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NST.
JOHN´S, Terra Nova, Canada |
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| El
Cable Atlántico. |
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Hola,
bonaerenses! De seguro que ustedes tienen también
una historia telegráfica.
El telégrafo fue en sus comienzos el milagro
tecnológico de las comunicaciones de la época.
Es por eso que en los museos de muchos sitios alrededor
del mundo existe referencia histórica sobre
la primera vez que se intercambiaron mensajes telegráficos
con otro país o con otro continente.
Buenos Aires posee un museo postal y telegráfico,
fundado en 1888 y que hoy día radica en el
Palacio de Correos, en la calle Sarmiento 151. Ahí
se muestran colecciones de réplicas de vehículos
utilizados en el transporte postal, buzones, aparatos
telegráficos, colecciones numismáticas,
etc. El edificio está declarado Monumento
Histórico Nacional y en él pueden
recorrerse varios salones para admirar la arquitectura
y el mobiliario histórico. |
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Pero Terra Nova posee algo muy especial en este caso.
Fue precisamente en la Bahía de Trinity donde por
primera vez llegó el cable submarino, traído
desde Valentia, Irlanda. Porque la isla, situada casi
en el medio de las rutas de navegación entre el
viejo y el nuevo continente –además de ser
el sitio de Norteamérica más cercano a Europa–,
habíase convertido en un vínculo crucial
de las comunicaciones desde el siglo 17. Es por ello que
Terra Nova desempeñaría un papel vital en
la revolución tecnológica que siguió
a la invención del telégrafo eléctrico
en 1837.
Aunque no fue fácil atravesar las dos mil millas
de Océano Atlántico mientras se depositaba,
metro a metro, el cable conductor sobre los fondos marinos.
Hubo de hecho varios intentos de conectar a Europa con
América vía Terra Nova, que terminaron en
fracasos.
Mas el norteamericano Cyrus W. Field no se dio por vencido.
Lo intentó de nuevo en el verano de 1855 y su empresa
New York, Newfoundland & London Telegraph Company
pudo situar exitosamente un cable submarino a lo largo
del Estrecho de Cabot un año más tarde.
Pero esta fue sólo la línea que estableció
la comunicación entre la ciudad de Nueva York y
St. John’s, capital de Terra Nova, y su costo fue
de más de un millón de dólares, que
en aquella época sí representaba una enorme
cantidad de guita.
Una vez logrado este enlace, Cyrus Field estuvo muy ocupado
en Inglaterra con los problemas técnicos del diseño
de un cable submarino que atravesaría el Atlántico,
amén de las negociaciones financieras de su costo,
que ascendía a un millón y cuarto de dólares.
Los gobiernos estadounidense y británico aportaron
garantías financieras y dos buques especialmente
modificados para llevar y depositar el cable: el USS Niagara
y el HMS Agamemnon. A pesar de las severas condiciones
del Atlántico Norte casi todo el año, ambos
buques lograron llevar aquel enorme cable hasta sus destinos
en el área de Bull Arm, en la Bahía de Trinity
en julio de 1858. Tanto el entonces presidente Buchanan
como la reina Victoria intercambiaron mensajes de felicitación
y nombraron a Cyrus Field el Hombre del Año.
Empero, el entusiasmo no duró mucho. Debido a una
ruptura desconocida, la conductividad del cable se arruinó
y todo acabó en menos de dos meses.
El recaudar dinero para un siguiente intento resultó
muy lento, además de que el estallido de la guerra
civil norteamericana añadió más dificultades
al proceso. No obstante, la construcción de un
nuevo cable atlántico comenzó en 1864, por
supuesto, con mucha mayor calidad que el anterior y hecho
de un solo cuerpo que medía 2 mil 300 millas náuticas
de largo y pesaba 5 mil toneladas.
Para acarrear y situar un cable de tales dimensiones sólo
había un barco entonces: el Great Eastern, de 700
pies de eslora y 22 mil 500 toneladas de desplazamiento
(cinco veces más largo que el mayor barco de entonces).
Sin embargo, los dos primeros intentos resultaron fallidos
y hubo que reforzar el cable con mayor fuerza de tensión
y un galvanizado más fuerte. Fue entonces que el
1ro de septiembre de 1866 el Great Eastern logró
llevar a tierra el extremo del cable en el área
de Heart’s Content. Fue aquí donde se enlazaron
otros cables durante las décadas siguientes, fundándose
la Estación de Heart’s Content, la cual se
convirtió en un centro vital de la entidad Western
Union Inc. para el sistema de cable internacional en el
siglo 20.
Hoy este sitio es el famoso museo llamado “La Estación
del Cable”, en el pueblo de Heart’s Content,
donde los visitantes pueden admirar todos los equipos
y accesorios utilizados a partir de aquella época
y durante casi cien años. |
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