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NBuenos
Aires desde Río de Janeiro, Brasil |
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| La
Flor de Baires. |
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Auto-retrato, 1998.
Floriano Martins |
En
esta nueva proeza, Buenos Aires desde Rio de Janeiro,
siento como una gran vanidad e instigación,
hablar al respecto de Copacabana y las generosidades
de Dios, regaladas a la ciudad de Rio de Janeiro,
sería en esta hora muy fácil, mientras
que el desafío, es por esta relación
simétrica.
Pasando los días en mi aposento, leyendo
cosas, redactando y debatiendo como escribirlas
a ti, nada venía a mi mente. Fue, así
que en una noche lluviosa, llamé por teléfono
a Floriano Martins (1)
(poeta, escritor y editor brasileño) que
volvía de Buenos Aires -ciudad que le parece
y describe de una manera tan intima: Baires. ¡Él
puede presentármela!.
Esa exposición empezó en provecho
de nuestra charla en el viejo bar "Chica de
Ipanema" (mezcla de música, bohemia
y literatura), allí había iniciado
mi unión con la Argentina. En la Chica, pedimos
vino y comenzó mí descubrimiento del
Plata. |
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En
la narración de mi poeta, hay poesía en
los rincones de las librerías y sus montañas
de libros rarísimos. Del viejo caserón,
transformado en Hotel -en las calles del centro de la
ciudad, con su inmensa escalera y su aire vetusto, acompañado
de un portero de pocas palabras. En las idas a los cafés
en las mañanas de aquella primavera, sus vajillas
pintorescas y hombres de nacionalidades diversas- añadiendo
al ambiente los sonidos de nuestros diferentes idiomas.
En mi investigación por esta poesía, él
incluye una visión del teatro Colón y la
elegancia personal en la insustancial sutileza de los
seres. Una vez más presentado todo y añadiendo
una tonalidad poética para mí. En este lenguaje
romántico tuve la presencia de Aldo Pellegrini
en la voz portuguesa diciéndome que: |
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Alguien
que despierta (2)
Abre
tus ojos de barro
Tus ojos de cielos y de noche interrumpida
Tus ojos de alfombra, tus ojos pisoteados
Ábrete a la luz la penumbra y los vientos
A La sombra negra que lanzan los cuerpos
Árbol de ceguera, de las muertes
Camino de los desaparecidos
Marchas hasta los ojos abiertos del tiempo
Hasta el agua pura del momento que corre
Cuando te detienes te vuelves invisible
Cuando andas te destruyes
Es solamente la sombra de la idea de ser
Pero con el vano de tu mano a todo miras
Pelo vano de tu mano te derramas
Cuerpo ávido de caricias de atmósferas,
Mil veces impasible, mil veces tierno
Aunque finalmente absorbido por la nada
Que consume lentamente el agua del tiempo |
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Columnas circulares, 1998.
Floriano Martins |
Mi
trovador como todo sediento por literatura tiene
encuentros con singularidades argénteas como
Francisco Madariga (con Madariga el registro también
fue escrito), Leonidas Lamborghini y Juan Gelman,
Rodolfo Alonso y Jorge Ariel Madrazo, supo para
mi imaginación añadir todo al sonido
de Fito Páez. -¡A quién conozco!
Así guardé la fotografía narrada,
como el Río donde antiguamente mirábamos
soñando en las postales, sus viejos palacios
y galerías con la misma singularidad de las
flores vendidas en esta primavera de ahora y de
mi presentación a Baires. En las retractaciones,
tengo similitudes y en ambas viajo, atreviéndome
a crear una literatura de acuerdo con la necesidad
humana. Puedo osar y decir que es el lujo del gran
artista, al conquistar el máximo de matices
con tan pocos elementos: de las calles, los aromas
y voces; su secreto esta en la simplicidadd de los
ojos descriptos.
En verdad la sesión con Floriano y Buenos
Aires en los años ochenta, me hace recordar
aquel tiempo en que las ciudades que relaciono eran
las deseadas por el mundo. Cuando muchas veces escuché:
voy a Buenos Aires o llegué de Río.
Y quién iba, regresaba con las maletas llenas
de regalos y la vieja frase: ¡esto es para
tí! En este momento, ya, tenido como parte
integrada en las memorias, yo podía construir
losesbozos para mi pequeña armonía. |
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El
concierto (3)
¿Para
quien estamos? Para
La luz, solo. De donde
Venga que sea a través
Del arte: nubes, rostro,
El artificio de un gesto
Oculto. Escenas reflejadas
A sí mismas, sombras
De revuelta memoria.
Oscuras escenas de luz,
El que rumia excepto
El dolor contenido que tejen
¿Delante de sus ojos? |
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Río antiguamente
Foto personal de Andréa Santos |
En
las realidades de Baires y Río, aún
así, necesitamos como antes de una mirada
romántica de nuestras ciudades. ¡Así
nacen las poesías! Sea ayer u hoy, tenemos
sed de ella. Y por consiguiente, en esta columna,
quiero abrir todos los días los poemas y
libros que contienen versos de los pueblos de Buenos
Aires-Río. Como no puedo hacer una publicación
de diez, veinte o más voy a buscar los poetas,
a los que les pido perdón por mis palabras
erradas y mis versos equivocados. Perdonen todos
los poetas, impresos o no. Todavía, me dedicaré
a buscarlos como si estuviera al encuentro de una
persona amiga. Mas en este primer episodio, ya,
encontré una y les presentaré otra
y así es la vida en Baires o Río:
el juego de presentaciones.
Gracias a ti, mi querida Flor de Baires (Floriano
Martins) por el vino argento, confesiones en tono
poético concreto y transparente, donde pude
construir mi relación intima con tu Baires
y mí Rio. |
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(1)
Floriano Martins (Fortaleza, 1957). Es el autor de varios
libros de literatura hispano-americana, sobretodo en
lo que dice respecto a la poesía. Tiene su nombre
en las vías de colaboraciones a la prensa, en
Brasil y exterior. Integra el consejo editorial de las
revistas El Artefacto Literario (Suiza) y Poesía
Siempre, de la Biblioteca Nacional de Rio de Janeiro,
también siendo correspondiente de revistas en
la Latina América.
(2) Las traducciones de los poemas son realizadas al
español por Carneiro H. de Sophie.
(3) Martins, Floriano.Alma em Chama,1998. |
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