manos
de la vida, que en definitiva es femenina...
JG:
¿Cuál es la obligación
de la poesía con el lenguaje?, ¿Debería
cuidarlo, protegerlo, incluso inventar palabras
para aquello que pueda parecer inefable?
MCV: La poesía debe ser siempre libre.
A mí me encanta leer palabras inventadas
e inventar palabras desde siempre, lo que sí
me parece necesario es la coherencia, el cuidado
de los tiempos, la adjetivación es decir
el poema se esculpe con esmero, se trabaja,
se pule.
JG:
¿Como crees que la poesía ha influido
en la historia, en la sociedad, en la vida de
los hombres, si crees que ha influido de alguna
manera?
MCV: La gente no lee mucha poesía y yo
me digo que no saben lo que se pierden.
Creo que siempre que uno lee se transforma,
crece adquiere conceptos incorpora imágenes,
crece en lo espiritual y en conocimientos, al
menos eso me ocurre a mí.
JG:
¿Pensas que la poesía puede cambiar
algo de la situación presente, o
conlleva algún alivio?
MCV: Yo creo que este mundo o se salva por el
arte, viendo de mi parte a la poesía
como la más noble de las artes, o se
hunde en el vértigo vació de la
nadidad.
JG:
Entiendo que desde hace muchos años abrazaste
el camino imperemne de la poesía, en
todo este tiempo, ¿Has sentido alguna
retribución de la poesía hacia
tu trabajo?
MCV: Retribuciones espirituales que han alimentado
mi alma he recibido tantísimas y me parecen
las más importantes, obviamente que me
gustaría vivir de lo que escribo o de
lo que pinto pero no le hecho la culpa a la
comercialización, la culpa de no comercializar
bien lo que hago la tengo yo misma, si me propusiera
vender se bien que vendería, pero ese
no es mi fuerte y lo admito, así me acepto.
He donado libros y pinturas en diversos países
a los que he sido invitada a llevar mi arte,
me han condecorado por mis letras, me han pedido
palabras para enamorar y han enamorado, han
usado mis versos para epitafios, me han recitado
en voz alta y también algunos poemas
los han musicalizado... Es tanto!
JG:
En estos años de dedicarte a la poesía
¿Se modifico el concepto original con
el cual te habías acercado a la poesía?
MCV: Si se modifico el respeto por la tarea
de hacer poesía. Yo empecé siendo
un fuego adjetivador y aprendí de Huidobro
que él adjetivo cuando no da vida mata.
A partir de este concepto tan sencillo me convertí
en mi propia crítica y en una lectora
también mas selectiva. Leo lo que me
gusta.
También aprendí que la inspiración
es trabajo, como decía Picasso. Y a convocar
a mis duendes a la hora de leer, como decía
Lorca.
JG:
Con los años a tus espaldas de experiencias
de altos y bajos, ¿Cómo definirías
a esta dama a veces caprichosa llamada poesía?.
MCV: No sabia que la poesía se parecía
tanto a mí.
Yo soy una dama caprichosa también.
Defino a la poesía como el elixir de
la juventud, siempre me da nunca me quita, y
expresar el alma, sentir, desear, manifestarse
sirve para ser joven.
JG:
¿La definirías como un templo
donde quien lo necesite pueda hallar consuelo?
MCV: Es sagrada y es un templo, sirve para volar,
para dar rienda a la imaginación, para
ser libre con el alma y en mi caso me sirve
para hallar consuelo.
Creo que uno al menos yo no estoy escribiendo
poesía a cada rato, solo lo hago cuando
la necesidad me asalta imperiosamente esto ocurre
en momentos álgidos de alegrías
o de tristezas de amores o desamores. En cuanto
a la tristeza, a mí escribir me ha ayudado
mucho y manifestar con palabras lo infinito
del amor es algo muy mágico.
JG:
¿Cuándo publicaste tu primer libro?
¿Y él último? ¿Te
gustaría ser recordada con algún
poema en especial?
MCV: Pienso en que mis descendientes me recordaran
por mi palabra escrita, por eso no solo escribí
libros sino que soy una ferviente devota de
la epístola y creo que deben de tener
cartas mías personas de sitios muy remotos...
en 1997 publique mi primer libro y en 2003 el
último.
JG:
La mayoría de los poetas desdeñan
a su primer libro. ¿Cuál es tu
sentimiento al respecto?
MCV: Mi sentimiento es el mismo. No sé
si lo desdeño, me parece horrible, no
lo quiero ni leer y eso que me quedan escasos
tres ejemplares de 1000 que realice y eso que
mucha gente quedo loca con aquellos poemas que
eran tal vez más sencillos y no tan metafóricos,
yo estoy enredadísima con la metáfora.
JG:
Con que palabras describirías un sentimiento
tan esencial como peligroso para el ser humano,
como es el amor?
MCV: El amor es la libertad y el deseo.
JG:
¿Que opinión te merecen los jóvenes
poetas de nuestro país, alguno que a
tu parecer se destaque del resto?
MCV: Algunos me parecen algo petulantes, se
destacan un poco y ya trepan a los aires en
potro de oro, ese estilo es tremendo es patético,
yo soy una defensora de la humildad, siempre
se deben reconocer los limites y saber que más
allá de ellos hay un sinfín de
cosas que no sabemos y que tal vez no lleguemos
a saber jamás.
Otros poetas jóvenes tiran palabras y
ya esta el poema.
No estoy de acuerdo con eso. Para mí
el poema debe trabajarse, otros son exquisitos
y no tienen edad, no creo en la edad cronológica
conozco poetas jóvenes muy jóvenes
de mas de 80 años y poetas viejos muy
viejos de menos de 20 años.
JG:
¿Y del nivel actual de la poesía,
estas cómoda con las nuevas corrientes
estéticas, y con el lenguaje que se esta
usando por algunos poetas del momento?
MCV: La estética para mi gusto es el
respeto por el otro, pero eso va en gustos.
Si leo a Bukowski no me gusta, no es mi estilo,
entonces no lo leo.
Cuando la poesía se vulgariza no me interesa,
a mi no me aporta nada de nada y no me interesa,
pero yo digo siempre que no soy quien para opinar
si es bueno o si es malo solo puedo decir me
gusta o no me gusta
JG:
En una presentación de un libro nuevo
o en un recital de poesía, por lo general
siempre se ve la misma concurrencia, ¿crees
que la poesía se ha alejado de la gente
o la gente de la poesía?
MCV: La gente esta apurada por eso se aleja
de la poesía la gente vive para ir del
trabajo a la casa y viceversa y tal vez lea
el diario o mire la televisión, pero
poesía se lee y se relee y alimenta el
alma, y a veces para eso no hay demasiado tiempo.
JG:
En este contexto ¿Vale la pena seguir
escribiendo poesía?
MCV: Siempre vale y valdrá la pena hacer
lo que a uno lo hace ser un SER feliz. Siempre.
Aunque me muera de hambre alimentare primero
a mi alma.
JG:
¿Qué poetas iluminaron tus comienzos?
MCV: Neruda, Huidobro, Octavio Paz, Cesar Vallejos,
Fernando Pessoa, Rimbaud, Verlaine, Eliot, Pavese,
Leopardi, Borges, Cortázar, la magia
de Cervantes, Lorca, Lezama Lima, José
Martí, J. R. Jiménez, y tantísimos
más, Oliverio Girondo, Atilio Castelpoggi,
mi maestro.
En prosa adore desde pequeña a Jean Paúl
Sartre y a Simone de Beauvoir.
Amo leer.
JG:
¿Crees que la poesía en la actualidad
ocupa el lugar que le corresponde?
MCV: Creo que no ocupa el lugar que le corresponde
pero que lo va a ocupar pronto, ahora estoy
en Milano en Italia y me han convocado este
fin de semana a Pontevedra, ahí se reunirán
poetas de toda España, algo interesantísimo
y el año pasado asistí a un congreso
de poetas en Brasil e hicimos poesía
en las escuelas y en la cárcel, lo mismo
en el encuentro internacional de la Asociación
Latinoamericana de poetas en ecuador hice poesía
en las escuelas.
Yo siento que en el mundo la poesía es
importante y que se están empezando a
dar cuenta quienes no se daban cuenta.
Ojalá así sea.
JG:
¿Qué palabras usarías para
estimular a los jóvenes de hoy que escriben
poesía?
MCV: Les diría que sucedan la palabra
y se manifiesten y que después la trabajen
y la cuiden y la dejen ir.
La poesía debe vivir en el que la lee
y reencarnarse en cada uno de los que la leen.
JG:
¿Crees que hay poesía mala que
daña la reputación de la buena
literatura?
MCV: Si, hay poesía mala y daña.
JG:
Sos una persona que viaja mucho y que ha ganado
varios premios internacionales de poesía.
¿Qué opinas de los premios literarios,
crees que hay transparencia en estos certámenes
o solo son un buen negocio para ciertos mercaderes
de la cultura?
MCV: Viajo mucho si es cierto porque me invitan
y hubo premios que jamás espere y me
tocaron, pero jamás participo de certámenes
en primer lugar porque no creo que haya transparencia
ni objetividad ya que quienes juzgan son subjetivos
y en segundo lugar porque soy desprolija y después
me olvidaría adonde mande mis poemas.
JG:
Hay diferencias marcadas con la poesía
de otros años a la de hoy, ¿Que
rasgos destacas como más dañinos
en esta nueva poética?
MCV: A veces la libertad se convierte en libertinaje
y a mi no me atrae.
JG:
Sos una persona joven todavía pero; ¿Que
opinas del camino que te ha tocado recorrer,
si pudieras retroceder volverías a pisar
las mismas piedras y caminar bajo las mismas
sombras?.
MCV:¡Siempre!. Soy una privilegiada tocada
por la varita mágica, puedo ser feliz
haciendo lo que mas me gusta.
JG:
¿Que cuentas pendientes con la literatura
pensás que tenés?
MCV: Tengo mucho que aprender aún.
JG:
¿Le tenés miedo o respeto a la
muerte?
MCV: Miedo y respeto pero más miedo que
respeto, sino cuando llegara la tomaría
del cuello y...
JG:
¿Qué te inspira mas: el dolor
propio, el ajeno, el amor, la sociedad o la
rabia?
MCV: A veces el dolor ajeno es más propio
que el de uno mismo y el amor propio es más
ajeno que el del otro mismo.
La sociedad existe pero no soy muy social a
la hora de escribir porque se escapa de mis
posibilidades los cambios que realizaría
y detesto el poder y la política, aunque
no la ideología.
JG:
¿Qué tipo de sensaciones te invaden
o que cuerdas intimas se tensan cuando un nuevo
libro tuyo sale a exposición publica?
¿Qué esperas del libro o del lector
que lo reciba?
MCV: No me pone nerviosa para nada, es mas me
parece tan necesario que agradezco a Dios que
me permita sacar mis poemas a la vida, para
mí es un acto hermoso que me llena de
felicidad.
Del lector espero solo que lo lea y lo transite
me da pena que los libros duerman una siesta
eterna en un estante o en un cajón.
JG:
Cuando escribís, tu interés principal
es: ¿Interesar al lector, expresar o
trasmitir lo que sentís o solo experimentas
la necesidad interior que como un grito quiere
salir en busca de libertad?.
MCV: Escribo y me expreso soy libre y soy feliz,
si otro lo toma y lo hace suyo y me lo cuenta
soy más feliz aún con respecto
a la pintura yo pinto por mi necesidad no para
cotizarme en el mercado.
JG:
¿Hoy estas trabajando en algún
proyecto literario?
MCV: Hoy estoy trabajando un próximo
libro pero jamás con límites de
tiempo, todo se decanta tranquilo con las aguas
de un gran lago, también estoy pintando
mucho.
JG:
Agradeciéndote por tus palabras me gustaría
terminar esta entrevista con una última
pregunta: ¿Qué opinas de Maria
Cristina Valle?
MCV: La conozco hace bastante y opino que es
una persona transparente que vive como escribe
y es como pinta.
Una soñadora. Sus hijas dicen que es
la madre perfecta y ella se lo cree!!! besotes
para todos y gracias, Jaro por tan maravillosa
conversación.
Milán,
Italia. Maria Cristina Valle por Jaro Godoy,
10 de Febrero de 2005.