»
Agregar a Favoritos
GUIA DE ARTISTAS
» Literatura
» Artes Plásticas
» Música
» Danza
» Teatro
» Cine
» Fotografía
» Arquitectura
SECCIONES
» Agenda Cultural
» Direccionario
» Publicaciones
» Concursos
» Página Abierta
COLUMNISTAS
» Buenos Aires
» Desde Argentina
» Desde el Mundo
» Entrevistas
GALERIA ON LINE
» Artistas de El Muro
» Obras en Venta
TANGO | Nuevo
EVENTOS
BENEFICIOS
MEMORIA URBANA
SERVICIOS
PUENTE CULTURAL
.
CONTACTENOS
» Info
» Publicidad
» Gacetillas
» Ventas
» Expo
» Webmaster
NBuenos Aires desde La Habana, Cuba
por Carlos Raúl Carbajal»n
m
Memorias del bajo
m

Lavanderas y barcos pescadores en el Río
de La Plata a orillas de
la Ciudad de Buenos
Aires en 1847.
Óleo de Rudolf Carlsen


Un día de viento en
el Balneario Municipal
de Buenos Aires.
Dibujo de Oresteds
Acquarone


Vista del Malecón en
La Habana


Vista del Malecón en
La Habana
La diferencia en la aplicación del idioma entre Cuba y Argentina, hace que muchas veces una discusión semántica finalice en una consulta con el diccionario.

El idioma que hablamos, ¿es el español, como dicen acá y en toda América o, por el contrario, es el castellano, como nos enseñan en Argentina que debe decirse?

La planta de entrada de un edificio, si estamos en Cuba, es el primer piso; pero si nos trasladamos a la Argentina será la planta baja. Del bajo, salvo que sea una persona bajita, por estos pagos no se le conoce otro significado, así es que vayamos directamente al diccionario.

Bajo: (música) Sonido grave o instrumento musical.
Bajo Fondo: Barrio donde viven los profesionales del delito.
Tierra Baja: Que se ve sólo de muy cerca.
Piso Bajo: De la casa que tiene dos o más pisos.
Bajío: Terreno bajo.
Bajo: (geog) La parte de un río cercana a su desembocadura.

Este último caso comprendería la parte de tierra inundadle, colindante con el curso del río.

Seguramente, nadie que se lo proponga encontraría el bajo en La Habana, rodeada de un malecón de cemento que la protege de las incursiones del mar; ni quizás en Buenos Aires, a pesar de que diariamente miles incursionen por ese “bajo” (Paseo Colón o Leandro N. Alem) que, por supuesto, no siempre fue como ahora.

Allá a lo lejos, en la colonia, se extendía entre el arroyo 3º del Sur o Zanjón de Granados, como se le llamaba, cuyo curso corre por debajo de la actual calle Chile, para desembocar en el Plata, y el parque Lezama.

Era el bajo con relación a la barranca agreste y escarpada, que lo circundaba y desde cuya cima, donde sobresalían, entre el verde de su vegetación, la primera fila de casas con sus miradores y la cúpula de la iglesia de Nuestra Señora de Belén, observarlo deparaba un colorido espectáculo, con la inmensidad del río y el cielo como telón de fondo de ese escenario natural en el que se movían diversos actores: Las lavanderas cumplían sus tareas en los piletones naturales formados por la subida de las mareas, entre cantos bulliciosos y sonoras carcajadas o bien entre el griterío desenfrenado de las grescas en que generalmente se trenzaban, cuando no, ahuyentando a los grupos de muchachotes que disfrutaban manchándoles las ropas recién lavadas, con el barro de la orilla. A ellas se agregaban el trajinar de los pescadores internándose en el agua con sus caballos y redes o los aguateros con sus carromatos.

Allá por la década de 1860, la construcción del viaducto de hierro del ferrocarril a la Ensenada, el cual finalizaba su recorrido, entre nubes de vapor y humo y el estupor de los habitantes del bajo, en la estación Casa Amarilla, entonces situada en la esquina de las actuales avenidas Paseo Colón y Garay, le dio al bajo una nueva fisonomía.

A comienzo de los años `70, si la memoria no me es infiel, se fue delineando lo que hoy es la avenida Paseo Colón, con una sola acera, al pié de la barranca y una estrecha calzada sobre la cual se tendieron las primeras vías de tranvías que cruzaban el barrio, tirados por caballos y que llevaban al vecino “pueblo” de la Boca, ese de Quinquela, Banchero y la fainá genovesa.

A fines de esa década, cuando se inicia la construcción del Puerto Madero, el bajo experimentó una gran transformación al ser la orilla del río trasladada artificialmente mil metros más adentro. El Paseo Colón adquirió el ancho propio de una avenida, construyéndosele la vereda que le faltaba y la parroquia de San Pedro González Telmo, aprovechando parte del terreno ganado al río, extendió su predio hasta la actual avenida Huergo, que la separaba de la zona portuaria.

El barrio, sin embargo, adquirió un nuevo dinamismo y la vida marinera, fuente de la formación del mismo, renació con ímpetu al quedar la nueva dársena y los diques dentro de su influencia geográfica.

La construcción del puerto, no obstante, provocó un total divorcio visual entre los habitantes del barrio y ese escenario natural que otrora brindara la naturaleza, que en parte se vio, posteriormente, compensado con la construcción del balneario público, con su malecón, su bella rambla y jardines, para regocijo de todos los porteños, que podíamos disfrutarlo como solaz esparcimiento los fines de semana.

Pero… llegó la modernidad y primero, en los años `60 (del mil novecientos), a Boca Juniors se le ocurrió hacer una ciudad deportiva que nunca llevó a cabo, salvo un par de instalaciones, pero que rellenó el río con toda la basura de Buenos Aires y alrededores durante años y que dio nacimiento a la Reserva Ecológica. ¿De algún modo había que bautizarla, o no?

Posteriormente, durante el auge del neoliberalismo, en el período de gobierno de Méndez o “el innombrable” como dicen mis hijas, pues según ellas no se quieren manchar la lengua pronunciando su nombre, se levantó desde las cenizas el nuevo Puerto Madero con los depósitos de su dársena convertidos en oficinas y restaurantes, sin faltar su c asino flotante y sus yates anclados en sus diques, símbolos de la vida fácil, el narcotráfico financiando al nuevo puerto de la lujuria, el desenfreno y la corrupción, culturas diferentes de aquellas fundadoras del barrio
y … menos mal que la isla flotante no llegó a levantarse.
m
<< ANTERIOR SIGUIENTE >>
m
Pagina de Inicio Escribanos Agregar a Favoritos