Camino
calles y avenidas, vivo perdida entre diagonales y barriadas,
entre lágrimas y sonrisas. La Ciudad de La Plata es hermosa,
como lo es Capital Federal, o todo Buenos Aires, como son todas
las ciudades y los pueblos, hermosos, ellos guardan su historia,
ellos cada día te muestran sus realidades y palpita con
energía y vibraciones extraordinarias con el vaivén
de sus hombres porque, qué son las ciudades y los pueblos
sin los hombres, sino espacios vacíos, aunque permanezcan
nublados por grandes o pequeños edificios.
Conocí a Natalia, como a muchos otros en esos caminos
que te depara la vida, tiene 21 años, es una florecilla
fresca, una espiga bien sembrada. Retomo esta entrevista realizada
en el 2000 con fragmentos de su testimonio que aparece en mi
último libro, " Pantalón Cortito, El Arca
de los Sueños", próximo a ver la luz y patrimonio
de los chicos de ese hogar a quienes he otorgado todos los derechos.
Ahí juntamos testimonios de chicos, vivencias extraordinarias,
experiencias mutuas de estos tiempos.
Para algunos puede resultar un decir más, si se analiza
con frialdad, más, no lo es. Natalia es una chiquita
muy joven, pudo no faltarle nada material o espiritual, pero
por circunstancias y -por continuar un ideal-, como ella misma
dice desde su corta edad, empezó a vivir otra realidad.
Tal vez desde su incipiente niñez, era una criatura que
dejaba atrás los juegos, la inocencia y ciertas comodidades
para adentrarse en el sentir de muchos desposeídos: y
lo más grande quizás para esa diminuta personita,
el darse cuenta que otros chicos de su misma edad, no conocieron
lo que ella sí tuvo posibilidad y oportunidad de conocer:
Amor. Inició un camino que inexorablemente se ha ido
convirtiendo con el paso del tiempo en un compromiso cada vez
mayor. Su suerte, por convicción y con certeza, está
intrínsicamente sellado por ese amor fraguado por el
dolor de otros, asumiéndolo como propio, en este caso,
unida al hogar de chicos y liderado por su madre y su tío,
donde cuidan, protegen y forman, como ellos mismo dicen al hombre
nuevo. Aquellos que como muchos hoy, sin más amparo que
la noche y el bregar callejero han padecido de hambre y desamparo
bajo heladas tormentas, y disímiles peligros, esos tantos
que prematuramente mastican la amargura, la desventura y la
indiferencia de un sistema perverso, que margina al futuro,
tanto, como ignora al pasado, tan latente en la necesaria presencia
de nuestros abuelos.
¿Quién
es Natalia y qué hace en "Pantalón Cortito"?
En
realidad todos me dicen Nati. Mirá, la historia de
"Pantalón Cortito", nace mucho antes de que
se llame así, "Pantalón Cortito".
Desde que yo era chiquitita vi a mi mamá luchar por
un mundo mejor y más justo, en esa época ella
militaba. Me acuerdo que me llevaba a las marchas y me conocía
a todos los compañeros de ella. Fue haciendo muchos
emprendimientos que cada vez tomaban más formas, hasta
que un día tomó la forma de lo que es hoy "Pantalón
Cortito", - yo pienso así ahora, porque lo veo-,
era como que buscaba un poco el camino, ella sabía
que luchaba por un mundo mejor, pero no sabía cuál
era la forma de hacerlo, y yo que medio vine siguiendo esos
hilos que desembarcaron luego en "Pantalón Cortito",
y es como que ahora este es el modo alcanzado por los que
estamos en el Hogar, el modo de resistir, de luchar frente
a todo lo que pasa en nuestra sociedad y en el mundo.
Yo nací en una familia que dentro de todo habían
sido luchadores, soñaban con un país mejor.
Tuve la suerte de conocer otras cosas, de tener las oportunidades
que otros chicos no tienen, como lo que a tantos les prohíben,
como es el derecho a la educación, a una familia, pero
yo creo que lo más importante en mi historia, -siempre
mi mamá me lo marcaba- o sea, cada vez que yo tenía
acceso a algo, me marcaban que yo tenía, pero que otros
no, que tenía que compartir y que tenía que
saberlo, como pienso que cada uno tiene que saber. Si tienes
la suerte de tener un trabajo, porque como hoy en día,
en vez de ser un derecho, es como un privilegio; y bueno,
al tener un trabajo, sabes que hay cien atrás tuyo
que no tienen; y desde chica, creo que desde las cosas más
pequeñas eso lo fui aprendiendo.
... Creo
que de todo esto que te conté de cuando era más
chica, los celos y todas esas cosas, hay algo mucho más
fuerte y es que yo también deseo profundamente, que
algún día sucedan cambios en el país,
en el mundo, cambios positivos, claro, y creo que ese sueño
es mucho más fuerte que todas las demás cosas
que puede pasarle a cualquiera. Ese ideal de un mundo mejor
y más justo, de confrontarte todos los días
con cosas injustas, la bronca que te da todo eso, fue lo que
me hizo amar la familia esta, como vos decís que es
"Pantalón Cortito", porque todos los que
estamos acá, tenemos el mismo sueño.
... La
relación con mi mamá es muy profunda, desde
que me acuerdo siempre fue así, muy unidas, con respeto,
sinceridad y muy dependiente la una de la otra.
...Tengo
un hermano a quien le llevo ocho años, se llama Gonzalo
y está también en el Hogar, en la finca "La
Resistencia". Somos hijos del amor, así lo vivimos,
así lo sentimos. Lo admiro muchísimo, es muy
inteligente, tiene catorce años, pero es responsable
y va madurando, es muy líder entre los chicos. Por
ahí veo que está en grupo con chicos de la misma
edad que él, o por ahí un año o dos más
que él, y ves como se hace cargo. Si un chico mete
la pata en algo, él está detrás siempre
hablando con ellos, y hay que ver como se desenvuelve allá
en la finca. Está trabajando en el emprendimiento de
lombricultura.
Mis padres se separaron hace muchos años, pero la relación
con mi papá es muy linda.. La existencia de mi papá
y la relación con él es para mí de gran
contención porque es muy equilibrado. Te digo esto
porque en el Hogar el tema de los sentimientos es una constante.
Tienes emociones fuertes y difíciles muy continuas.
Mirá, si por ejemplo se va un chico de acá,
no es lo mismo a como lo sentiría un preceptor de un
Instituto, que hacen el papelito y ya, la burocracia es lo
que menos existe acá, y esas son cosas difíciles,
en mi papá siento eso, el equilibrio, nos buscamos,
nos relacionamos y conversamos mucho...
Tengo una nena, Julieta, nace cuando yo tenía 17 años,
en esos momentos yo estaba con Chelito, que es el papá.
Nos conocimos muy chicos, en el Hogar, yo tenía quince
años, él 21. Chelo forma parte del Hogar, estaba
en la finca "La Resistencia", ahora está
en la planta de reciclado. Cuando nos conocimos nos enamoramos
muchísimo, el resultado es Julieta, que ahora tiene
cuatro años.
¿Qué
te hizo optar por la psicología?
Hubo
algo que me marcó mucho, y fue la muerte de mi tía,
la hermana de mi mamá, entonces yo tenía seis
años. Era una de las personas de la familia por la
que yo me sentía más entendida, más apoyada
y muy mimada.
Mi tía era esquizofrénica y bueno, las cosas
que por los demás eran interpretadas como raras para
mí eran como juegos. La quería mucho. Cuando
muere, por causa de la propia enfermedad que la lleva a quitarse
la vida, mi mamá queda muy mal, como enloquecida, ellas
dos eran muy unidas, y ese golpe que recibió la familia
fue muy fuerte, yo estaba con el dolor por la perdida de mi
tía y el otro por ver a mi mamá en tales condiciones.
Tal vez todo eso, -así lo creo- determinó posteriormente
a que decidiera por psicología; y al estar en el Hogar,
es una forma también de seguir contribuyendo.
¿Cómo
eres vista en la Universidad, conocen tus compañeros
que eres de "Pantalón Cortito"?
Bárbaro,
bien, me llevo bien con todos. En realidad es que hay bastante
visto que cada uno vive en una isla y muy aislado, esto se
ve en la Facultad, también porque hay poca unión.
Algunos sí conocen que soy de "Pantalón
Cortito".
Mirá, el ámbito de la Universidad es muy distinto
a lo que puede ser una comunidad barrial, se nota más,
-pienso yo- el aislamiento. Ahora con todo esto que está
pasando, con el tema de los recortes, del ajuste y de que
se quiere privatizar la Universidad, por ahí hay un
poco más de unión, pero muy poco en relación
con la cantidad de alumnos que somos y poco también,
porque lo veo y lo siento, el compromiso social, es así,
en la Facultad, muy poco, casi ni se ve.
Mientras se está cayendo el mundo, por ahí piensan
en qué fecha es el recuperatorio, en qué fecha
es el parcial, todas cosas muy individuales, que no digo que
no sean importantes, pero estaría bueno que pudieran
ver un poco más allá de lo propio.
No sé, pero estamos a la espera de que surja algo nuevo.
¿Qué
representa para ti Miguel?
Él
es quien abre nuevos caminos. En el Hogar, junto con mi mamá:
El motor.
¿Y
Susana?
El
corazón del Hogar, es como un símbolo.
¿Crees
en "Pantalón Cortito..." en la Unidad?
Sí,
por la vida diaria, por las pequeñas cosas que pasan
que te hacen pensar y confirmar que lo que estamos haciendo
tiene una dirección, que va hacia algún lado,
y que es un lado bueno, hermoso, porque transformamos algo.
Y creo totalmente en la unidad. Yo creo que se hace difícil
unir por los mismos pensamientos de la gente, pero se puede,
se puede. Si "Pantalón Cortito" tiene tanta
unidad, es por el amor y el trabajo en conjunto de todos.
Si lo hemos logrado, yo creo que se puede trasladar a otros
lados si hay ganas y voluntad.
¡Ojalá!, me encantaría, me encantaría
que se lograra en todo el país.
¿Mis
sueños?
Aunque sea, poder ser las raíces de lo que sería
un mundo nuevo, con hombres nuevos.
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