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POESIAS | Página 5
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SI SUPIERAS QUE...
Por Romina Amodei
amodei_romi@yahoo.com.ar


Se fue tu presencia.
Te pido que me mires a los ojos.
Una caricia quedó, extrañándote.
Si supieras que resbalo en ausencias y voces perdidas.

Si supieras que aprisiono celos y lágrimas.
Los besos anidan atrapados en el tiempo.
A gritos busco el olvido.

Si supieras que mi corazón quebrado agoniza,
que la idea de perderte me devasta.

Si supieras que en medio del desierto
anhelo tus palabras.

Si supieras que por el borde del camino me dejo llevar,
es un trámite a la deriva, una búsqueda incierta.

Si supieras que por quererte
descubro pequeñas islas de desolación.
Navegan ahora dentro de mí.

NO HAY MANERA
Por Graciela Wencelblat


no hay manera de escapar
al vacío,
imposible negar los bordes.
la locura del amor
lo terrible de no amar.
la tristeza de la ausencia,
la propia ausencia.
somos frágiles criaturas cayendo.
no hay manera de escapar a la poesía
ofrenda gozosa de las palabras
que nunca faltan a la cita.

De "Canciones en Corimayo"
Por Raquel Saporiti


Hay suspenso en la mañana
no tienen peso las alas
y el verde se vuelve nada.

El colibrí se sostiene.

-¿Cómo se sostiene el alma?
-Como el colibrí, mi alma.

Sin peso, sin alas... Vaga.

Diego Aguero Mansilla (Marzo de 1995)
La Coruña , España


Era señalar la hoja cansada de un libro
como un pájaro muerto.
Tenías la intención desierta
la mirada donde un
millón de patos pudieron haber aterrizado.
Tu piel arriaba un sentido sobre las yemas
de mis dedos. Pero la hoja
amarilla, húmeda y cansada dejaba
morir su tierna violencia, oculta y cada noche.
Yo no vi mas alla de las cosas
pequeñas y cercanas donde apenas nada
se contenía tuyo.
Era señalar la hoja cansada de un libro
como un pájaro muerto.
Pero a diario acudía
con flores como palabras, como caricias
que podían también ser una súplica
Todos los días y así con tu silencio
y con todas las ganas del mundo que eran solamente
las mías dibujábamos recuerdos de juguete, una nomenclatura -ad hoc-
para nuestra memoria pobre.
Era señalar la hoja cansada de un libro
como un pájaro muerto.
Pero yo podía a cada instante
anudar el desaliento, desatar
a veces alegres movimientos en el aire.
Por cada segundo un segundo más
por cada una de tus manos muertas
un poquito de agua clara.

Doris Nayeli Sampayo Saldivar

Las hojas secas del alba
los caminos perpetuos de tus ojos
y mis manos calladas
suscitan un frío.
El sueño invoca tu nombre
sus consonantes
y la resonancia de sus vocales.
Me he despedido del suelo
estoy levitando sobre el fuego de tu llanto
sobre la cadena interminable de las làgrimas,
del cielo.
Se ha esculpido la forma de mi alma,
el silencio infinito, y mis ansias;
que aún fin a su destino no han encontrado.

ALTA NOCHE
Sonia Calligo


Alta noche, blanca noche
campo de estrellas, tantas
Mucha noche en esta noche
constelaciones blancas.
Alta noche, luna nueva,
cuarto creciente que crece.
Alta luna, noche llena,
viento del este celeste.
Alta noche, los planetas
revientan de amores plenos.
Alta noche, nuevo día,
veo un horizonte nuevo.
Nuevo día, atrás la noche,
sol de soles quiero.
Tarde roja, siempre tarde,
aires puros siento.
Alta noche nuevamente,
siempre vuelvo, siempre.

INFIERNO
Angélica Rodríguez


Estallan en la noche.
Es el infierno;
se abren bocas en la tierra.
Caen muertos.
Cientos, miles, mujeres
criaturas, pueblo.
¿ Quién es él que en su delirio
y pactando con la muerte
forjó ese diseño?
¿ En que oculta caverna
tenebrosa se unieron
para destruir sueños?
Hay una pausa. Sigue enrarecido el aire
el día se niega a mirar
no sabe si es el alba,
se borraron sus recuerdos.
Se repite la angustia.
Dicen que es por la paz,
¿quién podrá vivir con ella
si ya todos están muertos?

SILVIA RODRÍGUEZ

"Cuando una breve luz se apaga para nosotros, por nosotros debe ser dormida"
Virgilio

Sobre el fuego que dio origen al fuego
derraman agua
y las cenizas calientes
se apoderan de la memoria.
Habrá estrellas incandescentes
agitándose en la desesperación,
entonces, no tendremos escapatoria
sólo una cama tendida para la muerte,
que será vivida y temida hasta que atravieses la puerta
y te brindes mano a mano con la eternidad.

Hambre y sed

Comió de un plato sin mendrugos
para satisfacer su hambre,
había amor y tiempo,
espacio y silencio.

Bebió de un vaso vacío,
y calmó su sed,
había espíritu y vida
cielo y tempestad.

Y encontró lo justo.

"Odio al vulgo profano y lo detesto/ Callad, yo, sacerdote de las musas/ Canto música para los jóvenes/ y los profanos".
Horacio

La tijera que corta estas líneas tiene infinitos puntos,
Cada uno es un átomo que interactúa.

El acero corta al aire cuando la crítica se esmera.
Más allá del tiempo, del creador, de la música, de la lira,
La censura es como una diosa bañada con las aguas de la envidia.

Hacen callar a los poetas para que el mundo permanezca dormido,
Y para que los reyes que los desmaterializan puedan seguir
Convidando con piedra a los hombres deseosos de pan.
 
LOOP
Por Pablo Cattáneo
pablocattaneo@hotmail.com


Ayer volví.
Y sólo encontré vida.
Y toda esa vida me vació.
Me despojó de mi lleno.
Siempre tengo que volver a vivir.
Siempre tengo que aprender a vivir.
Nunca lo logro.
Y simplemente muero.
Una y otra vez.
Cómo vivir luego de morir?
Nunca dejo de llorar.
Ni aún muerto.
Ni aún vivo.
Vivo muriendo mi vida.
Mi vida muerta y revivida.
Nunca dejo de llorar.
Nunca dejo de sangrar.
Sangre obscura.
Sangre fría.
Sangre ajena.
Sangre mía.

ALMA
Por Mirta Liliana Urdiroz


ALMA
quien dañó
tus recuerdos
hasta las lágrimas
Rasguñarás tu carne
para sentir
que aún viven en tí
esos recuerdos
Eclipsado por un ayer
lo intentarás

COMO UN ECO
Por Mirta Liliana Urdiroz


me llamaban allí afuera
los grillos
en la oscuridad repleta
de esa noche de verano
pero era tanta la pena
como ensañada tormenta
cayendo sobre mi corazón
que apenas pude escucharlos
y quedé sorda conmigo

SI...
Francisco Manuel Silva


Si piensas que todo está perdido
en este mundo sucio y cansado,
donde la vida no tiene sentido.
No desfallezcas. Estaré a tu lado.

Si te sientes solo y abatido,
porque siempre has amado
y nunca fuiste correspondido.
No desesperes. Estaré a tu lado.

Si te arrojan la primera piedra
y eres injustamente agraviado,
adhiérete al muro como la hiedra.
Y pelea. Estaré a tu lado.

Si tienes mucho para ofrecer
y a cambio resultas ignorado,
sigue insistiendo hasta vencer.
No te rindas. Estaré a tu lado.

Si transitas por caminos diversos
con la cruz a cuestas, derrotado,
porque el destino te resultó adverso.
Sigue adelante. Estaré a tu lado.

Si te sientes seguro de volar
y al viento tus alas has desplegado,
llegó la hora del nido abandonar.
Vuela, hijo ! No siempre estaré a tu lado.

María Eugenia Rombolá

Los burladores
soltaron el sonido de una carcajada
pero ella no salió

¡sh!
¡silencio! dice la burla
que no puedo oir a la ironía

¿quién se ríe de quién?
no lo sé,
no puedo ver con tanto ruido

SONETO A LA BRAVURA PERDIDA
Gilda Ledesma Blashett


Este manso caballo fue mi potro
una tarde cualquiera antes de nada.
Después lo dominé cuando montada
apretando las bridas lo hice otro.

Este manso caballo no es mi potro.
Aquel quedó trotando por el prado
la serranía verde y su sembrado
antes que como ahora, fuese otro.

Hoy le miro ensillado, entristecido,
con o sin la montura, doblegado...
y aunque quiero ponerlo embravecido

tiene sus bríos quietos, sosegado
ese potro querido, tan amado
que al ponerle la cincha, lo he perdido.

ÓPERA FLAMENCA
por Guillermo Pilía


Aquí, entre este verso y el siguiente,
existió alguna vez una palabra,
una imagen de luz:

tal vez un agua pobre
de zanjas y una siesta interminable;
una avenida chorreada de sol;

o la sombra -alargada con la tarde-
de un mendigo, un caballo, una tristeza.

¿Adónde fue? ¿En qué recodo del canto
se extinguió? ¿Por qué ya no hablo sobre ella
igual que de mis muertos?

LAS NOTAS MUSICALES ( a ella, 1939)
Leopoldo Napolitano (1898-1950)


DO
nde tú tienes el amoroso nido
REposa aquella cosa que no veo;
MIento si digo que te lo he pedido,
FAlseando la verdad de mi deseo.
SOLo de noche, al acostarme, llora
LAnguideciendo fuerte el alma mía;
SIlenciosa, penetrar implora,
DOnde tú tienes lo que no pedía.

ESTEBAN MOORE

"confondant la nuit et le jour" 3
"confundiendo la noche y el día"

la naturaleza de las ciudades/ que despliegan en
la planicie desolada -sus abanicos circulares/ no
será nunca correspondida/ de la vibración íntima
que irradia del fuego -esta ceniza calcinada

"The pebble/ is a perfect creature" 6
"Este canto rodado es una perfecta criatura"


ese canto rodado -que se desplaza lento en el repetido
ciclo de las aguas/ podrá exponer en la palma de una
mano/ el mudo resplandor de su apariencia/ -al tacto
inseguro de tus dedos -una estructura única

"al sonido de su nombre" 7


el nombre arbitrario de este objeto que te desvela
botella, tornillo, o piedra/ que si lanzado de voces
declina la invisible trayectoria de alturas/ entrega
al esfuerzo de tu oído/ el hueco eco de la colisión
la característica de los cuerpos, peso, tamaño, etc.

"noche de sus bienes" 16

envueltas -en el tibio aire del verano/ las
lámparas eléctricas/ -recrean -en el centro
de la noche -el círculo -de su luz/ flotando
en la oscuridad, -atraídos a ellas -se elevan
alzados en la brisa -los insectos

HOY QUISIERA
Luchi Bonfico


Hoy Quisiera en tus labios encenderme
y que tus besos iluminen mi alma.
Y así envolverme en la ternura y calma
de orgasmos tórridos donde perderme.

Encerrado pudiste contenerme,
y aún contienes lúdica en tu palma.
mis gotas férvidas de alud que ensalma
¡amada cruel, supiste someterme!

Madrugada tormentosa
Por Romina Amodei
romysday@fibertel.com.ar


Te pedí una oportunidad y la puerta golpeó mi cara.
Quise hablarte, lanzaste alaridos de furia en mi oído.
Caí al piso sin anestesia.
La madrugada estaba helada y no podía dejar de titiritar.
Me dolía el cuerpo, me sangraba el corazón, la herida estaba abierta y yo dentro de ella.
Sin noción de las horas volví a llamar, no me resignaba a perderte.
Sonó un largo tiempo... Hasta que del otro lado se escuchó
un grito y un coro de voces difusas.
Estaba confundida y carcomida por la impotencia. Tus celos incendiaron mi alma y tu confianza.
Insistí una vez más y atendió una mujer. Corté. Estaba paralizada.
¿Yo le pedí una oportunidad más, siendo inocente... ?
Las sospechas cavaban un agujero en mi estómago.
Las dudas azotaban mi cabeza. Tejí y destejí hipótesis por horas.
Tus pertenencias se reían de mí, su visión exprimía mis pupilas.
Inquieta, no dejaba de moverme y tirar cosas. Sin amor y abandonada.
Ahora, de repente, escucho que me hablas. Haces preguntas que no logro comprender... hasta que me abrazas y veo claro. Tengo taquicardia, me falta el aire y estallo en un llanto despavorido.
Me abrazas con todas tus fuerzas, para contener este dique sin cauce. Yo hiervo de fiebre, delirando en pesadillas.
elmuro
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