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Sin embargo,
sí había ciertos pobladores en el sitio donde
hoy se alza Buenos Aires. Se habla de indígenas "llaneros"
(cuyo nombre original es taluhet), grupos
de guaraníes y otros agrupamientos menores, así
como los querandíes, que eran nómadas.
La primera
Buenos Aires -según se cuenta, de apenas una manzana
de largo-, fundada en 1536 por el Adelantado don Pedro de
Mendoza, fue sitiada y destruida por los nativos del lugar
en 1541. Luego se fundó la segunda en 1580 por don
Juan de Garay, un hidalgo español.
En otras
regiones del "Nuevo Mundo", en particular aquéllas
donde no existían civilizaciones avanzadas y enormes
como los Aztecas, los Mayas o los Incas, las
pequeñas poblaciones indígenas formadas por
recolectores, cazadores y pescadores fueron exterminadas lentamente
por el maltrato de la colonización impuesta. El caso
de los Beothuck en Terra Nova no fue totalmente distinto.
Se registra
que los primeros contactos de los Beothuck con los Micmac
fueron cordiales; mas luego se impuso el encontronazo de culturas
con una intensidad
parecida al que surgió con los europeos. Los Beothuck
y los Micmac empezaron a matarse entre ellos (principio que
continúa vivo en nuestros días por culpa de
la propia naturaleza humana).
Por desgracia,
en la historia prehispánica de nuestro hemisferio,
este fenómeno constituyó un patrón común.
Los imperios nativos grandes invadieron, conquistaron y sometieron
a otras poblaciones indígenas más pequeñas.
Y cuando no tenían a quien invadir, guerreaban entre
sí.
En el
caso de los Beothuck de Terra Nova, el hambre fue finalmente
un factor determinante en el contacto con los europeos: los
colonos, no intencionalmente,
bloquearon el acceso de los Beothuck a la costa y, por ende,
interrumpieron su modo tradicional de vida. Ya a principios
del siglo 19 este pueblo había desaparecido como grupo
cultural.
Los Beothuck
fueron cazadores y supieron aprovechar bien los abundantes
recursos marinos y terrestres que la isla les brindaba. En
la primavera y en el verano se trasladaban a las zonas costeras
para cazar focas, ballenas y otras especies de mamíferos
marinos que proliferaban en esas estaciones del año.
Igualmente de abundantes eran las especies de aves marinas
y costeras que les daban recursos de carne y huevos.
A la llegada
del otoño los grupos familiares abandonaban las costas
y migraban hacia el interior de la isla, atraídos por
el caribú, que se juntaba en hatos de cientos para
migrar. También era muy productiva la caza de venados.
Al igual que en Europa, estos animales proporcionaban a los
humanos pieles y carne para su subsistencia durante los rigurosos
inviernos, así como los castores y los zorros.
Los Beothuck
utilizaban para trasladarse los grandes sistemas fluviales
de la región (Explots, Gander y Terra Nova). Las excavaciones
arqueológicas han mostrado los restos de las estructuras
habitacionales costeras e interiores (como la que aparece
en una de las figuras). Estas estructuras de forma cónica
llamadas "mamatik" eran parecidas a las edificadas
por otras poblaciones indígenas del continente norteamericano
y se hacían para soportar los vientos y el invierno.
Se izaban con palos rectos que se unían en el centro
y donde se dejaba un espacio para que escapara el humo. Estaban
cubiertas por una capa de pieles y corteza de abedules.
Después
de la llegada de los europeos, los Beothuck comenzaron a utilizar
las telas de las velas de los barcos. Finalmente, edificaban
una especie de encofrado de tierra que apretaban sobre la
base alrededor del "mamatik", sellando la vivienda
de los elementos. Esta utilización de velas, así
como de cuchillos, espadas, clavos de metal y pipas de tierra
hallados por los arqueólogos, constituyó la
evidencia tangible del contacto directo que los Beothuck desarrollaron
con los marinos ingleses y franceses.
Aún
no se ha podido reconstruir bien las costumbres religiosas
de los Beothuck. Sólo existen algunos indicios de sus
ceremonias funerales y por los restos hallados en diversas
tumbas. Un rasgo lo constituye el uso generalizado del ocre
rojo que mezclaban con grasa, el cual se aplicaban incluso
en sus cabellos largos, decorados con plumas y peinetas esculpidas
en huesos. Es por esto que los Beothuck son a menudo conocidos
como "los indios rojos".
Dos de
los últimos sobrevivientes de los Beothuck fueron mujeres:
Desmaduit y Shanawdithit, que vivieron como sirvientas de
los colonos hasta principios del siglo 19. Shanawdithit trabajó
de sirvienta y luego ama de casa en la mansión del
Gobernador y murió en 1827 de tuberculosis.
Debido
a esa viciosa costumbre de los colonizadores de querer asimilar
y hacer desaparecer las culturas halladas en las tierras conquistadas,
a Desmaduit le cambiaron su nombre nativo por Mary March;
y Nancy fue el nuevo nombre puesto a Shanawdithit.
Probablemente
una de las razones de esto es que, según registran
algunos historiadores, a los conquistadores les era muy difícil
pronunciar los nombres nativos (recordemos el caso de México,
donde Motecuzoma se convirtió en Moctezuma y a veces
Montezuma, y el nombre de la compañera indígena
de Cortés, Malitzin, se convirtió en "La
Malinche"). Bueno, al menos a la Malinche no le pusieron
Juanita o María o Nancy.
De todas
formas, tanto Desmaduit como Shanawdithit brindaron a los
historiadores y estudiosos de la época un valioso aporte
de información acerca de la cultura
Beothuck que no se tendría hoy si ellas no hubiesen
convivido con los colonos. Esto incluye dibujos y bosquejos
que ilustran los alimentos que su pueblo consumía y
almacenaba, así como la forma de los "mamatics"
y esquemas mitológicos. Y tal vez lo más valioso
que ellas ofrecieron fueron las listas de palabras que forman
dos vocabularios de su lengua nativa.
Las evidencias
recolectadas hasta hoy en los campos arqueológico,
etnológico y lingüístico indican que, cultural
y lingüísticamente, los Beothuck formaron parte
de la amplia diseminación de origen algonquín
a lo largo del área marítima del oriente del
Canadá.
Sin embargo,
aun cuando se sabe que los Beothuck no fueron absolutamente
los primeros habitantes de Terra Nova, la identificación
de los antecedentes prehistóricos culturales de su
aparición en la isla ha quedado inconclusa. Empero,
los arqueólogos han podido revelar que la ocupación
prehistórica (precolonial) de la isla consistió
de diversos grupos culturales. Estos incluyen los indígenas
llamados Arcaicos Marítimos y los esquimales Dorset
antes de la aparición de los Beothuck previo la ocupación
europea. O sea, podemos rastrear las huellas de sus antecesores
hasta mil años atrás, pero más allá
ha sido imposible.
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