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| POESIAS
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“ESCUCHA
LA VOZ”
Sofía Garzón Valencia
sofiayhann@hotmail.com
escucha la voz, del pájaro que no canta,
escucha el gemido del alma que no anda
susurra al oído la pasión que
mata
y luego muy lentamente
date el lujo de estirar el silencio entre
tus brazos
y en la oscuridad de la sala
furtivamente secretamente hazle
el amor a la soledad
cree de nuevo en el latido en el suspiro.
y cantara la noche en la ventana
la balada de aquel que ama... |
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“POEMA
VIDA ARQUITECTO”
Angelo Bellucci, Perugia, Italia
bellucciarquitecto@galeon.com
Lejano horizonte
arquitectura fuente
de vida
origen de vida
Proyectos a través de la eternidad
encuentro generacional
Argentina! Italia! Spagna?
Nosotros arquitectos
generamos ideas
proyectos.
Construimos para la eternidad
Cielo azul resplandeciente
Amor de un encuentro
... con la vida misma a través
de ciudades diversas,
todavía luchamos por la nuestra,
por la nuestra arquitectura.
Oh! mi Argentina, tierra
de recuerdos... |
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“HOY
ME PESA TU AUSENCIA”
Por Mariela Mallorca
rodriguezmallorca@ciudad.com.ar
Hoy me pesa tu ausencia,
Pesa en mi cuerpo tu falta,
Siento el vacío enorme que en mi dejaras,
Siento tu falta, pesa tu ausencia...
Pesa mi alma si tu no la aligeras
Llena este vacío inmenso que mi ser
desespera,
Acaricia mi ser completo con tu sola presencia,
Recorre mis lamentos, escucha mis latidos,
Llena mis vacíos, lléname de
besos
Escúrreme las lagrimas
Sana mis heridas...
Pesa la falta de ti, en mi sola existencia
Se una vez mas parte de mi vida,
Cálmame las ansias,
Se uno junto a mí.
Hoy siento tu ausencia,
Me faltas hoy en esta vida terca.
Pesa mi vida sin ti,
Pesa mi alma si tu no la aligeras... |
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“SOY
LA MADRE DE UN SOLDADO”
Por Silvia Turjanski, Israel
silben@zahav.net.il
Soy la madre de un soldado
perdida en laberintos de angustia
y sollozo la impotencia tras la reja
de las horas mustias, aun estrechas…
Quedaron lejos las luces de la infancia
de las primeras y ultimas respuestas,
con la risa de la boca llena
y juegos de plaza que deshizo el viento
Mezcladas en las perdidas morbosas
de los rostros que miraron sin ojos,
cuando el necio batallón rompió
el hechizo
de las historias a través del tiempo.
Sin las risas regresaste sordomudo
y tus manos apestan a metralla,
toda la infancia se te escapo desierta
y dañados tus pies queman la escarcha
.
El poder del látigo furioso
no perturba el delito del caído
y golpea en el muro de las penas
con mentiras, disfraces y banderas.
A la sombra rigurosa del terror
la mirada de un hijo se lastima
solo aliento congelado se respira
porque soy… la madre de un soldado. |
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“MAMARRACHO
CON OJOS”
Por Germán Andrés Gomez Benet
info@haciendocielo.com.ar
Tirar la cadena.
Apagar la luz.
Pagar el café.
Propinarte encima.
Un piso 16 veces
( Piso 16 Dto. F )
A veces, azucarar es cortar
otras es mezclarse.
La fricción hace la cocción
y el frío puede secarte
y dejarme.
Dejar propina.
Cortar el café.
16 veces un piso.
Pagar la luz.
A veces, mearte encima
es mezclar las tiradas
la cadena hace frío
y puede ser fricción.
Secante.
Ceguera.
Garabatos.
La alta complejidad
No es poesía. |
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“RIESGO”
Por Graciela Wencelblat
grajor@fibertel.com.ar
Encontrar una noche
dentro de otra noche.
(olvidar la noche cuando
no estabas)
Y cuando entre en esta noche
voy a entrar en tu abrazo
No , no digo que no tengo
miedo.
Esto no es un juego
ni siquiera un poema.
Es riesgo, puro riesgo |
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"YO
SOY UN VINO TINTO"
Por Néstor Pastorino
ahivak2002@yahoo.com.ar
Yo soy un vino tinto
Yo soy un vino patero
Yo soy un vino del campo
De las montañas aquellas
Donde se esconde mi luna
Yo soy un vino del cerro
Donde la tierra es fértil
Donde hay sol todo el año
Y un viento frío me reseca
Tengo un vino muy espeso
Con gusto a tierra sagrada
Tengo un vino del sol
Y cuando tengo frío lo tomo
Los viñedos del monte
Se ondulan por las sierras
Yo soy un vino que vino
Del corazón de la tierra
Tengo en la mano una piedra
Para tiraría al río
Vino para el mediodía
Y vino para la cena
Vino desde la mañana
Vino con la corriente
Vino de la carretera
Soy el vino del olvido
Que se toma para el alma
La esperanza de este vino
La llevo siempre muy cerca
Soy un vino de este tiempo
Que desde tiempo te espera
Tengo el vino pero me faltas vos
Brindo por todos los recuerdos
Lindos que hay en mi memoria
Me voy yendo cuesta arriba
Para buscar un gran vino
Que crece en la colina
Llevo un bolso conmigo
Para llenarlo de uvas
El pasado esta muerto
Pero esta vivo en el vino. |
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“EN
EL BALCON DE LA CIUDAD”
Por Isabelle Dominques
isabelle_dominques@yahoo.de
En el balcón de la ciudad
vive un dolor de eternidad
que nunca deja de reír
mientras se calla su llorar
y observa a las almas en pena
colaborar |
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"SUEÑOS"
Por Silvia Turjanski, Israel
silben@zahav.net.il
La puerta de madera marchitada
abre al cuarto con cortinas de humo
y la cama gruñe blandamente
el sueño extraviado en el colchón.
Para que no se despierte la memoria
las almohadas de pluma guardan silencio
y ahuecan las cabezas con los mismos sueños
que todavía no se atreven a nacer. |
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"NUBE
DE TABACO"
Patricio Armando Sánchez, Chile
patricio.sanchez@wanadoo.fr
Nada sabes del sol cuando los amigos
te abrazan con la sonrisa en los labios.
En todas las ciudades habrá un mesón
donde tú apoyarás tus codos
en invierno.
Las calles son como gacelas
de circo a la hora del crepúsculo.
Por esto tú debes perdurar
en una nube de tabaco.
Serás feliz en la quietud de un instante,
aunque en realidad sólo halles sombras
en un espejo deformado.
No mereces desvivirte si la alegría
que te ofrecen tus amigos es sincera.
Tienes un camino frente a ti: convencerte
de que la risa es el preámbulo en la
fábula,
después podrás hallar en otro
espacio
otra ciudad en la que el sol busque tu rostro
primigenio,
pero aún no es el momento, ten paciencia.
(Lisboa, 1999) |
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“NOCHE
OSCURA… ETERNA LARGA, SIN MEDIDA”
Por Mariela Mallorca
rodriguezmallorca@ciudad.com.ar
Noche oscura... eterna larga, sin medida
Se convierte en el castigo eterno de mi alma
No me deja respirar, se alarga...
Se eterniza ante mis miedos más profundos
Me apaga el alma, la consume
Se adueña de mis sueños eh ilusiones
Me acobarda, me ahoga sin darme respiro,
Me inquieta... noche ingrata...
Que me aleja de mis sueños más
queridos
De mis ansias...
me quita hasta las ganas
noche larga, noche inquieta,
me enmudece, me vacila me delata,
noche por otros disfrutada
oscura melancolía disfrazada
noche eterna deseo de final incomprendido
noche larga |
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“POESÍA”
Por Silvia Turjanski, Israel
silben@zahav.net.il
Me muevo
y busco el sentido…
Siento el impulso
del traslado …
ofensivo.
Hablo sobre las olas,
y con la ola fácil…
es cómodo.
No hay respuesta
y me explico
sin mover el agua
y sin ser vista
Es un juego…
hay momentos de sosiego.
Es pobre y firme el momento
de no ser vista. |
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"LAS
TRIBUS PERDIDAS"
Por Adriana Serlik
E-mail: lalectoraimpaciente@wanadoo.es
I
Cerca del río
de los ríos
que bordearon
mil y uno espejos olvidados
se levanta inexpugnable
la residencia
de las tribus perdidas.
Algunos dijeron
que eran diez
podrían haber sido mil,
doscientas,
o
sólo una
pero cerca del río
de los ríos.
Mantuvieron el murmullo
de las oraciones.
La tentación de detenerse
un instante a creer
que esa
sería su última residencia.
La oración
les contaba diariamente
que ya volverían
al paraíso perdido.
Y por eso
Creyendo
siempre creyendo
aceptaron
viajes
más viajes
como esclavos
como guías
de cuantiosos imperios,
como augustos compañeros
de otras vidas
de otros amaneceres
nunca suyos.
Cerca del río,
de los múltiples ríos
de las vidas
siguieron esperando
volver a una patria
nunca conocida.
II
"Llegando a un río mayor que el
Duero, dijo el indio,
"Aquí has de ver a tus hermanos"
Relación de Aharón Leví,
alias Antonio de Montezinos en Esto es esperança
de Israel de Menasseh Ben Israel
Cuando llegues al encuentro
recuerda
que podremos hablar
de la reunión
indio y blanco
blanco e indio
indio blanco
blanco indio.
Que sólo el silencio
permitió el olvido
y alargó el ensueño
hacia el momento
donde todos
indios blancos
blancos indios
blancos e indios
llegarían.
Oh! Sepharad...
fuiste rama dulce
encanto de las frutas
dadivosas y perfumadas
pero tuve que dejarte,
alejarme con dolor
de tu cielo.
Oh! Sepharad...
viajé solitario
con el Libro,
oculto entre mis paños,
largas noches
lloré por ti,
y por los míos,
dispersos por los caminos
hacia tantas tierras
lejanas.
Y llegué al final del mundo
para escuchar la shemá
en la boca de ese indio
después de partir
de Cartagena de Indias,
caminando una semana,
descansando el sabbat,
en este año de
mil seiscientos
cuarenta y cuatro. |
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"EL
CALENDARIO DE LA ETERNIDAD"
Patricio Armando Sánchez, Chile
patricio.sanchez@wanadoo.fr |
Chile
:
amo tu jerga de codorniz locuaz, tu diminuta pasión
de colmena que canta.
El sol zapatea en tus entrañas de guitarra
despierta, mas tu risa es la risa de una hoja de
boldo.
Tierra: pequeña, verde, blanca.
¿Es tu soledad un racimo de uva?
Los sauces y los bueyes te despiertan con la cuchilla
al cinto.
Todas tus muchachas son hermosas como los calendarios
que nos regala la eternidad.
Todas tus muchachas son hermosas como las vocales
de los ciruelos que despiertan bajo los sauces meditativos
del tiempo.
Todas tus muchachas son hermosas como las pestañas
del cilantro.
Todas tus muchachas tienen las pestañas impregnadas
de polen, y sus pies tienen la forma que Dios le
dio a las primeras estrellas que germinaron debajo
de un almendro. |
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"ISLAS
VÍRGENES"
Por Livia Ruth Ess
liviamdq@hotmail.com
No
sé en que momento, pero mis manos, le aseguro,
tomaron su propia personalidad independientemente
del resto de mi cuerpo y como ávidas conquistadoras
se lanzaron a la aventura de recorrer su alma hecha
carne y silencio...
No sé en que precioso instante, mis manos,
le confieso, comenzaron a correr frenéticas
la carrera de alcanzar los pliegues de su piel con
una intención tan vehemente que... le digo:
todavía alguna que otra noche, me desvela...
Tampoco puedo saber, quien diría, como se
sienten islas en la penumbra, inundándose
en oleadas tibias con el esperma de su sangre y
de pronto se ven colonizadas por las urgentes yemas
de sus dedos caminándoles sus mas profundas
y misteriosas líneas...
Pero le digo... cuando Ud. Se va... el hueco de
mis manos se hace mas espeso, la aspereza del tacto
corta el gemido de un lamento... es hasta melancólico
verlas tan despobladas...
Pero, sepa,... cuando Ud. Vuelve... en medio de
la flora que crece entre su sexo y el mío,
mis manos atraviesan la incógnita más
voluptuosa e imaginada: la pasión que una
mujer puede sentir por un hombre como Ud.
Hágame el favor? Tómeme de una vez
de las manos...
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