»
Agregar a Favoritos
GUIA DE ARTISTAS
» Literatura
» Artes Plásticas
» Música
» Danza
» Teatro
» Cine
» Fotografía
» Arquitectura
SECCIONES
» Agenda Cultural
» Direccionario
» Publicaciones
» Concursos
» Página Abierta
COLUMNISTAS
» Buenos Aires
» Desde Argentina
» Desde el Mundo
» Entrevistas
GALERIA ON LINE
» Artistas de El Muro
» Obras en Venta
TANGO | Nuevo
EVENTOS
BENEFICIOS
MEMORIA URBANA
SERVICIOS
PUENTE CULTURAL
.
CONTACTENOS
» Info
» Publicidad
» Gacetillas
» Ventas
» Expo
» Webmaster
NEntrevistas de teatro
por Teresa Naios Najchaus »n
« VER INDICE DE ENTREVISTAS
Con Lucía Laragione, un martes lluvioso de octubre
m
La melena roja, el tono reflexivo y suave, distinguen a la escritora que selló "formalmente" su destino con Poemas Angelicales, su primer libro publicado.
Luego vendrán La rosa inexistente (poemas, 1980), y cuentos y novelas para adolescentes y jóvenes. La bicicleta voladora (1982), Llorar de risa (1988), El Pirata y la Luna (1991), El mar y la piedra (1993), son algunos de los títulos que fueron marcando el rumbo. Cocinando con Elisa, Premio Municipal de Teatro (bienio 1992-1993/ 1994-1995), Premio María Guerrero, Mención Especial 1988, estrenada en el Teatro del Pueblo (6-1997), nos recuerda que en España obtuvo el Premio María Teresa León, otorgado por la Asociación de Directores de Escena del Ministerio de Asuntos Sociales, selección realizada entre noventa y cinco obras de autoras latinoamericanas.
En un bar, Lucía Laragione conversa con El Muro.
 

Nos dice: -Este es un momento de búsquedas y de preguntas, un momento en el que estoy tratando de definir sobre lo que me interesa hablar, y cómo me interesa hacerlo, desde el teatro y desde la literatura juvenil. Criaturas al aire -hermoso título- lo último que escribí, es una obra con tres personajes masculinos y uno femenino, el tema se vincula al nazismo.

-¿Podrías sintetizar cómo encaraste la obra?
-Esta armada en escenas, el tema tiene que ver con los nazis refugiados en la Argentina, concretamente con Menguele, que anduvo dando vueltas por aquí con el nombre de Helmut Gregor, el dato lo tomé del libro Perón y los nazis, de Uki Goñi; él cuenta que Perón lo recibió a Menguele en Olivos; en un momento él parte al Paraguay, a mejorar una raza de ganado vacuno. La obra tiene que ver con la raza caballar, el personaje es el dueño de un aras, la acción se desarrolla en una provincia, alrededor de los años 50.

-¿Existen posibilidades de ser estrenada?

-Todavía no... a Daniel Marcove le interesó el material, lo he mandado a un par de concursos, a fallar en estos días, también le ha gustado a otra gente, hice una supervisión con Mauricio Kartun, vamos a ver que pasa.

El diálogo nos remite a la literatura en general, y a la específicamente infantil y juvenil, géneros que desde siempre la entusiasman.

-Suele haber una descalificación sobre un género dedicado a un público infantil; existe una literatura infantil y juvenil y goza de muy buena salud, actualmente se escribe y se publica mucho para los niños y los jóvenes, en cuanto a mí, funciono bien con los pre-adolescentes, tengo una tendencia natural con los chicos de unos doce años.

-¿Como autora, qué temas y personajes te atraen?

-Me agrada trabajar con los mitos, con la historia, me gusta trabajar la intriga, el misterio, lo que he producido hasta ahora tiene que ver con la aventura, con el terror. Tratado universal de monstruos, dirigido a los preadolescentes, toma diez personajes del Monstruario Universal, algunos son figuras conocidas y otros no, son monstruos muy especiales. Empusa, de origen griego, es un fantasma que toma la apariencia de una mujer hermosa, que enamora a los jóvenes para devorarlos, tiene una característica muy particular, un pie es de bronce y otro de "caca" de burra. Nesu es un monstruo africano, para defenderse de él hay que cantar y bailar, a él le gusta hacerlo, con el frenesí del canto y la danza se separa la cabeza del cuerpo, ese es el momento que hay que aprovechar para huir de su voracidad. Los personajes son muy lindos, trabajé con una diccionario precioso, de un arquitecto italiano, Mássimo Izzi, autor de un Diccionario Universal de monstruos, la edición española es de Olañieta, editor radicado en Palma de Mayorca.

-El éxito logrado en Cocinando con Elisa, interpretado por Norma Ponds y Ana Yovino, dirigido por Villanueva Cosse, nos obliga a preguntar sobre el futuro de aquella pieza tan recordada.

-Elisa Marcó es una actriz marplatense interesada en representar la obra, también hubo otros connatos, el pedido de un grupo español, para interpretarla en Galicia; por ahora no hay nada en concreto.

-¿En tus proyectos figura la dirección teatral?
-No... no... no... no porque no me gustaría, pero creo que ya es bastante con la escritura, me gusta hacer lo que hago, si bien me parece interesante la gente que cubre distintos aspectos. En general, la tendencia de los autores jóvenes es trabajar tanto en la dirección como en la autoría, muchos lo hacen, también, en la actuación. Me parece fantástico, pero yo no me veo haciendo eso, a esta altura, a mí me interesa escribir cada vez mejor.

-¿Con quiénes intercambiás criterios sobre tus propios textos?

-Formo parte de un grupo de dramaturgos integrado por Susana Torres Molina, Susana Gutiérrez Cosse, Susana Pujol, Víctor Winer; es un grupo estable, ocasionalmente otra gente trae su material. Es un espacio de chequeo, un espacio que nos permite una devolución del trabajo, la tarea del escritor es solitaria, lo mismo que la del dramaturgo de gabinete, como somos nosotros; Susana Torres Molina es la única que dirige. En 1999 editamos un libro de Monólogos, nuestro grupo, vinculado con un grupo de dramaturgos españoles, produjo el libro que incluyó, además, los grabados de artistas plásticos de Argentina y España, fue un trabajo súper interesante, el prólogo lo escribió Kartun, se editó gracias a Argentores, bajo el sello Corregidor. El silencio de las tortugas (de su autoría), y otros monólogos, se interpretaron en el Auditorium de Mar del Plata y en el Club del Vino.

-¿Cuentan hoy con algún proyecto compartido con posibilidades de estreno?

-En El Anfitrión, teatro que dirige Berta Goldemberg, vamos a estrenar La mayor, la menor y el del medio; son cinco monólogos escritos para los alumnos de Daniel Marcove, él nos convocó, cada uno de nosotros además tiene su propio proyecto.

-Reiteraste, en varios momentos, que escribir es para vos muy importante. ¿Cómo "fuiste formada"?

-He contado muchas veces el lugar que la palabra y los libros tenían en mi casa, sin la menor duda, en esto mucho tiene que ver mi "viejo" (el escritor Raúl Larra), cuando era chica él me leía poesía, a Guillén, a Neruda, a Bárbara Jacob, yo no entendía de qué se trataba, pero me gustaba la musicalidad, una música que me llenaba de entusiasmo, de alegría.

-¿Ubicamos aquí a la identidad...?

-Quiero contarte lo que me ocurrió en Amsterdam, fue muy impactante para mí visitar la casa de Ana Frank, ella vivió allí, escondida durante dos años. Me llamó la atención el tema de las bicicletas, allí todo el mundo, todo el tiempo anda en bicicleta. Siempre me daba vueltas la idea de que Ana debió haber tenido una, y que en su momento no pudo usarla, porque los judíos no podían hacerlo, eso esta en su Diario. Escribí un cuento en el que una chica de doce o trece años que esta en Amsterdam, pasea en bicicleta, la muchachita sueña que dando vueltas, descubre la estatua de Ana Frank, y que ella le reclama la bicicleta, diciéndole que es suya. Efectivamente, a un costado del manubrio, decía Ana Frank, 1940. Devuelta la bicicleta, Ana la invita a recorrer la ciudad, le muestra el colegio; de pronto, en la ciudad vacía aparece un ejército de botas, botas solas, que las detienen, los judíos no podían usar bicicleta.

"¿Dónde esta la estrella amarilla que tienen que usar en un lugar visible?"

"¡No soy judía! ¡No soy judía!", les grita la muchachita a las botas.

-¿Y entonces..?

-En ese momento la despiertan sus padres y ella pregunta por la identidad.

-Lucía, ¿qué es ser judío?

-Esos padres no son religiosos, pero tienen una tradición; para la mamá, ser judío tiene que ver con la memoria, con los olores que recuerda en la cocina de la abuela, con los "blintzes" que hacía la tía tal... Con la música que escuchaba su abuelo, con lo que le contaban de su bisabuelo, un estudioso que profundizaba en el Talmud, que escribía en hebreo, a mí me parece que la mamá debo ser yo. Los padres le dicen, vas a tener que ir descubriendo que es ser judío para vos. El cuento La bicicleta de Ana, lo va a publicar SANTILLANA.

-La historia es atrapante, todo surgió a partir de tu amor por la palabra.

-Efectivamente, te lo conté porque tenía ganas, y por tu pregunta, la identidad tiene que ver con la memoria, con las cosas que uno recuerda y recupera de sus ancestros, es una respuesta personal, la mamá le dice, soy judía porque me reconozco judía, y suspira; el papá le dice a la hija, lo que acaba de hacer tu mamá, suspirar, es muy judío. Yo pienso que el amor por la palabra, para mí, viene de lejos, por eso me refería a ese bisabuelo que aparece en el cuento, y que era muy sabio.
m
« VER INDICE DE ENTREVISTAS
m
Pagina de Inicio Escribanos Agregar a Favoritos