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BUENOS AIRES DESDE EL MUNDO
ST. JOHN´S, Terra Nova, Canada
por Eduardo Frank
fransci_ca_1999@yahoo.ca
Los Beothuck
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"Mamatik, vivienda Beothuck"
Hola, Buenos Aires! Saludos nuevamente desde St. John's, capital de la provincia canadiense de Terra Nova. De nuevo intento crear un puente entre las dos ciudades (para cumplir con las orientaciones de nuestro amigo José Kameniecki), lo cual no es nada fácil por los orígenes tan diversos de ambas.
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En esta ocasión quizás me ayude el hecho de que esta es una columna periodística. Ustedes se preguntarán por qué. Pues es muy sencillo: precisamente el comienzo del nexo que puedo crear hoy entre Buenos Aires y St. John's me lo brinda un periodista argentino, Joaquín Neyra, quien brillantemente señalara:

"Buenos Aires es la creación sobre la nada absoluta. No tuvo antecedentes americanos como México o Cuzco [yo podría agregar: como St. John's], que se
levantaron sobre cimientos de viejas civilizaciones autóctonas. . . Buenos Aires creció como un prodigio brotado en la soledad, sin tesoros y sin fantasmas. Funda su propia historia sin prehistoria, sin leyendas. No hereda una cultura indígena. . ."

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"Buenos Aires sitiado por los indios Querandíes"
St. John's posee, por el contrario, demasiados cuentos populares sobre tesoros aún escondidos y leyendas de fantasmas. Y la isla, Terra Nova, ha heredado varias culturas indígenas, siendo la oriunda la de los Beothuck, ya desaparecidos. Estos fueron los nativos habitantes de Terra Nova en la época de la expansión y asentamientos europeos. Puede decirse que el patrón tradicional de vida de estos indígenas se desintegró con la llegada de ese flujo de colonos desde Europa, pero también su desaparición fue causada por otro influjo de inmigrantes: los indios Micmac, oriundos de la hoy provincia vecina de Nova Scotia.
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Sin embargo, sí había ciertos pobladores en el sitio donde hoy se alza Buenos Aires. Se habla de indígenas "llaneros" (cuyo nombre original es taluhet), grupos
de guaraníes y otros agrupamientos menores, así como los querandíes, que eran nómadas.

La primera Buenos Aires -según se cuenta, de apenas una manzana de largo-, fundada en 1536 por el Adelantado don Pedro de Mendoza, fue sitiada y destruida por los nativos del lugar en 1541. Luego se fundó la segunda en 1580 por don Juan de Garay, un hidalgo español.

En otras regiones del "Nuevo Mundo", en particular aquéllas donde no existían civilizaciones avanzadas y enormes como los Aztecas, los Mayas o los Incas, las
pequeñas poblaciones indígenas formadas por recolectores, cazadores y pescadores fueron exterminadas lentamente por el maltrato de la colonización impuesta. El caso de los Beothuck en Terra Nova no fue totalmente distinto.

Se registra que los primeros contactos de los Beothuck con los Micmac fueron cordiales; mas luego se impuso el encontronazo de culturas con una intensidad
parecida al que surgió con los europeos. Los Beothuck y los Micmac empezaron a matarse entre ellos (principio que continúa vivo en nuestros días por culpa de la propia naturaleza humana).

Por desgracia, en la historia prehispánica de nuestro hemisferio, este fenómeno constituyó un patrón común. Los imperios nativos grandes invadieron, conquistaron y sometieron a otras poblaciones indígenas más pequeñas. Y cuando no tenían a quien invadir, guerreaban entre sí.

En el caso de los Beothuck de Terra Nova, el hambre fue finalmente un factor determinante en el contacto con los europeos: los colonos, no intencionalmente,
bloquearon el acceso de los Beothuck a la costa y, por ende, interrumpieron su modo tradicional de vida. Ya a principios del siglo 19 este pueblo había desaparecido como grupo cultural.

Los Beothuck fueron cazadores y supieron aprovechar bien los abundantes recursos marinos y terrestres que la isla les brindaba. En la primavera y en el verano se trasladaban a las zonas costeras para cazar focas, ballenas y otras especies de mamíferos marinos que proliferaban en esas estaciones del año. Igualmente de abundantes eran las especies de aves marinas y costeras que les daban recursos de carne y huevos.

A la llegada del otoño los grupos familiares abandonaban las costas y migraban hacia el interior de la isla, atraídos por el caribú, que se juntaba en hatos de cientos para migrar. También era muy productiva la caza de venados. Al igual que en Europa, estos animales proporcionaban a los humanos pieles y carne para su subsistencia durante los rigurosos inviernos, así como los castores y los zorros.

Los Beothuck utilizaban para trasladarse los grandes sistemas fluviales de la región (Explots, Gander y Terra Nova). Las excavaciones arqueológicas han mostrado los restos de las estructuras habitacionales costeras e interiores (como la que aparece en una de las figuras). Estas estructuras de forma cónica llamadas "mamatik" eran parecidas a las edificadas por otras poblaciones indígenas del continente norteamericano y se hacían para soportar los vientos y el invierno. Se izaban con palos rectos que se unían en el centro y donde se dejaba un espacio para que escapara el humo. Estaban cubiertas por una capa de pieles y corteza de abedules.

Después de la llegada de los europeos, los Beothuck comenzaron a utilizar las telas de las velas de los barcos. Finalmente, edificaban una especie de encofrado de tierra que apretaban sobre la base alrededor del "mamatik", sellando la vivienda de los elementos. Esta utilización de velas, así como de cuchillos, espadas, clavos de metal y pipas de tierra hallados por los arqueólogos, constituyó la evidencia tangible del contacto directo que los Beothuck desarrollaron con los marinos ingleses y franceses.

Aún no se ha podido reconstruir bien las costumbres religiosas de los Beothuck. Sólo existen algunos indicios de sus ceremonias funerales y por los restos hallados en diversas tumbas. Un rasgo lo constituye el uso generalizado del ocre rojo que mezclaban con grasa, el cual se aplicaban incluso en sus cabellos largos, decorados con plumas y peinetas esculpidas en huesos. Es por esto que los Beothuck son a menudo conocidos como "los indios rojos".

Dos de los últimos sobrevivientes de los Beothuck fueron mujeres: Desmaduit y Shanawdithit, que vivieron como sirvientas de los colonos hasta principios del siglo 19. Shanawdithit trabajó de sirvienta y luego ama de casa en la mansión del Gobernador y murió en 1827 de tuberculosis.

Debido a esa viciosa costumbre de los colonizadores de querer asimilar y hacer desaparecer las culturas halladas en las tierras conquistadas, a Desmaduit le cambiaron su nombre nativo por Mary March; y Nancy fue el nuevo nombre puesto a Shanawdithit.

Probablemente una de las razones de esto es que, según registran algunos historiadores, a los conquistadores les era muy difícil pronunciar los nombres nativos (recordemos el caso de México, donde Motecuzoma se convirtió en Moctezuma y a veces Montezuma, y el nombre de la compañera indígena de Cortés, Malitzin, se convirtió en "La Malinche"). Bueno, al menos a la Malinche no le pusieron Juanita o María o Nancy.

De todas formas, tanto Desmaduit como Shanawdithit brindaron a los historiadores y estudiosos de la época un valioso aporte de información acerca de la cultura
Beothuck que no se tendría hoy si ellas no hubiesen convivido con los colonos. Esto incluye dibujos y bosquejos que ilustran los alimentos que su pueblo consumía y almacenaba, así como la forma de los "mamatics" y esquemas mitológicos. Y tal vez lo más valioso que ellas ofrecieron fueron las listas de palabras que forman dos vocabularios de su lengua nativa.

Las evidencias recolectadas hasta hoy en los campos arqueológico, etnológico y lingüístico indican que, cultural y lingüísticamente, los Beothuck formaron parte de la amplia diseminación de origen algonquín a lo largo del área marítima del oriente del Canadá.

Sin embargo, aun cuando se sabe que los Beothuck no fueron absolutamente los primeros habitantes de Terra Nova, la identificación de los antecedentes prehistóricos culturales de su aparición en la isla ha quedado inconclusa. Empero, los arqueólogos han podido revelar que la ocupación prehistórica (precolonial) de la isla consistió de diversos grupos culturales. Estos incluyen los indígenas llamados Arcaicos Marítimos y los esquimales Dorset antes de la aparición de los Beothuck previo la ocupación europea. O sea, podemos rastrear las huellas de sus antecesores hasta mil años atrás, pero más allá ha sido imposible.

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2001, El Muro Cultural