DISCIPLINAS i
Literatura i
Artes Pásticas i
Música i
Danza i
Teatro i
Cine i
Fotografía i
Arquitectura i
SECCIONES i
Agenda Cultural i
Direccionario i
Publicaciones i
Concursos i
Página Abierta i
DESDE EL MUNDO i
MEMORIA URBANA i
COLUMNISTAS i
SERVICIOS i
PERSONALES i
SALZBURGO i
MATANZAS i
BUENOS AIRES DESDE EL MUNDO
MANAGUA, Nicaragua
por Nicasio Urbina
urbina@tulane.edu
Sobre Buenos Aires.
 
Regresar a la matriz

Nacer en un lugar y de alguna forma ser,
sentir en el dolor el origen y el final.
Buenos Aires querido y lleno de sabor
en tus barrios centenarios y en tus sueños de ilusión.
Ciudad de muchas luces, de música y de canción,
de mujeres como estatuas y de mitos de color.
Por fin he vuelto a tus entrañas Buenos Aires de mi amor,
con tus manos de plata y tus ríos de visión.
Nací en tu seno por azar y partí sin dejar huella,
pero en las páginas de Hernández empezé a amar tu corazón.
Desde mi Nicaragua querida soñaba con tu ilusión
y en las páginas de Sábato encontré mi identidad.
Leyendo a Borges y a Cortázar le saqué punta a mi lápiz,
y con Adán Buenosayres comprendí la ensoñación.
Hoy camino por tus calles con los pies de mi intención,
me demoro en tus esquinas recordando versos sueltos,
recogidos en Granada o en la bella Nueva Orleáns:
Recoleta misteriosa, Palermo verde y Constitución,
y en la casa de Barracas se quemó mi corazón.
San Telmo pequeño y lindo empedrado de amor,
Retiro histórico y grande que albergas a San Martín,
Belgrano de lagos tiernos, Tigre del Paraná,
Flores de la floresta, con Alfonsina intensa
y violento con Roberto Arlt.

Desde esta habitación en la 9 de julio,
vuelvo la mirada parca y veo mi silueta.
¿Qué me ha llamado por años
desde esta rotunda ciudad del planeta?
Si mi vida ha transcurrido en otros aires buenos
y nunca he deseado la pampa o la cordillera.
¿Hay alguna rotación pitagórica,
-como gustaba imaginar Borges-,
que me atrae con pasión de adicto
a todo lo que lleva tu nombre?

La Biblioteca Nacional me ha abierto sus puertas,
y hablando desde Centroamérica
soy el hombre más feliz del mundo.
Ahí está el Parque Lezama,
y en una banca fría creo ver a Martín
que espera como yo, algo excepcional.
Sin saber ni el cómo ni el por qué
la vida nos ha dado una esperanza metafísica.
Hay cosas que no entendemos
pero es imposible evitarlas:
la Catedral que me dio el bautismo,
Lomas de Zamora que me vio nacer,
la vereda de mis primeros pasos,
Mar del Plata la primera brisa.

Al entrar al Café Tortoni
siento la mirada de Darío.
Sé que en alguna de estas mesas
escandió el panida su canción.
Ahora que yo apuro esta copa
pienso en ti, Rubén, y comprendo
que el amor que le tenías
era sinceridad y altura.

Buenos Aires querido,
cuánta sangre ha corrido por tus calles,
cuánto ritmo ha escanciado el bandoneón,
y ahora que gozo tus encantos
ebrio de amor y de placer,
no canto a tus glorias militares,
canto el valor de tu nación.

Buenos Aires, Abril-Mayo 2001

 
<< ANTERIOR DESDE EL MUNDO >>
 
2001, El Muro Cultural