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| BUENOS
AIRES DESDE EL MUNDO |
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"La
Resistencia"
Ernesto Sábato.
Seix Barral. Barcelona, 2000.
123 páginas.
No es el Sábato de
antes. Ni siquiera el Sábato de hace poco, cuando nos conmovió
con "Antes del fin". Ahora ha escrito una obra menor que
sin duda aprovecha el tirón de ventas que supuso su libro de
memorias, pero que no hará crecer el reconocimiento que tenemos
hacia alguien como él.
Escribe
Sábato 5 cartas supuestamente dirigidas, como afirma en la
primera página, al lector, que las recibe con el pesimismo
que todas ellas dejan traslucir, con la sensación de que todo
lo logrado en el siglo XX se viene abajo sin remedio. Y es ese tremendismo
el que deja sin efecto las verdades manifiestas que el autor pone
al descubierto a lo largo del libro. |
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No se llega en
el texto a la profundidad filosófica que uno desearía,
y es el propio autor quien dice al final del libro: "Cada vez me
ocupan menos los razonamientos, como si ya no tuvieran mucho que darme."
Y esa actitud, que delata el espíritu del libro, no puede soslayarse
aunque a continuación se afirme que "nos salvaremos por los
afectos", o que "El mundo nada puede contra un hombre que canta
en la miseria."
Tampoco se teje entre el libro y la vida del autor un enlace que nos
permita conocer mejor a quien escribe, pues así lo espera el destinatario
de una carta.
Queda, como siempre en Sábato, el gusto de leer a un autor culto
que utiliza el idioma con elegancia y dota de un significado pleno a
cada oración. |
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EL
QUE ESPERA
Andrés Neuman
Editorial Anagrama
Barcelona, 2000
Después
de la brillante aparición en el panorama literario español
con la novela Bariloche (Anagrama, 1999), finalista del XVII Premio Herralde,
que recogió una crítica entusiasta en todos los medios,
vuelve Andrés Neuman (Buenos Aires, 1977) con un libro de relatos
breves, brevísimos en algunos casos, al mejor estilo de Augusto
Monterroso, en el que mantiene vivas las esperanzas depositadas en él
como avanzadilla de la literatura del siglo que empieza.
Literatura condensada
para estos tiempos vertiginosos que nos ha tocado vivir. Resolver un
enigma de gran tensión en pocas páginas supone un ejercicio
de virtuosismo narrativo: escribir las palabras precisas, ni una más
ni una menos, pues en los dos casos el peligro es evidente. Si pocas
palabras, leeremos un relato inacabado. Si excesivas, el cuento querrá
y no podrá ser otra cosa: tal vez un capítulo de una novela
inacabada.
El libro se divide
en "Miniaturas", piezas muy cortas, a veces de una sola oración,
pero de gran intensidad, entre las que destacamos "Despecho"
o "Adolescente".
La segunda parte,
"Brevedades" mantiene el tono lírico de la primera
en piezas algo más extensas, entre las que sobresalen "Madeja",
"Olga" o "Los otros".
En la tercera y
última "Las mínimas palabras", el autor elabora
un manifiesto sobre el cuento "el género - dice - que mejor
sabe guardar un secreto", y establece un patrón estructural
que después no coincidirá con los cuentos en sí
mismos, pues la realidad narrada supera felizmente la teoría
que se le pretende aplicar. En este epílogo, Neuman menciona
la tradición hispanoamericana contemporánea (Juan José
Arreola, Virgilio Piñera y el mencionado Monterroso), así
como algunos narradores catalanes: Juan Perucho o Quim Monzó
- este último de plena actualidad por la traducción al
castellano de su volumen "86 cuentos" y la edición
de su nuevo libro "El millor dels mons" (El mejor de los mundos).
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FRANCACHELA
Javier Bozalongo Antoñanzas, 2001
Malos tiempos en Buenos Aires
Miranda France. (Colección Mujeres Viajeras. Plaza & Janés)
Traducción de María Eugenia Ciocchini
Barcelona, 2001
237 pp.
Miranda France (1966)
obtuvo con esta primera obra el Premio Shiva Naipul Memorial. La autora
estudió español en la Universidad de Edimburgo y vivió
en Argentina y Brasil entre 1993 y 1995. En la actualidad reside en Londres,
donde ejerce el periodismo.
Fruto de su estancia
en Buenos Aires nació este libro, escrito de forma apasionada,
que retrata la ciudad porteña desde el punto de vista del viajero,
huyendo de la descripción turística de los lugares visitados,
procurando ver por debajo de la apariencia de las cosas la sustancia
de las mismas, el por qué de las actitudes de los habitantes
de una ciudad a la que muchos de los que la conocemos queremos volver
siempre.
La autora hace
un recorrido, capítulo a capítulo, por los lugares comunes
de la idiosincrasia porteña y por los acontecimientos históricos
que de forma indeleble han hecho de Argentina lo que hoy es: El muro
de silencio; Una nación en el diván; Evita en llamas;
Las Malvinas son argentinas; y así hasta diez apartados entre
los que destacaríamos los dos primeros: Calor y Lujuria, que
muestra un acercamiento a la esencia de la ciudad; y Cables cruzados,
o cómo tratar de entenderse en una ciudad de teléfonos
enloquecidos.
Muchos lectores
podrán estar en desacuerdo con las afirmaciones vertidas por
France en las páginas del libro, pero para disfrutar de la obra
es preciso tener en cuenta dos consideraciones importantes: la primera,
que se trata de la visión de una escritora británica;
y la segunda y más importante, que escribir de una ciudad que
no es la tuya, en la cual vives de forma transitoria o en la que te
encuentras apenas de paso, abre ante el narrador la posibilidad de una
visión sarcástica que a menudo no se permiten los ciudadanos
permanentes del lugar, acostumbrados a vivir o sufrir situaciones que
el viajero, al saberlas temporales, trata de una forma en apariencia
más ligera.
Esa ligereza y
ese humor en el tratamiento de los grandes iconos argentinos: Evita,
Gardel, Maradona... no impiden que la autora deje traslucir el sentimiento
que Buenos Aires deja en todos los viajeros: la nostalgia de una ciudad
que "podría ser mi ciudad. La quiero y la odio. No puedo
vivir aquí, pero viva donde viva siempre la echaré de
menos." .
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