
Transformación I

Imagen de muro I

Juan Orellana (de rojo)
en inauguración Arte
por la Memoria. |
Transformar
es la palabra clave de Juan Orellana. El artista
plástico coordina por estos días el proyecto "Arte
por la Memoria", convocado por la CGP 2 del Gobierno
de la Ciudad.
El resultado de la primera etapa cambió el paisaje
de cemento de la Plaza Houssay por murales coloridos
y la temática fuerte de nuestra historia reciente
y de la memoria universal. La segunda pintada comenzará
el 21 de septiembre.
"Es importante llevar el arte a los espacios
públicos donde juegan los chicos, estudian
los jóvenes de las universidades cercanas
y la gente pasea o descansa al sol. Me gusta transformar
una plaza con un hecho cotidiano para el artista
y por allí extraordinario para quienes lo
transitan. Estoy trabajando mucho para que participen
escuelas de arte, talleres y artistas consagrados.
Me interesa que se habiliten espacios donde el hecho
creativo se practique en estado de humildad, en
solidaridad, donde se baje la soberbia y esas cosas
que nos enferman. Yo creo que el arte cura. Estas
movidas producen un beneficio general, comunitario.
A los artistas nos da la oportunidad de trascender.
Queda registrado un documento, trasciende más
que un cuadro colgado donde lo ve poca gente. Esta
propuesta conmemora los 25 años del golpe
militar, también convoca a la "memoria
universal". Esta convivencia, de tres días
permite el intercambio de conceptos estéticos."
Los conceptos pertenecen a Orellana, gestor convocante
de proyectos comunitarios quien nos recibió
en su taller de Almagro.
- Juan, se conoce tu obra de grabador ¿cómo
llegaste a los murales para expresarte?
-"Antes hice escultura y ahora grabado. Pero
me gusta trabajar con otros. El año pasado,
con el mismo Centro, concretamos un mural en las
paredes externas del Hospital de Niños Ricardo
Gutiérrez. El resultado dio muchas satisfacciones.
Fue sorprendente el reconocimento de los vecinos
y de los medios de comunicación. Se trata
de una institución a la que todos queremos
y respetamos Adentro se viven historias muy "grosas"
y el mural ayuda a acercarse al hospital con otra
mirada. Existía uno, ya deteriorado y pintamos
otro. La consigna fue respetar el diseño
de niños de 3 a 12 años, dividido
en tres etapas madurativas. Se preparó la
pared pintando planos blancos en el muro como si
fuera una hoja de papel. Luego trasladamos los dibujos
realizados en cuadrículas con los mismos
colores utilizados en los originales."
- ¿Te gusta organizar proyectos que convoquen
a otros artistas?
-"Sí. donde participen los artistas
y otras personas. Tengo capacidad para hacerlo.
Participé de la organización de varios
grupos de arte y cultura. En 1992 organicé
"Diaguitadas" en la Escuela de Bellas
Artes Manuel Belgrano. Hubo teatro, música,
exposiciones, murales. La intensión fué
rescatar el arte de América, antes de la
intervención del hombre español. Hicimos
una muestras internacional con el Centro de Gestión
de Boedo, formé grupos culturales, revistas,
me gusta la cuestión comunitaria. Creo que
en este momento está ganando la gestión"
(dice Orellana casi para sí mismo) y reflexiona-
"debe ser para compensar la soledad del artista
en su trabajo individual. Yo creo en la transformación
para trascender y los murales son una forma de lograrlo."
- ¿Cómo planteaste los murales, técnicamente?
-"El del Niños fue el primero; llevé
la xilografía a un nylon, que copié
primero a la pared de mi cocina para probar y me
pareció bueno. En la plaza Houssay lo repetí
con excelente resultado. Es una experiencia propia,
nueva, una onda, una moda. Por allí otros
la adoptan. Es una trama abajo, realizada manualmente
y arriba, superpuestos, se trasladan los grabados;
trabajé en tres tacos distintos."
-
Les tocó una semana difícil, de piquetes
y paro ¿cómo se arreglaron?
- " El primer inconveniente se presentó
con un diluvio durante diez días. Todos las
mañanas llamaban para preguntarme cuándo
empezaríamos a trabajar, pero me gusta resolver
problemas, es un aprendizaje. Cuando inauguramos
había piquetes cerca. Fué un momento
bastante caótico y contribuyó a que
la inauguración fuera conmovedora. Participaron
alrededor de 300 personas entre público,
artistas y referentes de organismos de Derechos
Humanos y organizadores.
-¿Te gusta la docencia?
-" Me gusta mucho. Vinculo la educación
con el arte, el arte tiene color y el color educa,
transforma a la gente."
- ¿Trabajás en política?
- "No, aunque me gustaría ser Secretario
de Cultura. -dice- Yo soy independiente, pero político
por naturaleza. Hago política cultural. Tomo
el arte como una forma de vida, no es fácil
en este momento, pero siempre sirve el aprendizaje."
-¿A quiénes reconocés como
maestros?
-" Bueno, hice las tres escuelas de Bellas
Artes: la Manuel Belgrano, la Prilidiano Pueyrredón
y de la Cárcova, pero recuerdo bien a una
maestra, Haidé Calandrelli, una escultora
a quien no le interesaban los premios. Con ella
descubrí el espacio y la forma, en el contacto
con el barro y en su transformación. Alguien
a quien admiro mucho es Antonio Berni, de quien
rescato su interés por lo social."
- ¿Cómo enfocás tu trabajo
de creación?
-"Dejo que se presente la idea y sin darme
cuenta se desarrolla, con muchas horas de trabajo,
claro, pero el camino es apasionante, me siento
transportado a otra dimensión. El hecho de
alejarse de la obra cuando ésta se termina
también es interesante. El arte siempre enseña
cosas nuevas que se incorporando a la vida. En los
últimos diez años he crecido, evolucionando,
desde aquellos grabados" (muestra una serie
negro sobre blanco, en papel, colgados en la pared
de su taller y los compara con los más recientes)
"He agregado textura, forma, transparencia.
El grabado es muy rígido. Ahora me interesa
mucho lo espacial, trato de que haya transponibilidad
en el plano, que se vean otras cosas, como historias
detrás de la propuesta principal."
"La serie Palimpsestos - continúa Orellana
- es un homenaje a las culturas. Construí
la obra con relieve como si fuera un libro. Rescaté
pictogramas, símbolos de diferentes filosofías,
religiones, de la astrología, fragmentos
califgráficos."
- Exponés tu obra en países en varios
países.
- Eligieron mis grabados en tela, de la obra Palimpsestos,
con los de otros artistas, para exponerlos en Taiwan,
en Japón y ahora están en el New York
Center, Previamente envié obra a Budapest,
Méjico, Italia, entre otros. En febrero me
inviraron a Colonia del Sacramento, Uruguay. Fue
una experiencia entrañable. Me gustó
cada adoquín de esa ciudad. La muestra se
hizo en una jabonería, lugar donde se recluía
a los esclavos antes de trasladarlos a Buenos Aires.
- Lo ideal sería viajar con la obra ¿verdad?
- Sería bueno. Uno abre muchas puertas
nunca
se sabe
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