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PAGINA INICAL DE TANGO |
| Acerca
de etimologías y macanas |
Muchas
veces, puestos a investigar fríamente el nacimiento
de ciertas palabras nos puede llevar a destruir algunas
leyendas. Como la que atribuye el origen de macana a una
ocurrencia parlamentaria de Sarmiento, quien, irritado
ante el largo discurso de un diputado que repetía
sin cesar dicha palabra como sinónimo de garrote,
interrumpió diciendo: “¿Quiere dejarse
de tanta macana el señor diputado?” Se dice
que, a partir de entonces, el vocablo pasó a significar
tontería, mentira. Deducción que parece
estar más cerca del macaneo que de la verdad.
También nos causa cierta pena el que no se haya
podido corroborar aquella creación que atribuía
el origen de atorrante a unos grandes caños que
llevaban la marca de su fabricante A. Torrent, en los
que atorraban vagos y linyeras. Lo cierto es que hasta
el presente no se ha logrado probar la existencia de dichos
caños, y menos aún la del supuesto fabricante.
¡Puras macanas!
Y un tercer ejemplo es el que le encuentra origen a la
palabra bulín en un italianismo jergal que alude
a la cama. Versión que descalifica a la que dice
que bulín proviene de una palabra francesa de igual
pronunciación, con la que se designa a los huecos
que quedan en las paredes al retirar los andamios. Huecos,
en los que suelen hacer sus nidos las palomas. Y ésta
versión, por romántica, aunque suene a macana,
es una partida de nacimiento que el bulín bien
merece. |
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INDICE COLUMNAS LUIS ALPOSTA |
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