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Está
entre los actores más reconocidos de su generación.
Actualmente protagoniza con éxito el programa
"Los Roldán" y la obra teatral
"Adentro". Es un ser humano cálido
y comprometido con la realidad. Su referente es
Ernesto Bianco y eligió hacer teatro por
amor.
Frío Viernes de invierno en el Chacarerean
Teatre. Espero a Gabriel Goity para charlar antes
de la presentación del espectáculo
"Adentro" que protagoniza junto a Mauricio
Dayub, autor de esta obra que llena la sala todas
las semanas.
El Chacarerean en una acogedora sala teatral del
barrio de Palermo, que abre sus puertas a un público
casi en su mayoría habitué del lugar,
en la calle Nicaragua 5565. Tiene capacidad para
aproximadamente ciento ochenta personas que se distribuyen
en mesas en las que uno puede degustar empanadas,
tabla de fiambres, pastelitos, tartas, vinos, gaseosas,
cafés entre otras exquiciteces.
Este espacio es cedido de manera generosa y comprometida
todos los lunes para la presentación de las
obras que conforman el ciclo 2004 de Teatro X Identidad.
Allí se presentan las obras "Son Nuestros"
de la cual soy autor, con dirección de Gastón
Courtade; "Lazo mecánico familiar"
de Horacio Hernández con dirección
de Rubens Correa y Silvina Rodríguez; y en
el Espacio Abierto a figuras convocadas especialmente,
Gabriel Goity intepreta el monólogo "Hablemos
boludeces" de Juan Pablo Feinmann.
Necesitaba hacer esta presentación a modo
de contexto, para que tengan una idea del lugar
en donde se realiza esta nota. Gabriel llega unos
minutos pasadas las 22, hora pactada para el reportaje.
Me encuentro con una persona cálida, de mirada
transparente. Es muy afectuoso con todas las personas
que nos cruzamos en nuestra caminata hacia uno de
los camarines. Nos sentamos, luego de cederme la
silla más cómoda y enciendo el grabador.
¿Cuando decidiste ser actor y por
qué?
Decidí ser actor o acercarme al teatro en
el año 1981, después de ir madurando
bastante la cosa. La verdad que no me animaba, no
lo tomaba como una posibilidad, casi podría
decir que fué por descarte, digamos. Fuí
dejando de lado las carreras tradicionales, lo que
debería ser. Yo vengo de una familia muy...conservadora.
Fuí siguiendo esos caminos y bueno, me iba
dando cuenta que no tenían mucho que ver
conmigo. Así que por descarte un día
me volqué a esto, haciédole caso a
este ( se toca el corazón) me metí
en el Conservatorio de Arte Dramático, y
me cambió la vida. Asi que fue por amor.
Por amor a la vocación. Por amor a mi (se
ríe, como en muchos momentos de la nota)
Hay un antes y un después del conservatorio.
Cambió todo.
¿Cómo te relacionás
con tus amigos de antes, desde este nuevo lugar?
Por suerte la vida me dió muy buenos
amigos. Cuando uno hace lo que le gusta, quedan
los que te quieren de verdad. El resto se van decantando.
Mis amigos son los de siempre.
El grupo que me conocía y me decía
que no podía hacer otra cosa. Por lo menos
esto te va a hacer más feliz, me decían.
Obviamente, sin duda, ahora que uno está
un poco mejor, se acercan más, no...los que
antes te decían que locura, este tipo está
loco...pero bueno esas son pavadas. Siempre en mi
estuvo el berretin ese de la actuación, por
el teatro. No el payaso de los asados, lo hacía
desde otro lado, nunca fui digamos el cómico.
Me gusta la comicidad, obviamente, pero no era el
gracioso, más bien era melancólico.
Entonces, a veces los sorprendía porque podía
hacer un personaje gracioso y causaba más
gracia. Decían "mirá este que
es un callado, un tímido"...Salía
con personajes que los hacía matar de risa,
por la sorpresa. Aunque como en todos los grupos
estaba el loquito que hacía de las suyas.
Pero por lo general ese no se dedica a la actuación.
Bueno, mantengo todavía amigos de la infancia.
Un grupo reducido que nos seguimos viendo. Mucho
menos de lo que me gustaría por razones obvias,
pero están. También jugaba al rugby,
es un deporte elitista de características
conservadoras, lo hacía en el club San Martín,
que no es como el CASI o el SIC, era más
de todos. Yo soy de Palomar, un barrio muy particular.
Barrio militar. Estaba el cuartel militar y estaban
también los montoneros. Habia mucho de las
dos cosas. En los setenta fue muy bravo. Allí
había un movimiento muy fuerte. Los años
setenta nos marcaron a todos. Convivíamos
con eso, no. Con los militares y con gente metida
a full con cambiar eso.
¿Cómo llegaste a Teatro X
identidad? No es casual ¿Cómo te toca
este tema?
A quien no le toca este tema. Es una cuestión
de dignidad. Es como pagar impuestos. Es una actitud
de vida, un compromiso. Ojo, que acá no es
ficción, son hechos puntuales y concretos
que se dramatizan. Es una herida muy profunda. Uno
trata humildemente de poner lo suyo. Cuando me convocaron,
inmediatamente dije si.
Uno que tiene la posibilidad de tener más
micrófono o más cámara, puede
ser útil para difundir el objetivo de las
Abuelas por la restitución de esos 400 nietos
que todavía faltan encontrar. Llama la atención
la cantidad de jóvenes interesados por el
tema. Viste lo que es el público del Chacarerean,
hay un ochenta por ciento de gente jóven
que asiste a TxI. La gente desde algún lado
tiende a algo mejor. Los nuevos cerebros de la argentina
están ahí. Esa es la esperanza. En
el contacto que uno tiene con los medios, ahora
que tengo un poco más de contacto con ellos,
te alarma el hecho de ver tanta banalidad. Por eso
te alivia ver lo que viene atrás nuestro.
Alivia ver que gente que anda por los veinte años,
cuando charlás con ellos, te das cuenta que
vienen desde otro lugar, el dolor ese no lo pasaron
en carne propia, pero quieren saber.
¿Cómo les está yendo
con la obra de Mauricio Dayub "Adentro"?
Espectacular. Se está dando lo que nosotros
pensábamos con el boca a boca. Viene mucha
gente todas las semanas.
¿Tenés algún referente
actor, nacional o internacional?
Si. Ernesto Bianco. Lo ví en teatro en "Cyrano
de Bergerac" y me terminó de decidir
en un proceso que estaba viviendo íntimamente.
Me cagó la vida. En el buen sentido. Ver
"Cyrano" en el San Martín con Bianco
fué una bisagra. El hacía de todo,
comedia, drama y todo lo encaraba con seriedad.
Hacía "No toca botón" con
Olmedo y "Cyrano" con la misma entrega
y convicción. Una vez le preguntaron si era
un actor serio o un actor cómico, y Bianco
contestó "yo soy serio en todo lo que
encaro, tragedia o comedia".
A veces sucede que desde el otro lado, la gente
no valora igual el trabajo del actor de comedia.
Quizás, también guiados por nosotros,
los actores que por envidia a los que hacen comicidad,
ubicamos al drama por encima de la comedia. Pero
viene de nosotros esa señal, porque es difícil
hacer reir, mucho más difícil.
¿Cómo vivís la repercusión
del personaje tuyo en "Los Roldán"?
Con alegría. Mucha alegría.
¿Te cambió en algo en lo cotidiano,
en el día a día?
Bueno, si. Porque pasé de firmar un autógrafo
por semana a firmar catorce por día. Para
mí es bárbaro. Es como aquel que fabrica
tortas y a la gente le gustan. Hago un producto
que gusta. Y uno labura para eso. Cada vez que uno
encara algo, un trabajo, hace un personaje para
que guste. Más teniendo en cuenta que trabajo
en un programa que tiene mucho rating. Te abre posibilidades.
Sabés que tenés una audiencia que
te mira todo el tiempo. Así que bueno, mucha
alegría, de verdad.
¿Algún personaje o alguna
obra que mueras por hacer?
Cyrano de Bergerac. Como un homenaje a Bianco, a
mí mismo y a mi abuelo.
¿Por qué a tu abuelo?
Porque fue mi abuelo quien me llevó a verlo.
Me sacó de Palomar, me ofrecía oportunidades.
El leía mucho, y siempre me incentivó
con la lectura. Con mi abuela eran amantes del teatro.
Me llevaba al cine y la verdad, me marcó.
Mirá, mi abuelo me dijo una frase, que para
mí fue maravillosa. Yo tenía cinco
años. Siempre me llevaba al centro, al zoológico,
a todos lados. Un día volvimos a casa a Palomar,
y yo claro era un pibe con todas las pilas quería
jugar. El se sentó a leer el diario y me
mandaba a jugar solo. Yo volvía y le decía
que me aburro solo. Entonces mi abuelo me agarró,
me puso frente a él y me dijo "mirá
Gabriel Goity, acostumbrate a estar con Gabriel
Goity, porque con él vas a estar toda la
vida". Fue genial.
¿Un trabajo que rescates en Cine,
Teatro o TV?
Todos. Para mi fueron todos importantes. Algunos
por ahí más fuertes que otros, pero
no quiero ser injusto en los recuerdos. Vos me decís
qué rescato, yo rescato fracasos maravillosos.
Es que muchas veces uno pone tantas cosas, que terminás
rescatando más de algún "fracaso
comercial" que de un "éxito comercial".
Totalmente. Yo a la TV no la mido como éxito
o como fracaso, lo tomo como un trabajo. Yo tengo
un sueldo, trabajo y me gusta hacerlo. Lo defiendo
a muerte.
Están los que tratan mal a la televisión,
despotrican contra ella, pero mueren por estar.
A mi me ponen muy mal . Para mi es un lugar de trabajo
y hay que estar. Para cambiar algo hay que estar
adentro. El teatro es otra cosa. Teatro es amor.
No hago teatro con cualquiera. A mi me llaman para
hacer Ibsen, bueno está bien, pero quienes
están. A mi Ibsen con cualquier fulanito
no me va. En televisión puedo bancar a un
indeseable, porque es otra forma de trabajo. Pero
en teatro no. Es otra cosa. Por eso lo del rescate
de fracasos formidables. Recuedo una vez una obra
con Cristina Banegas y otros compañeros,
yo hacía de perro. Me acuerdo que la crítica
nos hizo mierda, la gente se levantaba y se iba
y nosotros lo hacíamos con tanto amor. Para
nosotros estábamos bárbaros. Pero
bueno, nosotros lo tomábamos bien, hasta
con humor. Incluso en la publicidad poníamos
en los diarios"vengan a ver la obra peor criticada
de buenos aires". Tengo muy buenos recuerdos
de esos momentos. También tuve muy buenas
experiencias de buena plata y todo eso, pero, a
mi me gustan los chicos con problemas ...ja ...ja
...ja ... Fijate que antes era de Boca y ahora soy
de Huracán ...je...je... qué se yo,
uno siempre tira para los que tienen menos. Viste
que Boca gana todo, tiene flor de cancha, asi que
vayamos con el club del barrio.
Se ríe otra vez, de manera franca y cristalina.
Definitivamente es un buen tipo, simple y directo,
con el que da gusto compartir una charla.
Bueno, Gabriel, me quedaría conversando
con vos todo el tiempo, pero sé que tenés
que ir a laburar, a hacer tu espectáculo
"Adentro" con Mauricio, asi que si querés
decir algo más que no te haya preguntado...
No, agradecerte la nota y a seguir con
este movimiento de los lunes, y ojalá que
nunca más tengamos que hacer estas cosas.
Apago el grabador, nos abrazamos y quedamos en vernos
nuevamente el próximo lunes. |