
Soldado del cuerpo de
Patricios, creado durante
las invasiones inglesas
a Buenos Aires.

William Carr Bersford,
comandó las tropas inglesas
durante la primera invasión
inglesa a Buenos Aires.

Frente de la Casa de
Tucumán donde se
juró
la Independencia.
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La
guerra entre Francia y Gran Bretaña por la posesión
de la isla de Terra Nova y, especialmente, de la importante
bahía de su capital, St. John's, concluyó con
la victoria británica luego de la capitulación
de las fuerzas francesas lideradas por
D'Haussonville el 18 de septiembre de 1762. A partir de ese
momento, el reino se dio a la tarea de establecer sedes de
gobierno en los territorios que había conquistado.
Sin embargo, todavía a mediados del siglo 18 Terra
Nova no era reconocida como colonia. Y mientras el Imperio
Británico trató de evitar el establecimiento
de más comunidades en la isla, crecía su apetito
por adueñarse de más territorios.
Fue el gobierno de Sir Hugh Palliser, que duró desde
1764 hasta 1769, el más cruel en ese sentido, pues
logró que el Parlamento pasara la llamada Acta Palliser,
mediante la cual hicieron desaparecer muchos asentamientos
terranovenses, al tiempo que se estimulaba el envío
de más barcos ingleses hacia la isla. De hecho, durante
un buen tiempo no se permitió vivir en Terra Nova y
solamente se autorizó la utilización de sus
costas para el desarrollo del comercio del pescado –claro
está, excepto en las costas donde había comunidades
francesas. O sea, las costas bajo el control y administración
de Gran Bretaña sólo se utilizaban para la Armada,
mas nadie podía vivir allí y mucho menos establecer
asentamientos.
Por suerte para Terra Nova, los términos del Acta Palliser
no duraron mucho en la práctica y para principios del
siglo 19 Terra Nova estaba en gran parte poblada por colonos
ingleses, mientras la flota británica intentaba anexarse
más territorios.
Los argentinos han de recordar que en 1806 y 1807 la ciudad
de Buenos Aires, que ya el 8 de mayo de 1776 se había
convertido en la capital del Virreynato del Río de
la Plata bajo el gobierno de don Pedro de Cevallos, nombrado
por Carlos III, sufrió dos invasiones de la flota británica.
La historia registra la heroica defensa del pueblo bonaerense,
el cual hizo que los ingleses capitularan en la actual zona
de Retiro. (Las banderas y estandartes de la capitulación
se exhiben hoy en la Iglesia de Santo Domingo de esta ciudad).
En mayo de 1810, tras agitados sucesos políticos acaecidos
en torno a la ciudad de Buenos Aires, el virrey español
fue desplazado de su cargo por un grupo de revolucionarios
que había estado gestando un movimiento de emancipación
de la Corona, y cuyo resultado fue la constitución
de la Primera Junta de Gobierno Nacional. Estos hechos ocurridos
en el Río de la Plata, que después se extendieron
hacia otros territorios, encontraron su culminación
en la Declaración de la Independencia Argentina el
9 de julio de 1816, en el Congreso General reunido en la ciudad
de Tucumán.
Mientras sucedía este hecho de tanta relevancia histórica
para los argentinos, los terranovenses comenzaban a lograr
que sus asuntos se discutieran en la Corte británica
por primera vez. Ello dio lugar a la creación de una
Nueva Corte Suprema, la cual fue la que, a la larga, derogó
todas las leyes sobre asentamientos y pesca en Terra Nova,
creadas antes por el Acta de Palliser.
Pero no fue hasta 1825 que el nuevo gobernador, Sir Thomas
Cochrane, fue instruido a que creara un Consejo de cinco hombres
que lo auxiliaría y le aconsejaría. Poco tiempo
después, luego de más de 300 años de
lucha, Terra Nova convirtiose en colonia británica. |