»
Agregar a Favoritos
GUIA DE ARTISTAS
» Literatura
» Artes Plásticas
» Música
» Danza
» Teatro
» Cine
» Fotografía
» Arquitectura
SECCIONES
» Agenda Cultural
» Direccionario
» Publicaciones
» Concursos
» Página Abierta
COLUMNISTAS
» Buenos Aires
» Desde Argentina
» Desde el Mundo
» Entrevistas
GALERIA ON LINE
» Artistas de El Muro
» Obras en Venta
TANGO | Nuevo
EVENTOS
BENEFICIOS
MEMORIA URBANA
SERVICIOS
PUENTE CULTURAL
.
CONTACTENOS
» Info
» Publicidad
» Gacetillas
» Ventas
» Expo
» Webmaster
| AGENDA | GUIA | BUENOS AIRES | QUILMES | BERNAL | S. F. SOLANO| i
| CINES | POSTALES QUILMES | COLUMNISTAS | i
m
Nuestra Quilmes
m Por Juan Carlos Lombán
M
Juan Carlos Lomban
Nuestra Quilmes, situada en el Gran Buenos Aires a unos 20 kms. al Sur del centro, es la segunda ciudad del Río de la Plata -Fundada en 1.666, sesenta años antes que Montevideo- y se convirtió en el primer gran centro balneario de la Argentina a comienzos del Siglo XX y en una de las urbes industriales más importantes del país. Fue pionera de la industria nacional en el período pre-fabril con sus saladeros, en el fabril con su fábrica de cerveza, una de las más grandes del mundo y en la industrialización plena lograda después de la guerra del ‘14 sólo en pocos centros. Con sus más de 600 mil habitantes, es la única gran ciudad nuestra que se originó como una reducción indígena, fundada con los aborígenes que le dieron nombre.

Los Quilmes, integraban en el noroeste, entre las actuales provincias del Tucumán y Catamarca, la cultura preincaica de Santa María, la que alcanzó un desarrollo agroalfarero de los más relevantes de lo que hoy es la Argentina. Excelentes cultivadores, construyeron un notable sistema de canales y represas y dejaron muestras interesentísimas de su arte, especialmente en sus urnas funerarias. Fueron nuestros aborígenes que más encarnizadamente resistieron el dominio español y sólo depusieron esa decidida actitud, cuando la táctica europea de quemarles las cosechas comenzaba a dar resultados y sus niños se encontraban al borde de la muerte por hambre. Traídos cautivos desde sus sus tierras altas, con aire puro y seco, a estas bajas y húmedas, cruzaron gran parte del país en condiciones infrahumanas, lo que constituyó un verdadero genocidio. Aquí vivieron reducidos hasta que como consecuencia de la emancipación argentina, el 14 de agosto de 1812 fueron declarados libres.

La población fue cabecera de un extenso partido surgido en el siglo XVIII por la subdivisión de esta gran zona llamada entonces Pago de la Magdalena y se convirtió en madre de las ciudades, ya que en su jurisdicción y a su amparo nacieron y se desarrollaron algunas de las urbes más populosas de la Argentina actual, como Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora y otras. En la segunda mitad del siglo XIX se benefició totalmente con la actuación de extraordinarios dirigentes, apasionados por el bienestar de la población y en particular por la educación pública, como Andrés Baranda, el ciudadano que durante más períodos encabezó la Municipalidad; el Dr. José A. Wilde, solidario y talentoso médico, edil y escritor; Robustiano Pérez, el primer gran maestro que tuvo Quilmes. Así fue como el 1º de mayo de 1860 se sancionó la ordenanza que estableció la enseñanza elemental obligatoria, la que al cumplirse rigurosamente hizo que nuestra ciudad se adelantara un cuarto de siglo a la Nación en ese terreno tan importante.

El progreso de Quilmes se aceleró mucho con la llegada del ferrocarril en 1872, la fundación en 1886 de la amplísima fábrica de cerveza y otros importantes adelantos. Con todo, su estructura social seguía siendo eminentemente campesina como se constata por las cifras y porcentajes del censo de 1895, realidad que experimentó una verdadera mutación en sólo dos décadas, ya que en el recuento de 1914 muestra que en esos pocos años se produjo un acelerado proceso de urbanización. El desarrollo se profundizó mucho con la fundación en 1915 del balneario -el primero de concurencia masiva del país- y con la instalación de gran cantidad de fábricas de todo tipo en años subsiguientes.

Hoy Quilmes es sede del Obispado, Universidades y Tribunales de Justicia, se destaca señaladamente en la cultura argentina, especialmente por su excepcional actividad pictórica y encara el futuro con bases muy sólidas, férrea voluntad de trabajo e imaginación creadora.
M
Quilmes, Julio de 2000
M
m
Pagina de Inicio Escribanos Agregar a Favoritos