
Julio De Caro
Partitura:
"El Monito"
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La
vida de un compositor que revolucionó el
tango
Escuchándose aquel segundo llanto natal,
en la humilde pieza de la calle Piedad 1898, antes
que las ordenanzas municipales la bautizaran con
el nombre de Bartolomé Mitre, el segundo
hijo fue observado por ese par de ojos de músicos
tanos, orgullosos de traer al mundo a ese nuevo
ser –un 11 de Diciembre de 1899– que
convalidaba aquellos apellidos progenitores, continuando
la lista de ilustres ancestros. Sus primeros años
fueron un periplo por San Telmo, recalando en
Defensa al 2000, dónde su padre instala
su conservatorio y negocio de ventas de partituras
musicales. La débil salud de Julio, que
lo marcaría toda su vida, no fue un obstáculo
que le impidiera estudiar violín con los
grandes maestros Boglia y Francassi. Junto a Francisco
–su hermano– transitaron las más
importantes salas ejecutando música clásica.
Apenas tenía once años y su genio
comenzaba a trascender de forma insospechada.
Más allá de convertirse en uno de
los mejores músicos de principio de la
década del 10 A partir de 1923 irrumpe
con un nuevo y original estilo –descartando
el canto y la canción– que será
su manifiesto por el resto de su existencia y
que fue asimilado por los grandes conjuntos populares
de la época.
Además de ser profesor de teoría
y solfeo e inmiscuirse en el mundo de la zarzuela,
llegó con su amigo Roberto Firpo a ser
invitado para tocar en el Palais de Glace, circunstancia
que le permite conocer a Eduardo Arolas quien
lo incorpora a su cuarteto. Su padre, José
De Caro De Sica, indignado por pertenecer a la
baja estofa tanguera, lo echó de la casa.
Viviendo junto a sus abuelos, se encaminó
definitivamente a la música popular, continuando
con Arolas durante el término de dos años,
hasta que el dinero generó sus diferencias.
Radicado poco tiempo en Montevideo, regresa a
Buenos Aires dónde comienza lo más
importante de su carrera. Se hizo cargo del sexteto
de Cobián; formó el sexteto con
su hermano Francisco; toca para la aristrocracia
y el Príncipe de Gales; la Víctor
lo contrata e impone su famoso violín corneta;
Marcelo T. de Alvear se declara su admirador;
hace un gira por Brasil y luego emprende viaje
hacia Europa; Niza, Montecarlo, Cannes, Turín,
Génova, Roma y París, lo lleva a
cambiar la acostumbrada vestimenta gauchesca por
el smoking; conoció a Gardel, Chaplin,
al barón Rotshchild, a Aga Khan. Más
tarde comienza una nueva etapa de arreglos orquestales,
incorporando instrumentos de percusión,
viento-metal y viento-madera. Luego de veinte
años en gira se presentó en el teatro
Colón
–1937– recuperando la relación
con su padre. Inauguró el Casino de Mar
del Plata y todas las emisoras radiales le abrieron
sus puertas, aunque en muchas de ellas haya terminado
de manera conflictiva. Fue gran amigo de Ben Molar,
tuvo estrecha vinculación con Sábato,
Cátulo Castillo, Florencio Escardó
y Leopoldo Díaz Vélez.
Al cumplir 78 años, se le hizo un emotivo
homenaje en el Luna Park, siendo la última
vez que subió a un escenario.
Falleció en Mar del Plata, el 11 de Marzo
de 1980.
Debemos recordar que el día nacional del
tango se conmemora por el nacimiento de dos grandes
de nuestro tango: Carlos Gardel y Julios De Caro.
Su obra
Albéniz; Aníbal Troilo; Arolas;
Boedo; Buen amigo; Churro; Colombina; Mi queja;
Copacabana; Chiclana; El bajel; Osvaldo Pugliese;
Loca Ilusión; Mala junta; Cote d'azur;
De rompe y raja; El arrarique; El malevo; El mareou;
El monito; El tigre del bandoneón; Flores
negras; Guardia Vieja; Mi Jardín Florido;
La rayuela; Loca bohemia; Mala pinta; Manos vacías;
Maridito mío; Mi colombina; Moulin Rouge;
Orgullo criollo; Parlamento; Pobre Margot; Puede
ser; Pulgarcín; Punto y banca; Tierra querida;
Tierra adentro; Tiny; Todo corazón; Todo
el año es carnaval; Vieja
patria. |